La advertencia de Claudia Rodríguez que fue ignorada

La advertencia de Claudia Rodríguez que fue ignorada

12 de abril del 2017

Para la Policía Metropolitana de Bogotá, el feminicidio de Claudia Rodríguez “era la crónica de una muerte anunciada”. Así lo consideró el comandante Hoover Penilla al entregar más detalles sobre las situaciones previas a la muerte de la mujer, a manos de Julio Reyes, su expareja y padre de su hijo de un año.

¿Las entidades e instituciones competentes hicieron lo adecuado para proteger su vida? Es uno de los cuestionamientos que rondan el caso. Para los familiares y amigos de la victima, la respuesta es un NO contundente.

Dianne Rodríguez, quien estuvo con la víctima horas antes de que se convierta en el nuevo rostro de los crímenes contra las mujeres en Colombia, sabía que Claudia sentía pánico. Claudia tenía muy claro que ese hombre podría atentar contra su vida, ir más allá de esos golpes que le propinó el 8 de marzo pasado en Medellín, justo cuando se conmemoraba el Día Internacional de la Mujer. 

Ya había acudido a las autoridades para exponer su caso, para que supieran de su dolor físico y de los efectos que esa golpiza había ocasionado en su vida. Explicó a Ópticas GMO lo que ocurría para lograr un traslado a Bogotá, donde se mudó para huir del agresor, para evitar lo peor.

Pero el infierno viajó con ella hasta la capital de la República. Julio la seguía acosando, persiguiendo y amenazando tanto a ella como a su bebé, su hija de 14 años y otros familiares cercanos.

“Vi cómo este hombre la hostigaba y amenazaba de muerte a pesar de varias llamadas a la Policía. Recuerdo perfectamente verla llorar y decirme ‘él me va a matar y no puedo hacer nada para evitarlo'”.

“Si este país viera cada evento como feminicidio, no como algo aislado, si en verdad le prestará atención a cada evento que una mujer denuncia, la historia de Claudia seria diferente”, expresó Dianne.

Ella creía que Julio Reyes era capaz de hacerlo

Claudia Giovanna Rodríguez Altuzarra tenía 41 años, era optómetra de profesión y trabajaba hace unos meses en la óptica del Centro Comercial Santafé, donde fue baleada la noche del pasado 10 de abril.

Dejó huérfanos a una niña y un niño, este último producto de la relación con su victimario. Con los menores vivía en un apartamento del barrio Orquídeas, en la localidad de Usaquén.

claudia rodríguez

Según lo han explicado sus familiares, Claudia Rodríguez conoció a Julio Reyes en la cárcel Modelo, cuando ella participó de una brigada de salud. El hombre pagó una condena precisamente por otros asesinatos. En 2006, en un bar situado en un centro comercial del occidente de Bogotá, le disparó a quien entonces era su pareja y a otras personas que departían en el lugar. El saldo trágico de ese ataque fue dos muertos y tres heridos. Quedó en libertad tras alegar problemas de salud mental y tener un excelente comportamiento en el penal.

La familia de la optómetra no sabe con claridad cuándo empezaron los maltratos. Solo hasta el ocho de marzo supieron que le daba vergüenza aceptar que tenían razón, nunca apoyaron su relación con Julio. Esa fue ‘la gota que rebosó la copa’.

Se cansó de la violencia, interpuso denuncias, se mudó de Medellín a Bogotá y puso fin a la relación. En esa oportunidad también le manifestó a su cuñado y hermana que el hombre podría asesinarla.

“Cuando Claudia me contó de las amenazas, me dijo que ella creía que él era capaz de hacerlo”, aseguró su cuñado Fernando López.

La demanda de alimentos quedó registrado por la Secretaría de Integración Social: 

“En el reporte de la Comisaría Dos de Usaquén, del 9 de marzo de 2017, aparece consignado que la señora Claudia Giovanna Rodríguez, identificada con número de cédula 52.262.xxx, compareció ante el ente para solicitar una audiencia de conciliación para resolver el tema de alimentos, visita y custodia de su hijo de un año de edad. La comisaría informó que en la bitácora no se registró en ese momento un testimonio de violencia que permitiera a la autoridad adoptar las medidas de protección”.

Pero sus llamados no sirvieron de nada. De acuerdo con su familia, no hubo reacción, no hubo una protección real para Claudia Rodríguez.

“Aunque llamamos a la Policía, nunca lo requisaron”, añade López.

El gremio unido por Claudia Rodríguez

Las alertas finalmente no sirvieron de nada. Según quedó registrado en cámaras de seguridad del Centro Comercial Santafé, Julio Alberto Reyes estuvo rodeando a Claudia desde el mediodía del pasado lunes. Horas después ejecutó el que habría sido un plan perfectamente estructurado. La abordó, discutieron, la tomó como rehén y le disparó. Como ella lo había advertido, el feminicida quería atacar a su madre y hermana, Reyes pedía con ahínco que las llamaran.

claudia rodríguez

Foto: Archivo particular

Minutos antes de que fuera asesinada había hablado con su hermana. No le habló de nada extraño. Solo le dijo iba a comprar las camisetas de Justin Bieber para acompañar a su hija al concierto de este miércoles. Entonces, ocurrió lo que tanto temía.

Una vez se supo de este caso que se une a otros tan escalofriantes como el de Rosa Elvira Cely (2012) y el de la pequeña Yuliana Samboní (2016), las personas que la conocieron se han unido al dolor de la familia.

La compañía para la que trabajaba repudió el hecho y anunció colaboración a los seres queridos.

“El lunes 10 de abril quedará marcado como una fecha de inmensa tristeza para GMO Colombia, producto de la muerte de Claudia Rodríguez, madre de dos niños y optómetra de GMO (…) Este tipo de hechos escapa de nuestro entendimiento, pero nos invita a la unidad y a estar atentos para apoyar a nuestros compañeros en los momentos que más lo necesiten”.

Para la empresa y sus amigos, será recordada como una mujer valiente, que no logró escapar de las garras de un maltratador.  

“Doctora siempre te recordaremos como lo que siempre fuiste; una gran mujer, madre, amiga. De ti me quedan solo bellos recuerdos, siempre recordaré tu linda sonrisa, esa facilidad de encontrarle solución a los problemas, esa hermosas actitud, esa paciencia, amor y pasión que tenías por tu trabajo”, fue uno de los mensajes que difundió una de sus amigas en redes sociales.

Asimismo, Optómetras de Colombia (Optocol), adelanta una colecta para ayudarles a los hijos de Claudia Rodríguez. De otro lado, hay quienes insisten en que ella se hubiera podido salvar de la muerte, si antes se hubiera tomado medidas más estrictas contra su asesino.

“¿Es culpa de ella? ¿O de la justicia que no tiene penas serias, que no ejerce de verdad protección para un ciudadano en vulnerabilidad? Este es el país del sagrado corazón de Jesús, las leyes y la Policía no son más que los payasitos del circo llamado Colombia”, agregó Dianne Rodríguez.