Del colegio a la fiesta del Bronx, una moda peligrosa en Bogotá

Del colegio a la fiesta del Bronx, una moda peligrosa en Bogotá

11 de mayo del 2016

“Esto es una moda. En mi colegio muchos compañeros van después de clases, toca dejar el saco y la maleta porque a uno lo requisan y le quitan las cosas. La rumba es pesada y uno siempre tiene temor de que vaya a pasar algo, pero es una moda porque todos lo hacen siguiendo a los demás”, es el testimonio de un joven que describe lo que está de moda en algunos colegios del centro y sur de Bogotá: Ir de fiesta a la calle de El Bronx.

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Las imágenes obtenidas por Citynoticias son impactantes. Desde los viernes en la tarde grupos de hasta 40 jóvenes ingresan a la temida calle.

Antes de entrar a la fiesta, revelan las imágenes, los jovenes de entre 13 y 15 años consumen licor y algunas sustancias psicoactivas como el Popper.

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La información periodística muestra el caso de un grupo de jovenes que ingresó al Bronx el pasado viernes y no salió de allí sino hasta el lunes festivo. Salen sin dinero, pues tratan de colarse en la estación de Transmilenio de la calle sexta.

¿Se consume mucho?, ¿Hay muchos jóvenes?: “Lo normal”, dice uno de los habituales asistentes a estas fiestas que preocupa a las autoridades.

“El llamado no es tanto para los jóvenes sino a los padres, para que le presten atención a lo que están haciendo sus hijos”, recomienda la Policía de Infancia y Adolescencia.

En este sentido, Wilson Alberto Díaz alcalde local de la localidad de Los Martires, señaló en diálogo con Citynoticias: “Los padres que conocen el tema y se preocupan por sus hijos, intentan entrar y no les es permitido”. Las mafias se lo impiden.

Por su parte, voceros del Hospital San Clara, cercano a la calle de El Bronx, señalan que en un fin de semana pueden llegar entre cinco y diez pacientes jóvenes intoxicados por consumo de drogas.

“Son traídos por la  policía o por los padres y generalmente tienen alteraciones comportamentales, pueden tener delirios y alucinaciones”, dice al medio Marcelo Hernández, médico psiquiatra de ese hospital.

Algunos de los jovenes que entran de fiesta a la calle de El Bronx no salen nunca más, o salen luego de ser violados y/o obligados a prostituirse a cambio de drogas.

KienyKe.com conoció este año el caso de una joven de 14 años que quedó atrapada en ese peligroso mundo.

Hasta allí llegó Marta* buscando a su hija de crianza, 14 años de edad, después de que recibiera varios mensajes en el Facebook que alertaban que Mariana* se encontraba desde hacía varios días deambulando esa zona de rumba en rumba, consumiendo drogas y ‘pepas’, siendo abusada en reiteradas oportunidades.

Marta le relató a KienyKe.com su odisea para entrar al sitio, pues tenía que pasar varios cordones de seguridad antes de llegar a la discoteca que usan los jíbaros como carnada para atraer a los jovencitos adictos. Lea: A mi hija la violaron en una fiesta en El Bronx

Tuvo que pasar por varios campaneros o vigilantes antes de llegar a un sitio conocido como casa verde nacional, donde residen las personas que llegan al Bronx atraídas por las drogas y se quedan, pero no le fue posible entrevistarse con el ‘administrador’, pues se percataron que un agente de la Sijin, vestido de civil, la había acompañado una cuadra antes de ingresar a la L.

Sin saber nada de su hija, Marta salió desconsolada del Bronx de Bogotá. Sin embargo, dos semanas después la encontró en una casa en Bosa, totalmente irreconocible, “sucia, oliendo feo, casi en la indigencia”.

Mariana le reveló a su madre que en tres oportunidades fue hasta el Bronx de Bogotá en busca de diversión, rumba y drogas. “Ella entraba a la L, a las farras, consumía drogas, volvía y salía. Por mucho se quedaba una noche allá mientras duraba la rumba. Sin embargo, ella aseguró que en las farras no entran los indigentes, sino muchachos normales, con gafas oscuras, donde también hay mayores de edad”.