Una oportunidad para emprender

Una oportunidad para emprender

9 de agosto del 2018

Elsa Martínez Ospina, una mujer que vive en la ciudad de Medellín, es conocida por muchos por su gran sentido del humor, pues como ella misma lo dice, ser extrovertida y alegre le ha permitido destacarse entre su círculo de amigos y conocidos. Para ella el tema laboral no fue una tarea sencilla, por lo que optar por su pasión y habilidad con las manualidades la han hecho descubrir el arte de emprender.

“Cuando vi la necesidad de trabajar, empecé a mandar hojas de vida. Iba a las entrevistas y me decían que luego me llamaban, pero nunca lo hicieron”, aseguró Elsa.

Tener talla baja fue tal vez una de las condiciones que, de acuerdo con Elsa, le impidieron encontrar con facilidad un trabajo, pero fue el amor por sus dos hijos y el gusto por trabajar con el papel, los que la llevaron a explorar nuevas oportunidades.

“Yo a todo le digo que sí, y así llegué al programa de Comfenalco, Aprendiendo y Emprendiendo. Con él pude aprender a dejar miedos. Mis hijos son felices y me apoyan mucho. Es un programa donde pude descubrir que no importa la dificultad, se puede hacer todo. Tengo compañeros invidentes que hacen empanadas o bisutería, y eso me asombra, porque a mí hasta se me quema el agua, y el error está en que muchas veces la familia lo limita a uno por querer protegerlo”, comentó Elsa.

Entre risas y una mirada que deja ver la ilusión por llegar a conformar una gran empresa en la ciudad, esta mujer emprendedora refleja su gusto y satisfacción por poder trabajar por lo que siente que ha nacido. “Yo sueño con que mi empresa vaya tan lejos que pueda tener personas que trabajen conmigo y que tengan alguna discapacidad. Gracias al programa yo ya tengo el nombre de mi negocio-Ved, en honor al equipo que formamos mis hijos Valentina, David y yo”.

Edna Vargas, coordinadora del proyecto Aprendiendo y Emprendiendo, ejecutado por Comfenalco Antioquia desde 2016, le contó a Kienyke.com que esta iniciativa hace parte de un programa de Cooperación Internacional que es desarrollada con socios como el Ayuntamiento de Barcelona, Antioqueños Unidos y la Alcaldía de Medellín.

“Cooperación Internacional nos ha dado varias oportunidades para desarrollar este tipo de labor social, siendo además una línea de acción de Comfenalco Antioquia. El Ayuntamiento de Barcelona es la entidad que convoca a otras entidades como Antioqueños Unidos que son colombianos y residen allá en Barcelona o Cataluña desde hace muchos años, y que dedican su tiempo para ayudar a personas de nuestro país. De la gestión realizada para presentarse a las diferentes convocatorias que hace anualmente el Ayuntamiento de Barcelona, es el resultado de este proceso”, indicó la funcionaria.

En esta oportunidad, diferentes personas con discapacidad que tuviesen a diciembre de 2016 una idea de negocio, tanto es su etapa inicial como de fortalecimiento, harían parte del programa Aprendiendo y Emprendimiento, con el fin de perfilar sus productos y servicios.

“Ya no solo tienen que aprender el oficio, sino que deben verlo con una perspectiva de emprendimiento. Empezamos a ver ideas de negocio diversas: al rededor de alimentos, manualidades, productos decorativos, pintura. Hay personas muy creativas”, indicó Edna Vargas.

Una oportunidad para generar ingresos que lejos de ser un espacio de entretenimiento, es una manera de brindar el reconocimiento de fortalezas y capacidades, puesto que a partir de asesorías dictadas por expertos, es posible el acompañamiento frente a las diferentes áreas de producto o de servicio con un enfoque en el desarrollo del ser. “Aquí no hay personas discapacitadas. No hay ningún límite”, puntualizó Vargas.

Cabe anotar que el presupuesto general del proyecto fue de cerca de 180.000 euros. Esta iniciativa que acoge actualmente a 80 personas de todas las comunas y corregimientos de la ciudad de Medellín, permite fomentar el desarrollo de esta población.

Así, se han entregado incentivos que han sido denominados como plan semilla, los cuales determinan el plan de negocio de sus beneficiarios. “Es el insumo, la herramienta; eso que determinaron como necesidad. A partir de esa entrega, ellos se han comprometido a cumplir una serie de metas y hablarle a cualquiera con propiedad de su producto o servicio”, contó la coordinadora.