Ghandi: Alma grande en eterna revolución pacífica

2 de octubre del 2019

Mahatm Ghandi a los 150 años de su nacimiento está vivo en su lucha contra la violencia

Ghandi: Alma grande en eterna revolución pacífica

commons.wikimedia

Mohandas Karamchand Gandhi, mejor conocido como Mahatma Gandhi hizo de la no violencia su credo y logró con la ‘desobediencia civil no violenta’ liberar a su país, la India del dominio del imperio británico que la esclavizó desde finales del siglo XVIII hasta agosto de 1947 cuando declaró su independencia.

El Mahatma, que significa ‘Alma grande’, nació el 2 de octubre de 1869, hace 150 años en Porbandar, en la India dominada por los ingleses y se comportó por varios años como un buen ciudadano que respetaba a la corona.

Cuando después de estudiar leyes en Londres fue contratado para trabajar en Suráfrica fue testigo de la verdadera realidad de la dominación del imperio británico.

Su lucha para lograr la liberación de la India quedó impresa en su mente y en su corazón después de observar los atropellos contra los pueblos que vivían bajo el régimen del imperio británico.

Resulta inexplicable que un país como la India en 1915 estuviera dominado por cien mil ingleses, considerados por Gandhi como ‘invasores’, dominaran a 300 millones de personas.

A los 34 años regresó a su país e inició una lucha fundamentada en la resistencia pacifica y logró movilizar a millones de personas que lo seguían y llegaron a considerarlo no solo su líder sino una especie de semidiós capaz de sacarlos de la opresión y las asfixiante explotación de sus propias riquezas.

Creyente y consagrado a Dios

Profundamente religioso y con gran fe en Dios, tuvo como ejemplo de devoción a su madre a quien admiraba y veneraba por su disciplina, su forma de orar y el espíritu de sacrificio que la llevó varias veces a ayunar para que pararan las lluvias, hasta casi morir de inanición.

Lo casaron a los 13 años con Kasturba una niña de su misma edad con la que tuvo 4 hijos, a los que prácticamente crió ella ante los continuas y prolongadas ausencias  del padre.

Sus viajes se iniciaron a los 17 años cuando partió para estudiar en el University College de Londres y a lo largo de la vida cuando lideraba manifestaciones contra la dominación británica e incluso el tiempo que permaneció en la cárcel.

Sirvió como camillero en el ejército durante la guerra Boer donde pudo darse cuenta de los horrores del atropello de los ingleses contra los nativos a los que combatían con armas de fuego, mientras estos se defendían con sus “iklwa”,  lanzas de asta corta y hoja larga.

Mohandas pudo comprobar en Suráfrica que no se trataba de una guerra entre dos pueblos,  sino una masacre de los más poderosos contra los prácticamente indefensos afrikaner.

En 1915, Gandhi volvió a la India tras 17 años fuera de su país y comenzó una lucha sin violencia contra la dominación de los ingleses que año tras año dictaban nuevas leyes, asfixiaban al pueblo con más impuestos y violaban todas las libertades de los indios.

Pequeño gran hombre

La resistencia pasiva de Ghandi logró poco a poco congregar multitudes de ciudadanos que comenzaron a ver que la salida de los  británicos de su país podía convertirse en realidad bajo el liderazgo de ese pequeño (medía 1.64) pero gran hombre.

Las normas de los ingleses contra el pueblo indio movían la fuerza espiritual del Mahatma, como cuando impusieron nuevas formas de registro que incluían la toma de huellas dactilares y la obligación de las mujeres a desnudarse para ser marcadas.

Esta medida motivó la furia de los musulmanes de la India, que anunciaron que no cumplirían una orden que profanaba a las mujeres y preferían ir a la cárcel y que se quedarían encerrados hasta que no se retirara la ley. Las protestas fueron sin precedentes.

Gandhi cada vez más lideraba las manifestaciones sin violencia contra la opresión británica a su pueblo y tanto hindúes como musulmanes, apoyaron las protestas.

Masacre de inocentes

Ghandi sabía como provocar la movilización de la opinión pública para protestar por la frecuentes leyes contra el pueblo indio y logrando huelgas que paralizaban el país.

Una de las motivaciones mas grandes y dolorosas para el líder a la movilización, fue la masacre en la ciudad cerrada de Amristar, en el llamado ‘Jardín Jallianwala’, donde un grupo de personas entre las que había ancianos, mujeres, niños y hombres, fue acribillado por soldados que bajo la orden del general Reginald Dyer no pararon de disparar sino cuando se les agotaron las balas.

La matanza dejó 340 muertos y más de cien heridos y la indignación por el atroz hecho fue no solo en la India sino en todo el mundo, con lo que los ingleses fueron señalados como asesinos de inocentes.

Movimiento de masas

Mahatma Gandhi logró que una causa nacionalista se convirtiera en un movimiento de masas, capaz de desestabilizar al poderoso imperio británico en una de sus más preciadas y ricas colonias de Asia.

Las palabras de Gandhi movieron la conciencia no solo de los indios, sino de los ingleses cuandoen un mensaje inesperado ante el horror de la masacre exhortó a no verlos como enemigos del país

“No podemos hacerle a los británicos lo que Reginald Dyer nos hizo a nosotros, los británicos no son enemigos sino amigos, que necesitan liberarse tanto como nosotros.” Mahatma Gandhi.

En los años siguientes a la masacre de  logró unir al país, en especial y por primera vez a hindúes y musulmanes, históricamente en conflicto. Su intachable moral, su ejemplo, disciplina y la sencillez de sus costumbres, casi rayando en la pobreza, permitieron que su voz se oyera en todos los sectores.

Las sal y el virrey

Gandhi fue el líder de su nación durante 25 años, sin título, sin mando, sin reino, con el único poder de su palabra, de su pacifismo y su férrea voluntad de la liberar la india de los ingleses sin derramar una gota de sangre.

La fuerza del mensaje del líder de millones de personas debilitó a los británicos, al punto que el virrey de la época se vio obligado a recibirlo después de que liderara una marcha hacia el noroeste del país.

La intención de Gandhi fue la de liderar una campaña de desobediencia civil contra la medida del virrey de prohibirle a los indios producir sal.

Del océano Índico tomó un puñado de sal en señal de no obediencia a la imposición de la corona sobre un derecho que no tenía en la producción de sal.

Cuando el representante de los reyes de Inglaterra se vio obligado a recibirlo, sacó un pequeño saco con sal y la mezcló  en el vaso de agua que le ofrecieron y le dijo que se trataba de sal producida ilegalmente.

Té con los reyes

Los reyes también, presionado por las circunstancias lo invitaron al Palacio de Buckingham a donde asistió vistiendo su túnica blanca que apenas le tapaba las caderas y que motivó criticas en Gran Bretaña, a lo que respondió con sorna que con la cantidad de ropa que llevaba puesta el rey bastaba por los dos.

En agosto de 1947 la India declaró su independencia, pero el país se dividió entre las minorías musulmanas y los hindúes que terminaron en enfrentamientos sangrientos  y con ello produjeron un profundo dolor a Gandhi, quien se declaró derrotado.

“Moriré a manos de un asesino y cuando eso ocurra y acepte esa bala con valor y con el nombre de Dios en mis labios, solo entonces creeré que fui un auténtico Mahatma”, dijo Gandhi a sus más cercanos

Y efectivamente así fue, el 30 enero de 1948 a los 78 años fue asesinado por un joven hindú. En la guerra entre India y Pakistán perdieron la vida cerca de 500 mil personas.

Con su muerte cesó la violencia entre los dos países y por fin su alma descansó en paz porque su lucha no fue en vano.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO