¿Quién es el nuevo Secretario de Gobierno de Bogotá?

¿Quién es el nuevo Secretario de Gobierno de Bogotá?

3 de mayo del 2013

Guillermo Alfonso Jaramillo es el nuevo secretario de Gobierno de Bogotá. Para quienes lo conocen a fondo sus mayores defectos son la impaciencia y su facilidad para irritarse cuando las cosas no salen como quiere. No es un hombre de tintas medias: o es blanco o es negro. Por eso era estricto a la hora de no recibir regalos en su despacho.

Sin embargo, el día en que abrió la puerta y encontró una cachorra  Border Collie en el suelo no pudo decirle no a ese regalo. Preguntó quién la había dejado ahí, no hubo respuesta. Con el tiempo fue viendo que la perrita lo seguía y no pudo más que encariñarse con ella. La llamó Pink, porque ya tenía con su esposa un perro que se llamaba Floyd; así completaba la dupla del nombre del grupo de rock británico Pink Floyd.

La gran pasión de este médico cardiocirujano es operar, en algunas ocasiones gratis, a los niños con problemas cardíacos en distintas regiones del país.

Guillermo Alfonso Jaramillo, Kienyke

“La política es mi hobby”

Guillermo Alfonso dice  que lo que más recuerda del Líbano, el pueblo donde nació y vivió hasta los ocho años, es el clima y las jornadas en las que acompañaba a su papá, uno de los médicos del pueblo, a atender a la gente. A él y sus cuatro hermanos les dieron una educación independiente pero estricta, con una clara visión de la transparencia. “La rectitud se aprende en casa”.

Uno de sus personajes favoritos es Rafael Uribe Uribe. “Fue benévolo en las victorias y no se amínalo ante ningún peligro. Ese es mi referente de vida”, dice Jaramillo.

En su juventud decidió estudiar medicina en Holanda y no pensaba ser político como su papá, Alfonso Jaramillo Salazar, exministro de salud, o su madre, Hilda Martínez, quien fue concejal, representante a la cámara y senadora. Su inclinación por la política surgió cuando ya era médico.

“En el 73 estaba en Armero y ayudé a conseguir profesores para una escuela que estaba desocupada, y así comencé a hacer distintas labores por la comunidad que después me eligió como concejal en el 76”.

Mientras alternaba sus estudios para ser cirujano cardiovascular pediátrico, Guillermo Alfonso Jaramillo fue gobernador dos veces del departamento del Tolima y senador de la República. Durante su administración en ese departamento era reconocido por su fuerte temperamento y mano dura.

En su carrera política se ha destacado su rivalidad con Alberto Santofimio Botero y su cercanía con Alfonso Gómez Méndez. También ha roto con sus dos partidos políticos; primero con el Liberal (se negó a apoyar la candidatura presidencial de Horacio Serpa) y después con el Polo Democrático Alternativo, la razón, este partido no salió a marchar contra las Farc.

Ser político y médico a la vez nunca lo intimidó, por eso siempre ha alternado la administración con la cirugía cardíaca pediátrica. Piensa que la política es un hobby desde que se tenga claro lo que es ser un servidor público. “Yo me he podido dar el gusto de servirle a la gente de forma gratuita y de trabajar por vocación. No siento mayor gratificación que cuando una señora me agradece por salvarle la vida a su hija, eso no tiene ningún valor económico”.

Guillermo Alfonso Jaramillo, Kienyke

Le aficiona viajar al campo, donde pasa casi todos los fines de semana acompañado de su esposa. “Me gusta mucho el campo y me veo atendiendo mis ovejas, para eso es esta cachorra, mi pastora. Así quiero pasar los últimos años”, anota.

Enemigo de las EPS

Al frente de la secretaría de Salud, Jaramillo siempre afirmó que no iba a descansar hasta que en Colombia se modificara la Ley 100 y se propusiera  un nuevo sistema de salud sin las EPS en el panorama.

“Al régimen subsidiado están afiliados 22 millones de personas y si los multiplica por $600.000 pesos eso son casi 13 billones de pesos al mes para las EPS. No van a querer soltar esa plática. Pero yo voy a seguir insistiendo en que este modelo no funciona”, dijo a KienyKe cuando se estrenó en la Secretaría de Salud.

Para esto se reunía constantemente con el ministro de Salud, Alejandro Gaviria. Ambos buscaban implementar un “modelo criollo” de sistemas de salud como el de Escandinavia, Suecia, Inglaterra, Canadá, Costa Rica, Chile y Brasil. Esa era su principal meta, porque opina que la salud tiene que ser un régimen universal  y gratuito.

Además de estar detrás de la Reforma a la salud, Jaramillo logró acciones concretas en el Distrito como la reapertura del hospital San Juan de Dios, inversiones en los hospitales El Tintal, Meissen, Simón Bolívar y la enfática lucha anticorrupción dentro de esos centros de salud, así como con un sistema nuevo de ambulancias y la implementación de equipos de salud para atender directamente a la comunidad en distintas localidades.

Por ahora Bogotá está a la espera de que se formalice su nombramiento, queda la duda de quién estará a cargo de la salud en el Distrito y de cómo Jaramillo pasará sus conocimientos y estricto carácter a un gobierno que no ha parado de polemizar a la opinión pública.