El mechudo que hace magia con la televisión de opinión

El mechudo que hace magia con la televisión de opinión

15 de Febrero del 2015

Twitter: @David_baracaldo

Hassan Nassar es uno de los pocos periodistas que se da el lujo de dirigir y presentar los más serios programas de opinión sin que le exijan cortarse el cabello.

No gusta mucho de corbatas y suele ponérselas sólo minutos antes de salir al aire. El resto del día, en su oficina, puede estar con su camisa desabotonada, un poco abierta, y si fuese posible en jean. “Me encanta andar informal; es mucho más rico, así es uno en la realidad”, dice.

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Está por cumplir 40 años, pero se conserva joven y la televisión lo hace parecer menor de 35. La gente en la calle le dice el ‘árabe’, el ‘mechudo’, y Hassan. Su nombre, tan poco común, queda en la mente de los televidentes que lo reconocen como uno de los ‘duros’ de la televisión de debate y análisis de Colombia.

Dos generaciones arriba le regalaron sangre palestina. Su abuelo, también llamado Hassan, nació en Qusra y vivió en Belén, hasta cuando en los años 30 llegó con otros inmigrantes de la región a Colombia.

El patriarca conoció a una mujer antioqueña, decidió establecerse allí y conformar familia. Hassan es rolo, con padre paisa y abuelo palestino.

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“Cuando me bautizaron, decidieron ponerme los nombres de mi abuelo (Hassan Abdul) y el de mi padrino (Amín); entonces quedé Hassan Amín Abdul Nassar Pérez”, relata al confesar que tiene intención de viajar a Medio Oriente para el 16 de marzo, en su cumpleaños, y tratar de buscar su pista genealógica en esas tierras.

Quería ser abogado y alcanzó a estudiar tres años de derecho en la Universidad Externado de Colombia. Tenía 20 años cuando viajó a Boston (Estados Unidos) con la intención de visitar a un amigo. Le fascinó la ciudad y se hizo el propósito de vivir y estudiar su pregrado allí.

En 1996 hizo el papeleo necesario para el trasteo y desde 1997 comenzó a estudiar comunicación y política en Emerson College de Boston. “En Estados Unidos las posibilidades para entrar a escuela de derecho eran complicadas; tenía que hacer otra carrera totalmente nueva, y luego sí podría ir a la escuela de derecho. Entonces se me presentó la opción de estudiar en la mejor escuela de comunicaciones del país, y decidí enfocarme en la ciencia política”, explica.

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Aunque aclara que no estudió periodismo propiamente, armó su pénsum de tal forma que pudiera aprender de comunicaciones, política y hasta derecho. Aplicaría algo de la pasión por las artes audiovisuales y el cine, que siempre lo habían cautivado. Estudió allí hasta 2001.

“Al comienzo no sabía en qué ejercer. Tenía claro, en alguna medida, que iba a terminar como consultor o asesor de campañas políticas, o de pronto analista. Pero me dije que para ganarme la vida debía dedicarme a otra actividad no tan complicada laboralmente como el periodismo o la ciencia política”. Entonces se ocupó de la gemología.

Es un oficio que heredó de familia. Uno de sus recuerdos de niñez -que nunca olvida- es estar viendo, tendidos sobre alguna mesa, minerales como esmeraldas, zafiros, diamantes, turmalinas y rubíes. “Gran parte de la economía en mi casa fue gracias al trabajo con piedras preciosas. Con el tiempo se me despertó la chispa y comenzó como un hobby. La gemología me permitía hacer algo que siempre me ha apasionado: viajar. Uno compra piedras en un sitio y las vende en otro. Era maravilloso porque me permitía tener independencia”.

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Hassan comienza un nuevo proyecto con el canal Día TV, de Claro. Se llamará ‘En Jaque’ y se trasmitirá de lunes a viernes de 7 a 8 de la noche.

Hassan trabaja con diamantes. Desde que está en medios de comunicación casi no ejerce gemología, aunque conserva en su apartamento montones de libros y fotografías de joyería, equipos de laboratorio, lámparas especiales, pinzas y lupas. Desde 2008 se dedicó a pulir una piedra preciosa que todavía hace brillar: su talento frente a las cámaras.

Cara a cara con quienes cambian el mundo

Con él hablaron presidentes latinoamericanos, congresistas estadounidenses, parlamentarios europeos, ministros de la región, embajadores, refugiados de guerras, rebeldes de las revoluciones de la primavera árabe, renombrados académicos, personajes que hicieron historia y los rostros de los protagonistas de las noticias en el mundo.

Hassan Nassar habría consolidado, para comienzos de 2012, uno de los programas periodísticos más influyentes dentro de la opinión pública latinoamericana. Dirigía ‘Zoom a la Noticia’, el espacio del ‘prime time’ del canal internacional NTN24, propiedad de RCN televisión, que sentaba cada noche a los más influyentes personajes de la actualidad hemisférica o global, y que le competía a similares espacios de grandes cadenas de cable como CNN.

“Entré a NTN24 a través de una amiga,  Soraya Yanine. Recién había llegado de Estados Unidos a Colombia y ella me contó que estaba naciendo NTN24 y que iba a tener un programa matutino llamado ‘La Mañana’. Le dije que recordara que yo era periodista y politólogo, y que le podría ser útil. Le mostré mis escritos de análisis de política internacional y me invitó a grabar un piloto de su programa”, recuerda.

El programa no había aún salido al aire, pero Hassan se sentó en el set como el más seguro de los analistas y discutió sobre Afganistán. En el máster, justo en ese momento, había algunos productores que se fascinaron con el trabajo del analista invitado. El nombre de aquel joven ‘mechudo’ comenzaba a agradar dentro del canal.

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“Cuando el canal salió al aire, me llamaban de varios programas como analista. Ya existía ‘Zoom a la Noticia’ y ahí también iba a como panelista. Cuando el entonces director de ese programa se fue, a los 6 meses, Claudia Gurisatti, la directora de NTN24, me pidió hacer una prueba para reemplazarlo”.

Fue un éxito. Gustó el estilo, que se convertiría en su sello, de moderar un debate pero al mismo tiempo ser parte de él. Se propuso que sería el periodista que no solo sigue un libreto y lee un prompter, sino que además participa con sus invitados, discute, opina y los confronta. Así se logran preguntas inteligentes, y conclusiones interesantes.

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Su estilo se convirtió en su sello. Logró convertirse en moderador y panelista sin jamás perder el control del programa.

Cuando iba a debutar como presentador, los encargados de la imagen del canal le pidieron peinarse y cortarse el cabello. “Pero de inmediato llegó una orden directa de Claudia Gurisatti: ‘ni me le corten el pelo, ni me lo peinen; déjelo que salga como es él, no lo formateen’”. Su look quedó resguardado como un tótem para el programa: El hombre de los rizos castaños que revolucionaría la televisión de opinión por cable.

“Soy de esas personalidades en televisión que genero amores y odios, y es normal. Uno tiene posturas muy definidas y eso hace que le agrade a algunos y a otros no. Los que aprecian mi estilo celebran que tenga el pelo largo; y los que no me dicen: usted tiene pinta de marihuanero y drogadicto”, sostiene.

‘Zoom a la Noticia’ se convirtió en referente entre los shows de análisis de política internacional. Hassan relata lo que significó dirigir un espacio en el prime time: “Cuando cogí las riendas del programa, no dimensioné el impacto real que tenía. NTN24 contaba con una audiencia tan grande en Latinoamérica, y cuando empecé en Zoom me di cuenta que lo veían mucho en Venezuela, Ecuador, Argentina, Centroamérica y Estados Unidos. Y que teníamos la misma calidad de invitados como los que conseguía CNN”.

Comenzó en Zoom con unos 34 años de edad. “La gran mayoría de invitados tenían el doble de edad que yo. Embajadores, profesores de universidad y líderes políticos se sentaban conmigo, un tipo tan joven. Eso también contribuyó al éxito del programa porque decían: este tipo mechudo y joven, ¿qué hace ahí sentado con ese embajador o presidente?”

-¿Por qué se fue de NTN24?

Porque había concluido un ciclo. Y porque había comenzado un proceso de restructuración interna. Un día me llamaron y dijeron: Hassan, su programa tiene buena audiencia y continúa en el nuevo prime time, pero le vamos a cambiar a su equipo. Me iban a quitar elementos de trabajo que yo consideraba muy valiosos. Me molestó que cuando hicieron esos cambios estructurales no me consultaron.

-¿Lo pensó antes de salir?

Lo evalué mucho. Sé que todos somos reemplazables, pero si uno tiene la capacidad de conservar buenos elementos de trabajo, pues hay que conservarlos. Con RCN y NTN24 tengo un gran agradecimiento. Claudia Gurisatti me dio una oportunidad que no se la dan a todo mundo. Cuando uno tiene respeto con la gente con la que trabaja y agradecimiento, no tienen porqué presentarse peleas. Uno solo se hace al lado y agradece.

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“Fui víctima de censura”

Tras salir de NTN24, Hassan tomó unas vacaciones de tres meses y en seguida fue llamado para crear su propio programa en Cable Noticias.

“Si uno sale de un proyecto como NTN24, que es un megacanal, y llega a trabajar a Cable Noticias, se siente de inmediato el cambio. No teníamos todos los recursos: solo un teléfono, un espacio al aire y un escritorio. Tener que hacer televisión con las uñas y comenzar de cero fue un reto”.

Propició el nacimiento del programa 360°. Fueron suficientes algunas semanas al aire, para que el “enano” se creciera, y empezara a competir en el horario estelar contra las novelas de RCN y Caracol, y los espacios de opinión de NTN24, CNN o Canal Capital.

Comenzando el proyecto en Cable Noticias lo llamaron de la ‘W Radio’ para trabajar como Editor general adjunto. Los horarios extenuantes, que compartía entre la radio y la televisión, no le permitieron continuar mucho tiempo en la mesa de Julio Sánchez Cristo. “O le apostaba a mi proyecto en Cable Noticias, que acababa de nacer, que no conocía mucha gente pero donde yo era la cabeza y tenía el poder de decisión, o me quedaba con el más grande de la radio que era Julio Sánchez. Fue difícil, pero me decidí por 360°”.

“Cuando empezamos sabíamos que teníamos un gran horario. Pero el éxito lo notamos cuando los propios invitados (ministros, congresistas, académicos, gobernantes), no esperaban a que los llamáramos, sino que ellos mismos nos contactaban y pedían ser considerados en el panel. Además nos contaban que el programa lo veían en caseríos, en zonas alejadas de Bogotá. Hasta un político nos dijo que gracias a 360° lo reconocieron en una región”.

Los debates de Hassan fueron ampliamente conocidos en Colombia. Dos años le bastaron para posicionarlo como el principal programa de debate de la televisión por cable. Su salida, por eso mismo, fue una sonada polémica.

-¿Era tan grande la presión que motivó su salida?

Hice muchos programas sobre el tema de política exterior colombiana y su manejo por la Cancillería, en especial por el fiasco que fue la defensa de Colombia en el litigio con Nicaragua. Uno de los dueños del canal es amigo de la canciller y me pidió, varias veces, que “limara” mis asperezas con la ella (María Ángela Holguín). Me tocó hasta reunirme en una comida privada con la Canciller, y ahí aclaré que no era un tema personal, sino que tenía reparos por el manejo político de temas como el de Nicaragua, o la falta de reconocimiento a Palestina.

-Pero la molestia no la sentía solo la canciller, sino el presidente Juan Manuel Santos…

Sabía que al presidente no le gustaba que yo fuera tan contradictor ni crítico del gobierno en el programa. Tuvimos grandes debates sobre eventos como la carrera presidencial de 2014 y el nacimiento del proceso de paz. Siempre abrimos el espacio para que fueran miembros del gobierno a participar en el debate, pero no aceptaban la invitación. Yo cumplo con invitar al presidente Santos 20 mil veces, o a Gustavo Petro 30 mil veces; pero yo no puedo obligarlos a ir. Mi labor, en el marco del pluralismo, es invitarlos y decirles: la mesa siempre está abierta. Que ellos decidan no ir, es distinto.

-¿Qué motivó su renuncia?

Descubrí que yo no tenía total autonomía. Si una directiva del canal me dice: “haga un programa sobre el litigio con Nicaragua, pero no traiga a los críticos de la Cancillería”, pues yo no puedo hacerlo.

-Entonces, ¿usted fue víctima de censura?

Llegó un punto crítico. El dueño del canal (Tobías Carrero) me empezó a hacer críticas directas por mis opiniones personales en Twitter. Me decía: ¿usted por qué ataca al presidente o dice esto del presidente? Yo le decía: mi cuenta personal de Twitter no es de su incumbencia, ni la de nadie. Si usted tiene críticas sobre mi trabajo frente al programa, las debatimos todas; pero no lo voy a permitir que me cuestione lo que opino en mi cuenta personal de Twitter.

-Y la vez que se rebosó la copa, ¿cuál fue?

La última vez fue incómoda, porque me paré de la mesa en un restaurante en el que estábamos. Y al día siguiente que pasó eso, el programa perdió las repeticiones. Yo dije: esto es tema de rivalidad que no va a tener solución. Decidí renunciar.

-Entonces no fue solo un inconveniente aislado…

Yo me pregunto, ¿por qué el presidente sí fue al canal, pero siempre pidió que yo no lo entrevistara? No quiso ir al debate presidencial que organizamos, y lo invitamos. Si él quería ir o no, eso era problema de él, pero yo no podía no hacer el programa para no molestarlo. También hubo ampollas cuando tratábamos el tema minero. Pacific Rubiales tenía acciones en Cable Noticias, y si yo invitaba a los senadores Luis Fernando Velasco o Jorge Robledo había molestias y me pedían no volverlos a invitar. Eso es censura.

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Hassan Nassar es también un líder de opinión en Twitter. Sus comentarios generan todo tipo de reacciones.

“Yo no sólo veo por los ojos de Álvaro Uribe”

Hassan, a pesar de su salida de Cable Noticias, no se rinde en sus apariciones en medios, ni mucho menos en el prime time de la televisión por cable.

En los últimos meses ha sido panelista del programa Hora 20 de Caracol Radio y es el director y conductor del programa ‘Contraste’, espacio informativo del Concejo de Bogotá, al que el periodista le puso su marca, y lo convirtió en un magazín de opinión y controversia.

Ahora se prepara para regresar al formato de debate de actualidad política en el canal por cable Día TV, de Claro. “Me llamó Álvaro García (el director de Red+ Noticias) a los pocos días de salir de 360°. Nos inventamos En Jaque, un programa con un formato más fresco, novedoso, que sale al aire el próximo 23 de febrero y será de lunes a viernes a las 7 de la noche”.

Hassan confesó que no solo se dará el lujo de presentar En Jaque con su look marcado y sin que le corten el cabello, sino que hasta tratará de no salir encorbatado. “Tendremos un formato visual muy distinto; no va a ser lo tradicional que se conoce en programas de opinión. Además de debate habrán temas de investigación y algunas entrevistas”.

-Su Twitter, con más de 50 mil seguidores, continuará, ¿verdad?

A mí el Twitter me ha permitido definir que antes que cualquier cosa soy Hassan Nassar. Antes que el periodista de Zoom, 360° o En Jaque, soy Hassan Nassar. Es una prioridad para mí. Si mañana me dicen: o cierra su cuenta de Twitter o le quitamos su programa, pues prefiero que me quiten el programa.

-Por sus mensajes en Twitter se notan críticas agudas a este gobierno y defensa al anterior. ¿Es usted uribista?

Yo defiendo muchas tesis de Álvaro Uribe y lo digo abiertamente, pero no soy miembro del Centro Democrático ni veo sólo por los ojos de Uribe. ¿Qué uribista vota a la presidencia por Gustavo Petro, como lo hice yo? Comparto con él mucha visión de país en varios temas, pero también encuentro muchos defectos y errores, como lo de los falsos positivos o la persecución a los periodistas. Tampoco comparto con él la gran mayoría de temas de agenda internacional; no sé cómo Uribe respaldó la invasión a Irak, ni cómo tiene los ojos cerrados en apoyo absoluto a Israel, sabiendo lo que pasa con el pueblo palestino.

-¿La peor experiencia en estos tiempos de trabajo en programas de opinión?

Que sentí algo que un periodista nunca debe sentir, y que a un periodista jamás se le debe insinuar: callarse. Y a un periodista no se le debe decir que si va a hablar de determinado tema no puede invitar a tal persona, o no puede opinar. Eso, en el periodismo, es indignante.