Tras la visita del Papa a Medellín, a recoger sus frutos

Foto: Alcaldía de Medellín

Tras la visita del Papa a Medellín, a recoger sus frutos

11 de Septiembre del 2017

La jornada del sábado 9 de septiembre pasará a la historia de Medellín, del país. Como hace 31 años, cuando Juan Pablo II se arrodilló y besó el suelo colombiano en memoria de las víctimas de Armero, imagen que quedó para el recuerdo de millones de feligreses, con Francisco son muchos los recuerdos que se guardarán para la posteridad. 

En Medellín, precisamente, cada uno de los cerca de 1.3 millones de devotos que asistió a la misa campal, los 12.000 que lo acompañaron en la Macarena, y cerca el millón de personas más que salió a las calles para ver su recorrido en el papamóvil se quedaron con una postal en su memoria. 

Los mensajes retumbarán en sus oídos por muchos días, por años, por siempre, pues según Monseñor Ricardo Tóbon, “lo más importante fue el mensaje de respeto y esperanza que dejó entre los feligreses”.

Ni el tuit de Popeye, que lo llamó “loco”, ni el desafortunado titular del artículo del periódico español El Mundo, lograron opacar el sentimiento de gratitud y felicidad que aún perdura en la ciudad, a poco menos de 24 horas de la partida del Sumo Pontífice. 

Lo inolvidable de la visita del Papa

Ese saludo a los “queridos paisas” y la referencia a la arepa como una bendición al desayuno le sacaron una sonrisa a más de uno. Además de verlo con sobrero aguadeño y carriel. 

Pero son los mensajes más profundos los que hacen reflexionar. Algunas de sus frases, ya pasado el bullicio y la agitación en la capital antioqueña, merecen más atención.

  • “La relación con Dios no puede ser un apego frío a normas y leyes. Por eso debemos tener tres actitudes esenciales: ser esenciales, renovarnos e involucrarnos”.
  • “La Iglesia no es nuestra, es de Dios. El es el dueño del templo y del sembrado. Todos son invitados a encontrar aquí su alimento”.
  • “Condeno con firmeza la lacra del narcotráfico que ha puesto fin a tantas vidas y que es mantenida y sostenida por hombres sin escrúpulos. Hago un llamado para terminar con el narcotráfico que lo único que hace es sembrar muerte por doquier, destrozando tantas familias”. 
  • “No se puede servir a Dios y al dinero, no podemos aprovecharnos de nuestra condición religiosa y de la bondad de nuestro pueblo para ser servidos y obtener beneficios materiales”. 
  • “Los jóvenes son naturalmente inquietos. Inquietud tantas veces destruida por los sicarios de la droga. Medellín me trae ese recuerdo, me evoca tantas vidas jóvenes truncadas, destruidas. Los invito a acompañar este luctuoso cortejo, pedir perdón para quienes destruyeron las ilusiones de tantos jóvenes”. 

Un balance más que positivo

El balance del gran evento que dio Federico Gutiérrez Zuluaga, alcalde de Medellín, fue más que una enumeración de lo bueno que dejó para la ciudad, un agradecimiento a todos los que hicieron posible que la visita transcurriera en total tranquilidad y fuera un exito. 

“Fue un encuentro de fe. Un hombre, un líder, una persona como el Papa trasmitió al mundo entero un mensaje de paz, de reconciliación y de respeto a los demás”, comentó el mandantario. 

Gutiérrez fue enfático en agradecerle al Monseñor Ricardo Tobón, porque desde la iglesia se hizo un gran esfuerzo por tener al papa a la ciudad

Por su parte, al asimilar los mensajes del Sumo Pontífice, Monseñor Tobón fue enfático en afirmar que el Papa vino a mostrar el camino del evangelio.

“Ha sido en realidad una visita apostólica, pastoral. No ha venido un político, un artista, un mago a hacernos un espectáculo, ha venido un discípulo y apóstol de Cristo”, dijo.

El arzobispo también resaltó los múltiples mensajes que trajo el Papa al tratar el tema de la paz, de la justicia, de la verdad, de la reconciliación, del perdón y de la juventud, de la familia, todos necesarios para la sociedad. 

“Nos ha mostrado como la paz es un proceso que no está empezando en este momento, sino que viene desde hace mucho tiempo. No se reduce a un acto, a un convenio, a la ejecución de una ley, sino que es un proceso educativo y permanente del pueblo”, aseguró. 

Frente al asunto de la seguridad, el religioso destacó que por los días de visita de Francisco, el país vio como los asesinatos bajaron un 60%, por lo que la paz sí se puede hacer. “La tarea que nos ha quedado es enorme, pero bellísima”, puntualizó. 

Tobón finalizó su análisis asegurando que quienes estuvieron cerca al Papa se comportaron a la altura y su cultura y respeto es digno de felicitar.

En cifras

El secretario de Gobierno, Santiago Gómez Barrera, destacó las cifras que dejó la visita papal, aunque sostuvo que la verdadera intención de la visita era religiosa, no económica.

Gómez informó que las terminales de Medellín, entre el lunes 4 y el viernes 8 de septiembre, recibieron 213.471 pasajeros, lo que significa un crecimiento de 13,12% comparado con 2016. Por su parte, el Metro movilizó 1.947.515  personas en las 44 horas de operación.

El comportamiento de las personas en los diferentes escenarios donde se presentó el Sumo Pontífice aportó al normal funcionamiento de las actividades, mientras que el Ejército y la Policía colombiana también pusieron su granito de arena.

Entre el 1 y el 9 de septiembre ingresaron por el Punto Migratorio del José María Córdova 6.032 extranjeros, es decir, 3,5% más en comparación con los mismos días de 2016. 

Durante la visita papal, en el dispositivo de seguridad hubo 6.166 policías, 2.509 soldados, 228 miembros de la Fuerza Aérea y 390 funcionarios de Espacio Público. No se presentaron situaciones de inseguridad durante la misa campal.

Sin embargo, Misael Cadavid Jaramillo, director del Dapard, indicó que durante la eucaristía se atendieron 649 pacientes. De ellos 40 fueron remitidos a hospitales por problemas de salud leves, como: cefaleas, hipotensión, hipoglicemias, vómitos, entre otros.

Por su parte, los ocho Puestos de Mando Unificados ubicados en los ejes viales más importantes del departamento, reportaron siete accidentes de tránsito con cinco lesionados leves. 

La disminución de hurtos, asesinatos, agresiones y peleas en la ciudad durante la visita de Francisco es la fiel muestra de que la paz sí se puede dar siempre y cuando se trabaje en equipo, como se trabajó para la llegada del Pontífice a Colombia, manifestaron las autoridades.