La fuerza de Esteban Chaves para pedalear en la dificultad

28 de mayo del 2019

El camino que Esteban Chaves ha cruzado no ha sido fácil.

Esteban Chaves Tenjo

La sonrisa de Esteban Chaves y su mamá, Carolina Rubio, es idéntica: grande y sincera. Y la usan para demostrar que no hay ningún momento difícil en familia y que unidos todo se pueda superar.

Esteban, uno de los mejores ciclistas del país, compite actualmente en el Giro de Italia y su mamá desde Tenjo, un pequeño pueblito al norte de Bogotá, cuenta que la distancia no es problema para estar cerca de su hijo. Gracias a la tecnología, con una videollamada o simplemente un chat, le brinda el aliento necesario para salir a pedalear con fuerza y motivación en cada etapa de esta competencia, que el mismo Chaves ha catalogado de ‘extraña’.

Carolina define a su hijo como resiliente en su vida personal e muy inteligente a la hora de competir sobre una bicicleta. Características que lo ha llevado a portar la camiseta de Mitchelton Scott y de otros equipos importantes.

La carrera de Esteban Chaves para demostrar que lo suyo era el ciclismo comenzó a los 13 años. Sin embargo el bogotano pasó por diferentes deportes en los cuales se destacó y siempre estuvo activo. Pero  solo encima del ‘caballito de acero’ se le sentía esa pasión única, la misma con la que se consagró subcampeón del Giro en 2016.

“El comienzo de Esteban fue con el bicicross, a los 7 años. Desde ahí se destacó. La madre de Esteban recuerda que en una oportunidad, muy niño, el ciclista tuvo una caída y su papá Jairo Chaves le habló fuerte y lo obligó a seguir la carrera. Esteban lo miró fijamente, cogió la bicicleta y terminó el circuito. Al llegar a la meta y ver a su padre le dijo: “terminé. Ahí le dejo su bicicleta, no quiero esto”, comentó Rubio a KienyKe.com.

El joven Chaves se destacó en deportes como baloncesto, natación y atletismo, este último con medallas y logros en carreras locales. Pero un día el papá y la familia hicieron una competencia de duatlón familiar (atletismo y ciclismo) y allí hizo dupla con su padre que montaba bicicleta. Esteban, luego de correr se subió a la bici y ganó la carrera y ese día dijo: “voy a hacer ciclista y me voy a ganar el Tour de Francia”.

La resiliencia y perseverancia de Esteban

Esteban pasó uno de sus momentos más críticos en su carrera profesional al haber perdido la movilidad de su brazo derecho. Su mamá confesó que a pesar de estar hoy bien, fue una experiencia muy complicada que se superó con unión familiar y mucho apoyo., a parte de los cuidados médicos.

“Es muy difícil ver a tu hijo dejando ir lo que más ama. Verlo caer es no es fácil. No sé cómo explicar el momento cuando Esteban tuvo rabia con Dios, con la vida, con nosotros mismos, con las personas que lo animaban. Él decía que no estaba bien porque dejó de montar bicicleta”, comentó Carolina.

Sin embargo, como ella misma lo dice, la familia unió fuerzas y junto a los doctores Sandobal, Castro y el apoyo de la Fundación Cardioinfantil, le dieron la ayuda necesaria para salir adelante, después de encontrar y tratar la lesión.

Fundación, diversión y ciclismo

Carolina Rubio está presente en cada rueda de prensa y presentación de equipos que hace la Fundación de Esteban Chaves. Ella explica que el objetivo de esta organización, más que formar deportistas, lo que busca es formar personas íntegras.

La fundación tiene dos ramas para apoyar el ciclismo entre los 14 y 18 años. Esteban la fundó porque él sabe el costo que conlleva el ser profesional. El ciclista bogotano sabe que este nos es un deporte barato. y también sabe que aunque hay talento no hay apoyo ni estatal ni privado y por eso él decide apoyar al 100% el proceso de jóvenes talentosos.

“Los apoya con la bicicleta, uniformes, viajes, hidratación. Ayuda a formar unos niños y esta formación dura cinco años”, cuenta la mamá del ciclista.

Universidad o ciclismo

Para el aún adolescente Esteban Chaves no fue fácil dejar su colegio particular y entrar a un colegio distrital, que le permitía, por los horarios, entrenar y estudiar al mismo tiempo. Pero el querer estar montado en una bicicleta le obligó a ello.

Aunque Esteban mostraba condiciones para el deporte, en ese momento Jairo y Carolina, sus padres, tenían aún dos opciones sobre la mesa para el futuro de su hijo: verlo como un ciclista profesional o cursando una carrera universitaria. Era una o la otra.

La apuesta de los padres era la siguiente: si Esteban se gradúa de 16 años, que empiece la universidad y en ella dura cinco años, así saldría como profesional a los 21 años, muy joven. La otra opción era apostarle todo al ciclismo y si con 23 años no lograba ser un ciclista profesional, a esa edad se pondría a estudiar en la universidad y sería profesional a los 28, también joven.

La respuesta a la apuesta de los Chaves Rubio llegó a los 20 años de Esteban, con su victoria y campeonato en el Tour de l’Avenir. Y su mensaje fue que se dedicaría del todo a ser ciclista, deporte con el que ha llenado de alegrías a su familia con una casa en Tenjo, un lugar para que sus padres tuvieran un antes y un después en el mundo del ciclismo.

Carolina Rubio mamá de Esteban Chaves

Kevin Narvaez

“Jairo es ebanista y tenia la fábrica y ya los muebles a mano no son funcionales. Quebró muchas veces precisamente por apoyar a Esteban. Le daban un anticipo para comprar el material para el trabajo que le pedían y ese anticipo se iba para el ciclismo y las cosas de Esteban, porque no había de donde más y no había apoyo y después a cumplir con el trabajo y arriendo. Nunca quedamos mal ni se estafó a nadie pero las cosas no funcionaban como deberían ser. El ciclismo nos cambio la vida”, cuenta Carolina desde su casa.

La carrera de Esteban no solo influyó en la vida de sus padres sino también en la de Brayan, su hermano menor, quien hoy hace parte del Mitchelron Scott Continental. Jairo y Carolina han visto a sus hijos partir para triunfar en lugares lejanos a su casa. La independencia tocó la puerta y ahora cada uno está triunfando en un país diferente.

“Ya no vivimos con ellos. Esteban tomó la decisión hace dos años de independizarse. Cuando se fue Esteban le pregunto a su hermano ‘¿Oye guey te vas conmigo?’ y él sin pensarlo los dos veces dijo que sí.’ Fue un baldado de agua fría para mi”, comentó entre risas Carolina.

Esteban y Brayan se llevan siete años de diferencia y según lo cuenta su mamá, no son los típicos hermanos. “Esteban ama a Brayan dice yo por Brayan lo da todo, y Brayan por su lado dice que cuenta más con Esteban que con el papá.

Por un podio y una Vuelta a España con triunfo

Este 2019 es un año diferente para Carolina, quien confía en el entrenamiento que hizo su hijo durante los meses previos para llegar al Giro de Italia y a la Vuelta a España. Sin embargo su sueño sigue intacto, ganar y mejorar su rendimiento para el Tour de Francia.

“Esteban corrió el Tour de Francia (2017), ese tour fue muy doloroso para él y para nosotros. Ocurrió la muerte de Diana Casas, la fisioterapeuta de la Fundación, una niña que compartía mucho con nosotros y que falleció durante este Tour y a Esteban le afecto bastante este hecho. De ahí la fundación en sus uniformes lleva nombre de Diana Casas en su honor, incluso las zapatillas de Esteban llevan el Diana con los colores que eran de ella”, narra Carolina.

Al momento de la publicación de este texto, Carolina Rubio y Jairo Chaves están en Italia acompañando al ‘Chavito de América’, para vivir junto a él este deporte que no es tan fácil, y que tiene diferentes matices, pero ellos, los Chaves Rubio, saben y tienen la experiencia de que con esfuerzo y con una sonrisa lo pueden superar todo y ser un ejemplo a seguir en el deporte y en la vida.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO