“Farc firma cualquier cosa a cambio de impunidad”

“Farc firma cualquier cosa a cambio de impunidad”

28 de mayo del 2013

El expresidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez criticó los acuerdos alcanzados en Cuba, en medio del proceso de paz entre el Gobierno y las Farc. En entrevista con KienyKe el exmandatario respondió a los”cuatro pilares” expuestos por Santos Calderón la noche del lunes, que detallaban sin mayor profundidad los logros del primer punto de la agenda de negociación: desarrollo agrario integral. Uribe Vélez dijo que una reforma rural podría ser alcanzada bajo las herramientas brindadas por la Constitución y no a través de “acuerdos con el terrorismo”. Indicó que aceptaría la participación política de ciertos guerrilleros que no hayan cometido delitos como terrorismo, secuestro o crímenes contra la humanidad, tal como lo hizo en el pasado con la Ley de Justicia y Paz que permitió la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia. “Lo que es inaceptable es la impunidad”, aseguró al referirse a guerrilleros acusados de violaciones a derechos humanos y actos de terrorismo.

El exmandatario volvió a cuestionar el cambio de parecer de Juan Manuel Santos, de quien recordó que “señalaba a las Farc como terroristas” y ahora aparece como “aliado del terrorismo”, y quien era el “más radical crítico” del chavismo y ahora es su “promotor”.

No se le ha notado muy contento con el acuerdo del primer punto de la agenda en el proceso de paz, con relación al tema agrario. ¿Qué responde a la explicación que hizo el presidente Santos de la posible reforma rural integral que se gestó en Cuba con las Farc?

Me he referido a los cuatro pilares que anunció el presidente Santos anoche. En el primer pilar, él habla de la necesidad de repartición de tierras a campesinos sin tierra o con insuficiente tierra, y que sería a través de un fondo de tierras recuperadas por narcotráfico, terrorismo, desplazamiento, despojo. Mi comentario es el siguiente: en Colombia existen las disposiciones para eso; basta con aplicar la ley de extinción de dominio, bastante mejorada por nuestro gobierno. Para eso no se necesita hacer acuerdos con el terrorismo, cuando además el grupo terrorista de las Farc ha sido uno de los grandes despojadores de tierra en Colombia.

El presidente Santos mencionó otros tres pilares, muchos relacionados con la necesidad de invertir en programas sociales y de mejoramiento productivo para el campo. ¿Qué opina de esas propuestas?

Todos los instrumentos para la inversión en el campo están  en la Constitución, están en la Ley. Este Gobierno ha frenado las políticas sociales. Es un gobierno derrochón en burocracia, en auxilios parlamentarios, y es un gobierno escaso en políticas sociales. Para adelantar una gran política social en el campo no hay que negociar con el grupo terroristas de las Farc ese tema. Además, cuando se mira la historia de Colombia en los últimos 60 años, encuentra que el país venía reduciendo sustancialmente la pobreza extrema; iba camino a eliminarla. Y justamente el grupo terrorista de las Farc fue uno de los obstáculos para que Colombia eliminara la pobreza extrema. ¿Por qué hay que negociar con el terrorismo la eliminación de la pobreza extrema, cuando el Gobierno tiene todas las herramientas democráticas para hacerlo?

Muchos críticos insisten que una reforma rural integral debería ser política gestionada desde el Estado y no desde un proceso de diálogo con un grupo armado ilegal…

Estoy de acuerdo con esos críticos. Además, el presidente Santos conoció de primera mano como ministro (de Defensa) los planes de consolidación; eran planes de inversión integral, con todas esas políticas en las zonas campesinas muy pobres, justamente para rehabilitarlas del maltrato del terrorismo. Entonces este Gobierno ha abandonado estos programas de consolidación y ahora habla, en acuerdo con el terrorismo, de adelantar programas sociales en el campo. Para eso no se necesita hacer acuerdos con quienes han sido culpables de buena parte de la pobreza en el campo colombiano.

Sin conocer aún con mucho detalle la propuesta de reforma rural aprobada en Cuba, considera que se trataría de un cambio profundo, estructural del campo. ¿Considera acertada esta propuesta tan ambiciosa que podría traer cambios en la institucionalidad?

El avance del país en lo social, que tiene que ir de la mano de la seguridad y la confianza de inversión, tiene en la Constitución y la Ley todos los instrumentos. ¿Por qué hay que negociarlo con el terrorismo? El terrorismo ha sido uno de los obstáculos del avance social del país, especialmente en al ruralidad, entonces uno no lo entiende. El presidente Santos como ministro y como candidato aceptó el señalamiento que la comunidad internacional (los Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea) y nosotros en nuestros ocho años de gobierno hicimos de las Farc como grupo terrorista. Sin embargo el presidente Santos ahora eleva a las Farc a la categoría de actor político, a negociar temas institucionales de Colombia con el terrorismo. El presidente Santos debería haber tenido una política social  más agresiva, más ambiciosa, una política burocrática menos derrochona, avanzar en lo social en Colombia, avanzar en la inversión  y no negociar estos temas con el terrorismo.

Álvaro Uribe, Colombia, Kienyke

¿Qué expectativas tiene con el siguiente punto en la agenda del proceso de paz, en lo referente a participación política de las Farc?

Si usted examina el estatuto de la Corte Penal Internacional, la Declaración Americana de los Derechos Humanos, la Convención Americana de Derechos Humanos, los convenios de Ginebra, sus desarrollos, encontrará que los crímenes atroces tienen que ser investigados y castigados. Hay espacio para que haya sentencias reducidas pero no para que haya impunidad  y elegibilidad política total. Por ejemplo, en el caso de que alguien haya incurrido solamente en un delito jurídico – como rebelión-, y quiere decir que solamente haya portado armas y uniforme y no haya incurrido en otro delito, es aceptable no solo a la luz de la legislación nacional e internacional, sino también a la luz de la conveniencia. Yo tendría que aceptar – por lo que hice como Presidente con la Ley de Justicia, Paz y Reparación- que esas personas en esos delitos puedan ser elegibles y no tengan que ir a la cárcel.

Pero del otro lado vemos a alguien que ha cometido delitos atroces: reclutamiento de menores, delitos de lesa humanidad, secuestros, carros bomba, etcétera. Si en aras de la paz se requiere una sentencia reducía: bien. Lo que es inaceptable es la impunidad y la elegibilidad política. Pero mire: esto que acepta las Farc en el tema agrario, es la prueba de que las Farc le firman cualquier cosa al presidente Santos con tal de que él les de impunidad y elegibilidad política, que es lo que ellos requieren para buscar el poder en el 2018 y aplicar en Colombia el Castro-Madurismo.

¿Qué le dice a quienes dicen que usted es “enemigo de la paz”?

Si hubo un gobierno en el cual la paz avanzó bastante en Colombia fue en el nuestro. Hubo seguridad, hubo desmovilización generosa pero sin impunidad, y hubo un gran avance de política social. El presidente Santos compartió eso y sobre esas tesis se hizo elegir. Pero llegó al gobierno y cambió esas tesis.

(Santos antes) señalaba a las Farc como terroristas; aparecía como el más firme combatiente del terrorismo y hoy aparece como el más obsecuente aliado del terrorismo. Era el más radical crítico en América Latina al chavismo y hoy es el gran promotor del chavismo, y es una persona que le acepta al chavismo las violaciones a la democracia y la violencia contra la oposición.

Ya que habla de Venezuela, ¿se encontrará con el candidato Henrique Capriles en su viaje que hará a Bogotá esta semana?

No tengo noticia de eso. Estoy en Medellín, mañana en Bucaramanga, y nunca he hablado con el candidato Capriles. Aspiro a tener un diálogo con él en algún momento posterior.

¿Qué tan cierto es que lo llamaron de la cadena Fox News para ofrecerle ser columnista o comentarista?

He sido miembro de la junta directiva de News Corporation (Propiedad de Fox), y lo que han hecho ellos es dividir la compañía en dos, y yo estaré en una de las juntas.