Javier López, el ángel del millón de personas

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Javier López, el ángel del millón de personas

12 de abril del 2019

Cuando Javier llegó a Panamá, a los cinco años de edad, no creía aún que esta fuera a ser la tierra en la que emprendería una de sus más grandes realizaciones personales hasta el momento: aprovechar los instantes que se le presenten en la vida para ayudar a los más necesitados.

Izquierda (hermano Jaziel) Derecha (Javier López)

En 2002 Javier Esteban López Velásquez llegó a ese país con su madre y sus hermanos. Procedentes de Guatemala. Su madre es panameña, y encontró allí, en su tierra, la forma de replantear el rumbo de su vida y la de su familia.

No obstante, la suerte no les favoreció al inicio, pues tuvieron que pasar muchas dificultades, sobre todo económicas. Esta situación fue el detonante que forjó el carácter de un niño con temple de acero, pero con un espíritu de aspiraciones nobles y generosas.

Javier cargado por su madre, Melania Velázquez

Desde su niñez siempre buscó la manera de ayudarle a su mamá, y de restarle en lo posible los sufrimientos que sobrevendrían con las carencias. En sus años de colegio tuvo dificultades para conseguir los útiles indispensables en las actividades manuales, y muchas veces llegaba a clase sin desayunar. El hambre fue quizá el enemigo con el que más tuvieron que lidiar, pero que lograron vencer con persistencia.

Hoy, a sus 22 años, Javier estudia ingeniería industrial, y su mayor característica es el emprendimiento. Tiene un pequeño negocio de mascotas. Se considera panameño, pues ha vivido con sus hermanos, un sobrino y su madre desde hace 17 años en el distrito La Chorrera, perteneciente a la provincia Panamá Oeste.

Entre sus hobbies están viajar y hacer senderismo. Ama ir a la playa y al río. Le gusta leer y además lo apasionan los instrumentos musicales. Uno de sus pasatiempos es tocar la trompeta, aunque no lo hace de manera profesional en ninguna agrupación. Pero más allá de estas pasiones, lo que motiva a Javier es su inclinación por ayudar a los demás, y de eso precisamente quiso hablarnos…

¿Qué  lo motivó a realizar obras sociales?

Desde que vivimos aquí nos ha costado bastante trabajo, ni siquiera le pedía a mi mamá porque no quería que se esforzara, sabía que seguramente no tenía y no quería que se preocupara. pasábamos quizá dos días seguidos sin comer, cosas así la verdad me frustraban bastante. Eso me pasó de pequeño siempre, luego fue mejorando un poco, pero antes de crear mi negocio entre 2013 o 2014,  todavía comíamos una vez al día.

Entonces siempre me dije desde pequeño que cuando pudiera iba a emprender y que aun si no tuviera mucho, iba a compartir. Entonces realmente la motivación es que yo sé lo que se siente tener hambre y el plan es  intentar ayudar en todo lo que pueda.

¿Qué tipo de ayudas son las que realiza con mayor frecuencia?

Lo que más frecuentemente ayudo es dando comida, cuando veo a alguien que parece que vive en la calle, le pregunto si ha comido y le digo que si desea puedo invitarlo a comer, o le llevo una comida.

Es lo que más hago, o llevar a una casa que sé que  son de láminas de Zinc y que pasan trabajo, voy a un Supermercado a comprar algunas cosas y les llevo unas bolsitas de comida o cosas así. Más que todo me enfoco en la comida.¿

¿En qué momento da por finalizada la ayuda?

Doy finalizada la ayuda dependiendo del caso, por ejemplo, a personas que viven en una casa abandonada o que simplemente es desempleado pero que aún está en edad productiva, mi ayuda es conseguirle comida, ropa y cosas así para mientras consigue un trabajo. También paso la voz hasta que alguien sepa de un trabajo desarrollar. Si consigue el trabajo, hasta ahí llega mi ayuda, pero de vez en cuando puedo ir a visitarlo, Ya con los ancianitos, el asunto es un poco diferente, ahí la idea es ayudar todo lo que se pueda, en esos casos no hay final.

Cual es el caso que más lo ha llenado de alegría o satisfacción y por qué motivo?

Es complicado elegir, pero si tuviera que elegir uno, sería el del señor Enrique, quien es un hombre de 74 años, vive en una casa abandonada porque no tenía donde vivir y según él, los propietarios le permitieron vivir ahí, mientras ellos vendían esa casa.

La mitad del techo de la propiedad está caído, no tiene agua, ni luz, dormía en un sofá cama súper viejo y las sábanas eran alfombras. Lo conocí hace unos dos años cuando  iba caminando hacia mi casa, de vez en cuando lo llevaba a comer a algún lugar.

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Chicos no tengo palabras para agradecer lo que hicieron, que hayan sacado de su tiempo y recursos para compartir con mi buen amigo el Sr. Enrique es sencillamente muestra de la calidad de persona que son. Ustedes hicieron posible que hoy ya este descansando cómodo, con su barriguita llena, con ropa limpia y sobretodo FELIZ. Hoy los que estuvimos cuando se puso sus zapatos nuevos disfrutamos viéndolo bailar y hasta hacer ejercicios de estiramiento de la felicidad que tenía y esos momentos no tienen precio. Nunca pensé que recibiría tanto apoyo, pero me han demostrado que este mundo sigue estando lleno de gente buena. Quiero agradecerles del fondo de mi corazón y pedirle a Dios que los llene de bendiciones a: @diana_menendezz @heyarelys @geuu.03 @dian.ale07 @milagrosolmedo @ashleyazuseth @anyelapayan @lylmarie28_17 @christinaggm @joeljosuemc @tegutzmer @ashyou13 @lyannedelrosario @loremy14 @victoria.gra @migueld29 @aleca.06 @ale1529 Y a todos los demás que prefirieron quedarse en el anonimato. ¡La generosidad, pásala! #panama #lachorrera #lagenerosidadpásala

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El 14 de marzo publiqué en redes sociales su historia y se logró conseguirle una cama, ropa por montones y ahora todos los días le llevamos almuerzo y cena. Los chicos a veces llegan con donaciones y van a conversar con él, siento que ahora es un señor feliz.

Él no tiene donde cocinar, así que una joven se ofreció a cocinarle, yo le llevo las cosas a ella y le damos el alimento, es un caso que me gustó un montón.

¿Qué papel han jugado las redes sociales a la hora de ayudar a los necesitados?

Todo lo hacía sólo, hasta que se me ocurrió postear en las redes, aunque hay quienes lo han criticado, diciendo que “lo que haces con la mano derecha no lo sepa la izquierda”, pero son muy pocos, digamos unos 30 mensajes de esos a cambio de unos 300 o 400 mensajes diciendo lo contrario, que entienden cuál es el verdadero objetivo de pasar la voz y poder ayudar más.

La única razón por la cual publico el tema de ayudas en redes sociales es para motivar a otras personas a que lo hagan, porque si tu buscas en Internet, cómo ser un homicida, cómo violar, cómo robar, vas a encontrar miles de millones de resultados en Google, entonces por qué si hay tantas cosas malas en Internet, ¿por qué no tener entonces cosas positivas?

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El sábado estaba con el Sr. Enrique y se nos acercó el Sr. Luis para contarnos que había caminado hora y media desde su casa, pues le habían dicho que un político le iba a regalar una bolsa de comida, pero claro cuando llegó se tuvo que conformar con la excusa de que el chófer no había llegado con las bolsas y que fuera el día siguiente. Por cierto no se emocionen fue el día siguiente y tampoco le dieron nada. Le prometí que conocía a muchos chicos y chicas de buen corazón y que podíamos ayudarle con alimentos secos y ropa, él me respondió que feliz lo recibía pero que la ayuda principal que agradecería es que le consiguieran un trabajo. El trabajó del 2004 al 2009 como camillero e inspector de sanidad pero como el sistema de nuestro "espectacular" país es tan bueno, al cambio de gobierno no lo volvieron a contratar no porque no tuviera un buen desempeño laboral sino por no pertenecer al partido político del nuevo gobierno. Desde entonces ha hecho "camarones" en construcción y jardinería pero al no ser nada fijo no la ha pasado bien. Él vive algo lejos pero todo el que quiera donar escríbanme y estaré recogiendo todo para llevar sus donaciones este domingo y el próximo, pero por sobretodo no olviden DIFUNDIR esta historia hasta que pueda llegar a alguien que le pueda dar trabajo al Sr. Luis, que desea ganarse la vida con el sudor de su frente. Juntos, haciendo la diferencia. ¡ La generosidad, pásala! #panama #lachorrera #lagenerosidadpásala

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¿En algún momento ha existido frustración ante una ayuda que no se logre realizar?

El caso de un señor que me habló pidiéndome ayuda, le pregunté el porqué; quería saber si no trabajaba. y bueno, él me contó que hacía pequeños trabajos informales de jardinería y que además tenía una familia y tres hijos. Le dije que iba a visitarlos, a tomar fotos para ver si los chicos lo ayudan. Tres días después le pedí su hoja de vida para ver si le conseguía trabajo y desde entonces no apareció. Cuando lo volví a encontrar, me dijo que todo era falso, eso me llenó de frustración porque lo quería ayudar y me salió con eso; sin embargo le dije que aunque me mintió, me diera la hoja de vida, pero nunca me la entregó, así que no pude ayudar en nada.

¿Qué consejo le daría a los ciudadanos panameños para que realicen actos de caridad?

Para ayudar no se necesita dinero, porque a veces decimos “voy a ayudar cuando el dinero me sobre” y no, si te quedas esperando a que te sobre, muy probablemente nunca ayudes. Cuando veamos la oportunidad de ayudar, no la despreciemos, porque el mal lo único que necesita para triunfar es que la gente buena, no haga nada. Por eso, una de las frases con la que más me identifico es la del comercial de la Fundación para Una Vida Mejor, que termina con las palabras “la generosidad, pásala”.

¿De dónde salen los fondos para comprar alimentos, prendas o artículos que necesitan las personas que apadrina?

Cuando son directamente obras hechas por mi, los fondos salen del pequeño negocio que tengo, de mis ganancias, que siempre estoy dispuesto a tomar una parte, un porcentaje para ayudar, y el otro caso es cuando las personas también dan cuando se enteran por las redes sociales o el voz a voz.

¿Qué espera lograr a futuro con tantas ayudas y tiempo de dictado a quienes les ha extendido una colaboración?

Crecí con la idea de querer ser millonario, como de niño era pobre, ese era mi sueño. Años atrás me di cuenta que tener dinero era un propósito de vida muy vacío. Realmente quiero aportar algo, que cuando muera la gente me recuerde. Por esta razón me dije, en vez de ser millonario, quiero que un millón de personas coman por mi influencia, no porque directamente yo les dé, sino porque les ayudo con a conseguir trabajo, porque les enseño a tener una actividad o hacer algo, o puedan tener algo para comer. Ese es realmente el propósito que me he trazado. Todos los días me digo, Javier hoy tienes que trabajar y esforzarte porque aunque parece lejos, poco a poco tienes que lograrlo.