Fiestas swinger: una de lujo y otra barata. ¿Cuánto vale?

5 de febrero del 2016

¿Cuál es el perfil de los bogotanos que acuden a estas fiestas?

Fiestas swinger: una de lujo y otra barata. ¿Cuánto vale?

William Pachón y Fernando* están en el mismo negocio: las fiestas swinger en Bogotá. Ambos reciben solicitudes de hombres, mujeres y parejas que quieren experimentar nuevas formas de erotismo para su sexualidad. El primero administra ColSexy, una promotora de eventos swinger para estratos altos, Fernando, junto a su esposa, Andrea, apuntan a todos los estratos sociales, incluyendo a las personas que pueden acceder a estas fantasías a precios más razonables.

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“Nosotros le decimos a la gente que nuestro lugar es nuestro sitio web y a partir de ahí nosotros programamos las fiestas durante la semana”, dice William Pachón. ColSexy no tiene un lugar fijo, alquila sitios diferentes en la zona norte  y noroccidente de de la capital para satisfacer las fantasías de sus clientes.

Mientras tanto, ‘Fernando’ y ‘Andrea’ se encargan de hacer fiestas en Chapinero, Kennedy y el municipio de Soacha. Ellos al igual que ColSexy no tienen un lugar fijo y atienden grupos pequeños para la interacción sexual. No tienen página web pero se mueven en la internet a través de anuncios y clasificados.

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¿Cuál es el perfil de los swingers bogotanos?

En temas de sexualidad la gente busca nuevas formas de cumplir y satisfacer sus fantasías eróticas, y más cuando son parejas estables que quieren salir de las rutinas de cualquier relación, por esta razón muchos llegan a bares swinger o fiestas privadas en donde el intercambio de pareja es la solución a su curiosidad.

Según ‘Fernando’, los que asisten son mayores de edad que oscilan entre los 18 y 50 años. Advierte que no se le niega la entrada a ninguna persona por su nivel socio económico, mientras exista el respeto al otro y tener siempre la mente abierta. “La regla primordial es que nada es obligatorio, el aseo personal y el respeto al otro”.

En ColSexy la dinámica es diferente. “Siempre llegan personas nuevas, el filtro que nosotros tenemos es que manejamos una de las tarifas más altas dentro de las fiestas swinger, esto nos ayuda a filtrar el nivel de la gente”. Además, William afirma que las personas que van a sus eventos son de estrato medio-alto y los precios para ingresar están entre $98.000 a $130.000 por pareja, mujeres solas de $45.000 a $65.000 y hombres solos entre $139.000 y $220.000.

La razón por la cual el precio para hombres solos es tan alta es que en el ambiente swinger se busca filtrar el exceso de varones. Una fiesta swinger con demasiados hombres, por definición, pierde su razón de ser.

Ambos emprendedores del swinger, conscientes del riesgo de enfermedades de transmisión sexual, distribuyen de forma gratuita preservativos durante las fiestas.

‘Fernando’ explica que hay dos palabras claves en el mundo swinger: SI y NO. Muchos de los asistentes solo van a conocer y observar, mientras otros quieren un intercambio completo. Hay que aclarar que el movimiento swinger no es exclusivo para parejas casadas o con relaciones estables, también entran personas solteras que les gusta este estilo de vida sexual y que quieren experimentar.

“Hay parejas que realmente  nunca han conocido esto, pero en definitiva a la gente le da curiosidad. Asistir a un bar swinger no te hace swinger y es posible que vayas una vez al año. Muchas parejas van al swinger o a las fiestas solamente para observar y luego fantasean con lo que vieron y es una manera de  entrar en el terreno de lo erótico y de lo sensual”, dice William.

¿Qué se necesita para ser swinger?

Siempre hay que tener mente abierta, todo puede pasar siempre con el consentimiento de la pareja”, eso es lo fundamental  para ‘Fernando’; él y su esposa incursionaron como todos los de esta comunidad por curiosidad y por buscar algo nuevo para renovar su sexualidad como pareja. Fueron a un bar swinger y luego empezaron a hacer reuniones para conocer a otras personas. “Esto es más de Sexo con cabeza que sexo con corazón”.

La experiencia fue similar para William, quien fue invitado por una pareja swinger y continuó cultivando esta tendencia. En el 2005 empezó a hacer las fiestas swiger y hoy continúa haciendo estos eventos para la comunidad.

“El movimiento swinger es darse un permiso a la imaginación erótica para que las personas puedan vivir su sexualidad fuera de los estándares normales o convencionales, afirma William Pachón.

*Nombres cambiados por petición de las fuentes.

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