Una noche de farra con las Farc

Una noche de farra con las Farc

19 de septiembre del 2016

Durante los más de cincuenta años que ha durado el conflicto armado con las Farc, ha sido difícil conocer detalles de la cotidianidad del grupo guerrillero.

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Acciones elementales como bañarse, cocinar o bailar, las han conocido los colombianos por cuenta de información que obtiene el Ejército tras la incautación de computadores que han quedado despedazados luego de un bombardeo.

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Los videos de guerrilleros bailando, riendo y bebiendo, en su momento generaron polémica.

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Sin embargo, en la X Conferencia de las Farc que se realiza en las sabanas del Yarí, las escenas que por décadas fueron una novedad, son cotidianas.

Por estos días ver bailar, bailar y beber con un guerrillero o guerrillera,  es algo que se puede hacer  casi que a diario.

En el día los guerrilleros discuten temas relacionados con el Acuerdo Final, el plebiscito y el futuro de los Farc como movimiento político, pero en la noche,  y como si los invadiera el espíritu de madre rumba, los subversivos dejan ver su lado más humano.

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A Timochenko, por ejemplo, se le vio cantar, aplaudir y declamar poemas.

Y sí, Timochenko es el comandante de la guerrilla, el que decide el futuro del movimiento en cuestiones políticas,  pero quien manda en la rumba de las Farc, son los Rebeldes del Sur, un grupo de música popular del que hacen parte 17 guerrilleros.

Cuando Emilio, la voz principal y Camilo, la voz secundaria, se suben en la tarima, los guerrilleros saben que la van a pasar muy bien.

“Hasta las tres de la mañana”, repite Camilo en tarima una y otra vez. El público se prende y exige música. Los Rebeldes del Sur hacen caso.  Merengue, vallenato, salsa. A estos guerrilleros que en tiempos de guerra centraron  sus operaciones en el departamento del Caquetá, ningún sonido que implique rumba se les queda por fuera del repertorio.

En diálogo con KienyKe.com, Camilo explica cómo se afinaban los sonidos en épocas de conflicto.

“Tocaba aprovechar cuando llovía y hacerse en en las trincheras, la lluvia sonaba más fuerte que los instrumentos, así ensayábamos pero evitamos que el enemigo nos escuchara y pudiera detectar la ubicación”.

Ahora la situación es diferente, cualquier momento es bueno para el ensayo.

Es como un mundo paralelo en el que todos los guerrilleros bailan parecido.

Cuadrito, le dicen unos, Rompe Canillas, le llaman otros.  Es un paso característico y aplica para todos los ritmos, salsa; merengue o lo que sea. Si de ser sinceros se trata, hay que decir que como bailarines, los de las Farc son muy buenos guerrilleros.