El pastor que guió a Franco Armani

29 de mayo del 2018

El pastor del jugador, Carlos Bermúdez, habló con KienyKe.com

Franco Armani

Como un desconocido, con guantes desgastados y las piernas temblorosas llegó a Colombia en 2010. Con un futuro sin horizonte claro pero con las ganas de cumplir sus sueños atravesó la Cordillera de los Andes. Dejó el Deportivo Merlo para unirse a un grande del fútbol colombiano: Atlético Nacional.

Tímido, humilde y cabizbajo llegó a la que sería su casa por siete años: Medellín. Sin saberlo, llegó como un extranjero que saldría como ídolo ‘verdolaga’. Las lágrimas de tristeza e incertidumbre se convirtieron en llanto de fe y esperanza.

Conoció a Daniela Rendón, hoy su esposa y mayor compañía. Gracias a ella y amigos cercanos logró encontrarse con Dios. La pasaba mal en sus primeros meses en Nacional. No era titular y la hinchada lo quería fuera del equipo. Por esa razón llegó a paso lento a la Iglesia SOS Para Tu Vida en el sur de la capital de Antioquia. Ahí nadie lo criticó, le dijeron que en sus manos estaba la gloria que tanta veces parecía escurrirse entre sus dedos.

Franco Armani, hoy convocado al Mundial de Rusia con la Selección Argentina y con 13 títulos obtenidos en Nacional, es un ejemplo de que los sueños se cumplen con sudor y esfuerzo. Él, un hombre de pocas palabras, agachó la cabeza para respirar, orar y derrotar los fantasmas que no lograron arrebatarle el anhelo de vestir la camiseta de su país.

“Llegó en el momento más difícil cuando las críticas eran muchas y no se sabía si iba a continuar en el club. Tenía que levantarse y aceptó la ayuda de Dios”, recordó Carlos Bermúdez, el pastor de SOS para tu Vida, a KienyKe.com.

Bermúdez, de 47 años y con la convicción intacta, decidió recibir al portero argentino. Poco a poco se dieron cuenta que los obstáculos que se le presentaban a Franco simbolizaban la prueba determinante que forjaría un carácter fuerte en el deportista.

“Oramos por sus manos y reflejos, para que tuviera la gracia de los dirigentes y los hinchas. Él fue humilde y lo hizo por el corazón sencillo que tiene. Logró cumplir todo lo que quiso porque aceptó a Dios en su corazón”, confesó el pastor.

Armani dijo que “un día lo soñó, se lo pidió al señor y se cumplió”. Junto a su familia y la iglesia tomó la decisión difícil de abandonar Nacional para lograr ser profeta en su tierra. La puerta a Rusia lo esperaba en el mítico estadio Monumental de Buenos Aires, casa de River Plate.

“En la primera negociación con River no era el momento, luego, hace seis meses, le dijimos que debía irse. Los tiempos de él (Dios) son perfectos y antes de partir le expresamos nuestro apoyo porque el mundial lo esperaba. Por lo menos en mi corazón así lo sentía”, apuntó Carlos.

El día 14 de mayo el nombre de Armani fue publicado en la lista de 35 preseleccionados de Jorge Sampaoli. En la iglesia celebraron el hecho que acercaba al portero al mundial. Luego, el 21 del mismo mes, vieron como el sueño de Franco se hacía realidad ante los ojos del mundo.

“Va ser titular con Argentina, le irá muy bien y luego se irá a Europa. Eso es lo que veo y el señor hizo su tarea con el jugador y él también la realizo con disciplina y esfuerzo”.

Armani ahora brilla con luz propia, en River es figura y en la selección espera demostrar que sus manos pueden atajar las pelotas rivales. La sonrisa que se dibuja en su rostro lo hacen ver seguro y con confianza. Tocó el escudo de su amada Argentina y se vistió con el buso de arquero porque el momento le había llegado. En Rusia, como lo hizo en Colombia, tendrá la chance de ser héroe en tierra extranjera.

“Merece todo lo que le pasa porque creyó en el señor y lo aceptó en su vida. La humildad de Franco habla por él. Sus tapadas en el arco fueron trabajadas por muchos años”, señaló Bermúdez.

¿Quién es Carlos Bermúdez?

Administrador financiero, esposo de Jennifer de Bermúdez y padre de Amy, Keren y Victoria (que en unos meses nacerá). Decidió dejar su empresa constructora por la pasión de dedicarse a la palabra de Dios. Algunos pensaron que era una locura, pero él tenía que perseguir la convicción que lo hacía sentir vivo.

“Hace 17 años estoy con el señor. Hace nueve que estamos con la Iglesia SOS con el anhelo de crecer y llegar a otros territorios. Incluso en Argentina, por lo vivido con Armani, se nos han acercado en redes sociales. La gente se da cuenta de la verdad que hay que seguir”, puntualizó.

Carlos, como buen amante del fútbol, alentará a la Selección Colombia en el mundial. Sin embargo, con la oración que lo caracteriza, sentirá en su propia piel los partidos de los argentinos porque en el arco albiceleste estará el hombre que conoció hace unos seis años, el mismo que hizo vibrar a Nacional, que hace lo propio en River Plate y ahora, seguramente, llenará de emociones a los aficionados luciendo la camiseta del país que lo vio nacer: Franco Armani.

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