Los tiempos del cólera del galeón San José

Los tiempos del cólera del galeón San José

8 de febrero del 2018

Con la misma ansiedad con que Florentino Ariza quería aprender a nadar para rescatar el Galeón San José y poderse casar con Fermina Daza en la novela El amor en los tiempos del cólera, el Gobierno colombiano y Sea Search Armada han buceado entre leyes, normas, resoluciones y artículos para quedarse con los derechos del tesoro sumergido.

Tanto así que la Procuraduría General de la Nación anunció el pasado 31 de enero, “el inicio de las respectivas acciones de vigilancia preventiva y de control de gestión a las actuaciones desplegadas por esa cartera (MinCultura), y por las entidades del Gobierno nacional y Distrital de Cartagena para la recuperación de este patrimonio cultural (Galeón San José)”. Además, el ente de control solicitó a la ministra de Cultura, Mariana Garcés, el envío de la audiencia que establece los términos de la alianza público-privada para el rescate del famoso navío.

La información ha sido tratada con suma cautela, como el amor de Florentino y Fermina. Sin embargo, aún no se conocen las razones de la Procuraduría para tomar esta determinación. Pero, según denunció Sea Search Armada, esa cautela corresponde a un posible rescate del tesoro que excluye a la compañía que anunció hace 36 años el descubrimiento y ubicación del Galeón. Esa compañía fue la Sea Search que desde Estados Unidos anunció haber dado con el paradero del navío en 1982.

Pero la reanudación del caso no se queda allí. Hace una semanas el portal informativo Infobae.com reveló en exclusiva lo que aseguraban ser las coordenadas “confidenciales” que el Gobierno colombiano había determinado en 2015 para el rescate del Galeón San José. La Veeduría Nacional para el Control del Patrimonio Sumergido rechazó la publicación alegando que pone en riesgo la conservación del patrimonio. Según la entidad esa información atrae a piratas que podrían hurtar los más de diez millones de objetos históricos y 10.000 millones de dólares que se calcula contenía el barco al momento de su naufragio.

También se espera que en los primeros meses de este año, el Consejo de Estado se pronuncie respecto a quién pertenecen los derechos del descubrimiento del Galeón San José. El ponente es el consejero William Hernández, quien presentará una acción de popular que busca anular la resolución que le reconoció la autoría del hallazgo a Sea Search Armada.

Un caso interminable

El Galeón se sumergió en el mar Caribe hace más de 300 años. Había llegado de España a Cartagena el 27 de abril de 1706 en una travesía de 48 días en altamar. Dos años después, el Galeón San José partió con una embarcación hermana hacia Portobelo, Panamá. Allí habían llegado 1,798,188 pesos oro, enviados desde el virreinato de Perú, ese dinero fue embarcado en el Galeón que se devolvería a Cartagena.

Mientras la flotilla atestada de dinero se acercaba a las Islas de San Bernardo, un barco escolta vio cuatro embarcaciones inglesas que se acercaban a ellos; era el capitán inglés Comodoro Charles Wager quien los emboscaba. Las condiciones de navegación se complicaron y la velocidad de los barcos españoles se redujo, mientras lo ingleses aceleraban. Frente a las islas del Rosario y mientras el sol se cortaba sobre el horizonte, el Galeón San José recibió un cañonazo fulminante que lo hundió. Fue tal el disparo, que los testigos de la época lo describieron como una explosión.

hallazgo Galeón San José

@mincultura.gov.co

Después de eso toda clase de mitos se crearon, hasta se dudó por muchos años de la existencia del millonario botín. La certeza llegó en 1982 cuando la Glocca Morra le anunció al Gobierno haber descubierto la ubicación del Galeón cerca al meridiano 76 y a unos 50 kilómetros de Cartagena. Allí se empezó una lucha con el Gobierno, que aceptó su descubrimiento, pero no ordenó la confirmación de la información en su momento. En 1994 la compañía Sea Search Armada recibió los derechos de Glocca Morra mientras esta demandó ante un tribunal de Barranquilla sus derechos de posesión sobre el botín.

El tribunal le contestó y confirmó que los derechos eran del Estado y de la compañía cazatesoros. Según la decisión del tribunal el patrimonio correspondía a Colombia y lo que fuera tesoro, es decir sin valor histórico, debía ser repartido en partes iguales entre Estado y Sea Search Armada. En esto difiere José Luis Sócarras, director de la Carrera de Arqueología de la Universidad Externado de Colombia, quien en diálogo con Kienyke.com manifestó que “desde una perspectiva arqueológica, el sitio donde se encuentra el GSJ, la estructura del barco y todo su contenido conforman una unidad y son patrimonio cultural de la Nación, es decir de todos los colombianos”.

El 5 de diciembre de 2015, el presidente Juan Manuel Santos anunció haber descubierto el navío. Poco tiempo después, Sea Search invitó al Gobierno a dirigirse a la zona para verificar si correspondía a las mismas coordenadas que ellos habían denunciado en 1982. Prometieron en una carta, que si no eran iguales, ellos renunciarían al tesoro. Nunca se hizo tal confirmación.

La nueva disputa del Galeón San José

En noviembre de 2017, la compañía cazatesoros conoció las coordenadas que posee el Gobierno y se dio cuenta que no son las mismas. En carta fechada el 14 de julio de 2017, Sea Search le propuso al ministerio de Cultura “una nueva y máxima propuesta sobre extensión de la vecindad inmediata de las coordenadas señaladas en dicho denuncio”. Alegan que igual se le deben reconocer los derechos sobre el aparente multimillonario tesoro. Sin embargo, en fallo de 2007, la Corte Suprema de Justicia, dijo que solo le reconocerá derechos a Sea Search en la ubicación denunciada en el ’82 y no en zonas aledañas.

Entre la ubicación reportada en 1982 y la identificada por el Gobierno en 2015 hay 3,24 millas náuticas de diferencia. Esa diferencia le permitiría al ministerio de Cultura prescindir de Sea Search Armada en el proceso de rescate. En opinión del arqueólogo Luis Sócarras, reconocerle derechos a la cazatesoros sería un exabrupto: “Son casi 6 kilómetros entre un punto y otro. Por más imprecisos que fueran los sistemas de GPS de la época, tampoco es aceptable un margen de error de ese tamaño. No obstante, serán los tribunales los que se pronuncien sobre esto”.

ubicaciones

Estas son las ubicaciones que arroja Google Maps, con base en las coordenadas reveladas por la Sea Search Armada y las que se supone son las del Gobierno.

El proceso de rescate del tesoro será muy lento, podrá durar años, según Sócarras. Las condiciones de conservación que tienen los elementos a esa profundidad, la ausencia de oxigeno, los más de 300 años, hacen que sacar los objetos del mar sea una operación muy complicada. Primero se deberá determinar un extenso plan de manejo acorde a las leyes nacionales e internacionales de conservación. Por tanto, aunque se firme la alianza público-privada, pasarán años antes de ver el tesoro a flote.