Estrés metabólico, la enfermedad de los trabajadores

Estrés metabólico, la enfermedad de los trabajadores

2 de julio del 2013

Cerca del 80 por ciento de la población mundial sufre de una enfermedad silenciosa. Se trata del estrés metabólico; responsable del mayor deterioro orgánico y psíquico del siglo XXI. La mayoría de empleados la padecen a causa del estrés que pueden generar las largas jornadas laborales, la presión de los jefes y un ambiente laboral altamente competitivo. Depresión, ansiedad, estreñimiento y acumulación de grasa, son algunos de los síntomas de este mal.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que el estrés laboral es uno de los principales problemas para la salud de los trabajadores y el buen funcionamiento de las empresas. Un trabajador estresado suele enfermarse con más frecuencia, tiene poca motivación y es menos productivo. Además se vuelve irritable, pierde la concentración, tiende a deprimirse y se le dificulta tomar decisiones. Por su parte, los empleadores tienen consecuencias como el deterioro de la imagen empresarial, aumento de las fallas al trabajo y menor dedicación.

En Colombia, el 38 por ciento de los colombianos que trabajan sufre de estrés laboral. Así lo ratificó Regus, una firma especializada en temas laborales, a finales de 2012. Las principales razones son la continua incertidumbre de no contar con un contrato a término indefinido, la inestabilidad y los resultados macroeconómicos.

Estrés metabólico, Kienyke

El estrés puede desencadenar enfermedades como la ansiedad y depresión.

Los mayores afectados por el Síndrome de Estrés Metabólico son los empleados, quienes suelen sufrir de fatiga crónica y cansancio excesivo. Todo está relacionado con el  desgaste  progresivo de todas las funciones orgánicas.

“Cuando se tiene un nivel de estrés muy alto o una carga laboral muy alta, el cuerpo va a comenzar a sentir eso. Los problemas emocionales como la depresión y la ansiedad aparecen. También el estreñimiento, las alteraciones gastrointestinales y la acumulación de grasa, pues es normal que la gente que tiene mucho estrés suba de peso fácilmente porque no come bien ni se ejercita”, explica Luis Miguel Parra, especialista en este síndrome y director médico de la clínica Bioage.

Esta enfermedad debe ser tratada a tiempo porque en la mayoría de los casos, el estrés lleva a estados crónicos de hipoglicemia, alergias, dolores articulares, alteraciones en el sistema inmune y alteraciones osteomusculares como los espasmos, túnel carpiano, dolor de la columna, lumbalgias, labilidad emocional y disminución en la libido. La enfermedad también puede manifestarse a través de alteraciones mentales como fobias, depresión y ansiedad que dificultan la concentración y disminuyen la memoria aguda. Según Parra, el problema del estrés está subdiagnosticado porque muchas veces el médico no lo identifica y además la gente solo acude cuando se presenta una enfermedad.

Otras de las cifran que arrojó el estudio de Regus fue que las principales causas del estrés a nivel general está el trabajo con un 64 por ciento, las finanzas personales con el 54 por ciento y las relaciones con la pareja en un 38 por ciento. Además, de los 16 mil encuestados, el 68 por ciento aseguró que el trabajo flexible reduce el estrés, es más amigable con la familia y disminuye los niveles de presión en estos dos aspectos.

Estrés metabólico, Kienyke

El Síndrome de Estrés Metabólico afecta especialmente a los trabajadores.

Para poder determinar el Síndrome de Estrés Metabólico, el doctor Parra evalúa la alimentación, sexualidad, el corazón, la piel, el cerebro y es sistema osteomuscular.También realiza un test de antievenjecimiento. Con una  báscula especial se hace una medición que discrimina el peso, la masa corporal, el tejido adiposo, las proteína y minerales del cuerpo. “Se hace un análisis cuántico de que órganos están en más riesgo de fallar a través del nivel energético y capacidad de cada órgano”.

Luego de practicarse el examen puede encenderse una alerta y así comenzar a reorganizarse el cuerpo y determinar el manejo médico para mejorar al paciente sano u optimizar su salud. Según Parra, el perfil de los pacientes que están incursionando en tratamientos para tratar el estrés son hombres y mujeres, mayores de 25 años y de estrato cuatro al seis.

Cambiar la alimentación es fundamental para combatir el estrés. “No se trata de una dieta sino de acomodar la comida al mundo del paciente. Hoy en cualquier restaurante donde vendan ‘corrientazo’ hay una variedad en el menú. Se encuentra una proteína, un carbohidrato, una verdura. Posiblemente no son de la mejor calidad, pero pueden combinarse de manera adecuada”, asegura el especialista, quien también aconseja una caminata de quince minutos dos o tres veces por semana y aclara “no estamos pidiéndole al paciente que se vuelva atlético, pero sí es recomendable hacer una caminata”.

“Así como hay que llevar el carro cada diez mil kilómetros a mantenimiento para ver cómo están los frenos, el agua, hay que hacerlo con nosotros. Uno no espera a estrellarse y quedarse sin frenos para llevarlo al taller. No nos cuidamos a nosotros mismos y pensamos que la única forma de ir al médico es cuando estamos enfermos. No hay una prevención adecuada”.