¡Que no nos vayan a tocar la Reforma a la Justicia los terroristas del galanismo y la izquierda!

¡Que no nos vayan a tocar la Reforma a la Justicia los terroristas del galanismo y la izquierda!

28 de junio del 2012

¡Que no nos vayan a tocar la Reforma a la Justicia los terroristas del galanismo y la izquierda, en manguala con el Santos, que una vez más, en su zaga de torceduras, nos traiciona de nuevo, tratando ahora de echar abajo el cimero texto, después de que él mismo lo inventara, conciliara y apoyara!

Que el ex ministro Esguerra de la justicia pendeja no vio el inteligente tejido hecho por los honorables, que el vástago mongoloide del apagón gavirista no entiende el castellano, que el vice estaba dormido… ¡Pamplinas! Los domadores en los circos no solo ven los micos, sino que los alimentan y los ponen a hacer piruetas.

Todo lo conseguido y mucho más se merecen los honorables parlamentarios que aprobaron la impoluta Reforma a la Justicia que será hundida cual Titanic por el iceberg cachiporro en complicidad con algunos hermanos godos. Pero ni hundida habrá muerto, porque respira en los sanos pulmones de la patria. Aún tumbada estará vigente en el imaginario de un pueblo que la apoya y la aplicaremos por propia mano, como nos gusta.

Si los parlamentarios no están bien de plata, protegida su capacidad de trabajo con los sectores informales que son la gran locomotora de la economía de este país y asegurada su inmunidad en materia de asociaciones, por ejemplo, con quienes ejercen el sagrado deber de auto defender la patria, pues peligra la estabilidad de la nación entera. Y muy bien que no se trate tan solo de limpiar una serie de pendejadas hechas en aras de la Seguridad democrática, sino de una vez, como lo han hecho, prevenir que futuros actos de negocios, contratos y necesarias asociaciones con los sectores que defienden el terruño, no sean juzgados y que a los padres de la nación se les proteja hoy y en el futuro.

Ni pendejos que fueran: si ya pasó lo que pasó con cosas tan falsas como la parapolítica o la yidispolìtica, había que asegurar el futuro del negocio instituyendo reglamentaciones que impidan que una vez más los conjurados traten de detener una doctrina que con su “corpus” deslumbrante incuba en la placenta legislativa los paradigmáticos tres huevitos.

Si delinquir es salvarse a uno mismo y así salvar la patria ¡pues que viva el crimen, que paga aun hacia el futuro!

Y se quejan porque junto con las mayorías democráticas hemos distribuido de manera generosa y alegre beneficios no solo para nosotros mismos sino para las otras ramas del poder. Tocaba darle contentillo a las cortes, al ungido Procurador que ahora solo podrá ser juzgado por el Congreso donde todos somos católicos y beatíficos como él.

Nos curamos en salud ¡y qué! No tienen ninguna autoridad moral hoy los magistrados de las cortes para tumbar la reforma después de que los hemos beneficiado con la ampliación de sus periodos. ¡Están comprados y bien pagados! Y si tumban la reforma, cometen el delito de estafa.

Paso al análisis jurídico de lo auto otorgado a los congresistas, ahora que orgullosamente hago parte del bufete de mi doctor Abelardo De La Espriella…

Eliminación de la detención preventiva: partamos del principio de que una persona elegida por miles de ciudadanos gracias a un digamos… intercambio de óvolos y conveniencias en la divina e históricamente probada relación cliente-clientela, no puede ser en manera alguna ser un peligro para la sociedad ni una sociedad para el peligro. Un parlamentario que vuelve y hace de nuevo la misma “vuelta” no reincide: solamente y con alta disciplina, le es fiel a sus principios.

Creación de una sala especial para que los investigue: Se quedaron cortos en eso. Han debido no solo crear la sala auto impune, sino de una vez con comedor, baño, telecocina y gas. Toda una “casa” de la democracia como el Capitolio.

Fuero especial ante la Corte Suprema a los secretarios generales del Senado y la Cámara, a los miembros del Consejo Nacional Electoral, al registrador nacional del Estado Civil y al auditor general de la Nación: eso es equidad, justicia, repartición, garantismo.

Imposibilidad de la pérdida de la investidura: allí, además de lo jurídico que se cae de su peso, hay que tener en cuenta factores económicos. Nadie está obligado en este país a perder su fuente de recursos, sus derechos patrimoniales. Es una garantía de permanencia del hilo conductor del nuestro lindo sistema: la propiedad privada.

Regreso a la inmunidad parlamentaria y para otros funcionarios: en un país donde inmunizan hasta la guadua, ¿qué tiene de malo aplicarle el mismo insecticida a los servidores públicos? O todos en la cama o todos en el suelo.

Olvido de la llamada Silla Vacía: Con lo costosas que están las poltronas y su mantenimiento, no tiene ningún sentido dejarlas sin ocupación. Esas son vainas del despilfarrador del Santos.

El Procurador general de la Nación, pierde la facultad de sancionar disciplinariamente a los Congresistas. Obvio. Si la mayoría son de su misma cuerda política. Si no los sancionará, para que dejar esa pendejada.

Final de las inhabilidades: también se cae de su propio peso. Si algo son los congresistas, es que son hábiles.

De otro lado, los problemas de la justicia, la falta de acceso, la impunidad, el clientelismo y la falta de transparencia de los jueces, eso son cosas del día a día, que se solucionan acudiendo al rebusque, el acomodamiento, el “no sabe quién soy yo” y demás virtudes de nuestra cultura político-judicial.

Además, y este es el gran punto a favor- con esta prístina reforma se ha logrado darle el puntillazo final al basilisco del 91, la Constitución esa del Navarro, que claro, ya salió a las calles a subvertir el orden como es su costumbre y a organizar el terrorista referendo para revocar la reforma.

¡Carajo! Nos ha costado 21 años demoler ese edificio sedicioso hecho por los nigromantes del 91 y ahora que les estamos dinamitando hasta los cimientos, no nos van a detener en esta cruzada de la institucional limpieza social que necesita el país honorable de la gente decente, el país soñado por la doctrina del Estado de Opinión.

¡Contra la revocatoria navarrista, constituyente Londoño-ordoñista! Una vez logremos los voticos, la letra de la nueva Carta Magna será fácil: ¡basta poner uno a uno los articulitos del Apocalipsis, y listo!

Y que quede bien claro: además de todas las bienvenidas fuerzas irregulares que lo soportan, con los padres de la patria estuvieron los partidos que hoy traicionan de la mano del Santos (empezando por nuestra díscola U) y el sistema bancario y financiero,

La reforma vivirá. Tenemos grandes hombres para defenderla de las garras del gobierno, que cual padre desnaturalizado, niega a su casta hija. Si nos ponen ahora al filipichín ese del Fernando Carrillo como ministro de justicia, ahí le tenemos a Juan Manuel Corzo, quien –como su apellido lo indica– acudirá hasta la justificable piratería para salvar a la herida doncella.

Que no la publican, que la devuelven al congreso en sesiones extraordinarias… Nada valdrá. Estamos decididos a llevar a cabo esta reforma política (sí, eso es y así lo queremos) para ampliar los privilegios, que ha sido el gran privilegio de los privilegiados. Hacer de otro modo, sería prevaricador e infame. ¡Sin privilegio no hay orden y sin orden no tendremos libertad! ¡Viva nuestro escudo!