Francisco Orihuela, el niño que vende empanadas y le dijo “no” a Carlos Slim

Francisco Orihuela, el niño que vende empanadas y le dijo “no” a Carlos Slim

29 de octubre del 2016

Francisco Orihuela se volvió popular haciendo lo que hace todos los días: vendiendo empanadas. Aunque pueda ser una actividad común en las playas de Acapulco, México, o ilegal para un niño de 15 años, la forma en que lo hace ha impresionado al mundo.

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“Se le plantea garantía previa de la venta para así posteriormente poder cerrar un trato convincente por las dos partes. Si usted degusta la calidad de estas empanadas y no es lo suficientemente buena para satisfacer las necesidades de sus paladares, a continuación habría una devolución completa e inmediata de su dinero” dice.

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Esa es la manera de convencer a sus posibles clientes. Y sí que lo logró. Al plantearles este sencillo y convincente negocio a un par de turistas, su peculiar estilo al vender dio de que hablar. Ellos lo grabaron y difundieron un video viral que llegó hasta los oídos del empresario multimillonario Carlos Slim.

Por medio de redes sociales, Arturo Elías Ayub, directivo de alianzas estratégicas de América Móvil, de la compañía de Slim, buscó a ‘Paco’ como lo conocen. Su creatividad, según dijo, impactó a la compañía.

¿El objetivo? Darle más oportunidades de trabajo y estudio.

“México tiene chavos como estos, chavos honestos, con ganas de chambear, emprendedores, que hay que apoyarlos. No es broma. Si alguien sabe cómo localizarlo se los agradecería, me lo quiero traer conmigo ya”, afirmó el empresario.

La respuesta, para muchos, fue inesperada y sorprendente. El directivo de la empresa de Carlos Slim recibió un no rotundo. Francisco Orihuela y sus padres aseguraron que no necesitaban ningún tipo de apoyo.

“Simplemente surgió el video y se hizo popular”, dijo el niño a la BBC.

Francisco Orihuela, el futuro mercadólogo

Según lo que dice el menor, hace su labor con amor y esfuerzo. Con una enorme sonrisa en su rostro, dice que la pasa bien vendiendo el producto con “receta de la abuela”.

No estudia y de acuerdo con él y su familia, no lo ha necesitado por ahora. Eso sí, sueña con ser el “mercadólogo del futuro”.

Por ahora seguirá caminando con decenas de empanadas bajo el sol de las playas de Acapulco para sacarles una sonrisa a sus clientes, que terminan admirando su empeño y divirtiéndose con su forma de vender.

“¿Están listos? Imagínese usted que si deja ir a la deriva la canasta de empanadas, tendría que esperar 68.400 segundos, que son los que conforman 24 horas de hoy a mañana, pensando en el por qué no consumieron una empanada, cuando en tiempo y forma tuvieron las últimas 23 órdenes a su total disposición. El día de mañana podría sentirse satisfecho y decir que a aquel mercadólogo del futuro usted le compró dos órdenes de empanadas cuando todavía vendía en la playa”, dice ‘Paco’, el mexicano que cautiva con su ingenio.