Hechos curiosos del día de la independencia

Hechos curiosos del día de la independencia

20 de julio del 2018

Este viernes, como todos los 20 de julio desde hace más de 200 años, se celebra el “Día de la Independencia Nacional” de Colombia. Aunque no sea cierto que a partir de ese día de 1810, la nación haya sido libre, fraterna e igualitaria, sí fue un proceso más que junto con los de Cali y el Socorro por ejemplo, contribuyeron para que 11 años después, en 1821 y con la reunión del Congreso en la Villa del Rosario de Cúcuta, naciera la República de Colombia, unificada por Simón Bolívar y ahora sí independiente de España.

Pero la historia es bien conocida, o debería serlo, entre todos los que habitan este territorio extendido al norte de América del Sur. Sin embargo, existen algunos hechos curiosos que aunque no tienen una respuesta definitiva, sí permiten el asombro de las mentes curiosas.

Primero, aparte de que los criollos querían tener los mismos derechos políticos que los españoles ‘puros’, es decir nacidos en España, argumentaban que ellos debían gobernar a los demás por ser de clima frío, sí, el clima era uno de sus argumentos.

“En un estudio que publicó Caldas el 19 de mayo 1808, titulado El influjo del clima sobre los seres organizados decía que dependiendo del lugar donde nacía un individuo, este era dotado de ciertas cualidades y que aquellos que estaban llamados a gobernar el territorio de la Nueva Granada, eran precisamente aquellos que habían nacido en el clima frío de la cordillera de los Andes, porque el clima frío dotaba a los hombres de pensamiento lógico y de racionalidad y los que nacían en clima cálido eran perezosos y cochinos, legitimando así una serie de prejuicios que aún hoy en día, continúan en el imaginario popular”, así lo afirmó el investigador y curador del Museo de la Independencia – Casa del Florero Jhonathan Sánchez, en diálogo con KienyKe.com.

Un pretexto racista que buscaba aquí, al igual que lo hacían los reyes desde España, discriminar al resto de la población argumentando una supuesta superioridad racial para ser los únicos y legítimos gobernantes. Eso era lo que pensaba el “Sabio Caldas” y otros miembros de la élite que luego también apoyaron el proceso independentista.

Estos argumentos aseguraban que tras realizar su revolución, las masas populares les entregarían a ellos, los líderes, los españoles americanos, los criollos, el poder arrebatado a los virreyes. Aunque inicialmente no se sintieran incomodos por compartir el poder con los funcionarios del Rey en la Nueva Granada.

Se trataba de tener todo planeado y organizado para ese mítico día del 20 de julio de 1810, hoy hace 208 años. De hecho, iniciar la revuelta en la tienda de José González Llorente les llevó un par de meses. Pero sin entrar en detalle sobre la pelea entre Antonio Morales y José González Llorente, porque éste último se negara a prestar una porcelana, hay otros hechos bastante curiosos.

Al parecer, según afirman algunos historiadores, el temperamento de González Llorente era bien conocido entre los criollos revoltosos y dada la ubicación estratégica de la tienda, en la esquina de la plaza, se determinó que este era el lugar apropiado para iniciar el plan.

Pero ¿es posible que Llorente haya sido entregado por uno de sus amigos? o ¿qué éste fuera cómplice de los criollos?… Lo cierto es que don Camilo Torres Tenorio, primo de Francisco José de Caldas Tenorio y quien fuera miembro activo del complot independentista. “Fue nombrado en 1815 por el comerciante español José González Llorente mediante documento público, como su albacea, es decir, el encargado de administrar el inventario de sus bienes en Santafé, al momento que González Llorente marchaba al exilio”, aunque el investigador Jhonathan Sánchez dice que no hay forma de asegurar cuál fue la participación real de González Llorente en los hechos del 20 de julio, o de afirmar cuál era el tipo de relación que existiera entre este y don Camilo Torres, sí queda abierta la duda.

Porque el hecho de involucrar a Llorente puso en riesgo la vida del comerciante. Como afirma el historiador Rodrigo Llano Isaza, el dueño del florero tuvo que salir de su casa y fue apresado, después, cerca de 100 días porque la turba enfurecida quería lincharlo por ‘insultar’ a los americanos.

Sin embargo se salvó, continuó con su tienda algunos años más y fue absuelto por la Junta de Gobierno conformada por los criollos. Dado que Llorente era uno de los pocos hombres que sabía inglés y podía traducir la información que llegaba de Inglaterra y otro tanto de la europea escrita en francés.

El otro que al parecer se salvó fue el “Florero o ramillete de Llorente” provocador de la disputa, porque el pintor Epifanio Garay, que se encontraba ese día en la tienda, decidió recoger la pieza. La discusión de cuál es el verdadero uso de la pieza de porcelana ha llevado a debates sin término a varios estudiosos, pero no se ha logrado determinar una respuesta veraz.

“La pieza de porcelana florero o ramillete es procedente de la fábrica de loza del Buen Retiro en Madrid, y data de 1790. Fue donada al museo Nacional en 1882 por el pintor Epifanio Garay, uno de los más famosos del siglo XIX, un pintor longevo que tuvo muchos años. La guardó en su casa todo ese tiempo hasta que se fundó el Museo Nacional, para que hiciera parte del patrimonio de los colombianos”.

Nadie puso en duda la afirmación de Garay sobre la procedencia de la pieza de porcelana que además fue certificada como autentica por el testigo José María Espinoza, quien también presenció la famosa reyerta de 1810. Ahora este objeto es una de las pieza más preciadas de la colección del Museo de la Independencia – Casa del Florero, pero la importancia de este centro de mesa, va más allá de la versión popularmente conocida y tiene que ver con todas esas historias que se han tejido a su alrededor y que ahora, 208 años después, siguen haciendo de ella, un pretexto para reflexionar sobre nuestro proceso histórico como Colombianos.