Ingenio paisa crea ‘caballitos de acero’ eléctricos

Ingenio paisa crea ‘caballitos de acero’ eléctricos

27 de junio del 2018

Emprender una idea de negocios y plasmarla para dar una solución a una problemática que puede estar afrontado una sociedad no es nada fácil, por eso quienes se aventuran saben que los retos y los desafíos a veces son más de los que se esperan.

Bajo la premisa de que la bicicleta es el ‘caballito de acero’ un grupo de jóvenes paisas se las ingeniaron para fabricar este tipo de vehículos, pero eléctricos y así contribuir entre otras cosas a una movilidad amigable con el medio ambiente y que permita de una manera fácil poder escalar cualquier pendiente en la ciudad. En ese sentido, cualquier persona que trata de subir una pendiente en una de estas bicicletas, suma a su pedalazo la potencia de ocho persona.

En Medellín, un grupo de jóvenes que vieron en  la movilidad y en la topografía de la ciudad una problemática, se aventuraron a crear una solución, desde su visión, y la convirtieron en una idea de negocio.

Desde hace seis años ellos, Santiago Pérez Cardona, Manuela Calle Escobar, Mauricio Aramburo Londoño y Juan  Carlos Hernández Pérez, todos egresados de la Universidad Eafit, ya un poco cansados de las congestiones en Medellín, empezaron a darle vida al proyecto que hoy es una realidad, ellos desde ese entonces empezaron a explorar cómo construían sus propios vehículos eléctricos, en un momento en el que apenas se estaba empezando escuchar sobre este tipo de tecnologías.

De este modo dieron vida a Inmotion Group, que se encarga de la fabricación y comercialización de bicicletas eléctricas, que además brindan una solución sostenible para los ciclistas que se movilizan por laderas, ya que cuentan con un pedaleo asistido, que le permite hacer menos esfuerzo físico en cada uno de los trayectos recorridos.

Santiago Pérez Cardona, gerente de Inmotion Group, en diálogo con KienyKe.com, indicó que para poder hacer realidad el proyecto, fue necesario mirar cómo estaba este tipo de productos en países de Europa y México.

Además, indicó que gracias a la topografía de Medellín, se pudo fabricar un producto que tiene un buen desempeño en cualquier parte y mejor rendimiento en comparación con otro tipo de estos vehículos que se encuentran en el mercado, además de que con ellas se practica la movilidad sostenible y se contribuye con el ambiente.

“No se trata de qué tan loca sea la idea, sino qué tan loco es el problema que se está resolviendo y si uno tiene el conocimiento, puede encontrar una oportunidad en una de esas tantas problemáticas que a diario se ven y una de esa es la movilidad en Medellín”, indicó Pérez Cardona.

Manuela Calle Escobar, señaló que gracias a la experiencia que cada integrante del grupo vivió en diferentes países del mundo, se puedo consolidar este proyecto que ya cumple seis años, aunque reconocer que el camino no ha sido fácil y se han presentado muchos obstáculos.

“Medellín no era hace seis años una ciudad pensada para ciclismo urbano, no había muchas ciclorutas, no había inversión en el tema, en ese sentido, cuando empezamos hablar sobre el proyecto, lo veían como poco común y la gente no entendía el valor de desarrollar ese tipo de tecnología acá, que fuera completamente nuestra”, indicó Calle.

Inmotion Gruop cuentan con dos modelos en el mercado y sus nombres corresponden a razas de caballo, Borana, que es uno etíope, y Altai, uno mongol. En ellas se refleja la fuerza que tiene estos animales, además los vehículos son diseñados a la medida, fueron pensados desde el inicio para Medellín, entonces tienen unas autonomías de carga acordes a la ciudad.

“Uno siempre tiene que tener la convicción de que lo que va hacer tiene un impacto positivo en el mundo y desde esa perspectiva la motivación es lo único que interesa, en la medida en que uno sea el convencido de su idea y que uno sepa que va a contribuir de manera positiva a mejorar su entorno, uno mismo se encarga de abrir las puertas”, explicó Calle.

Incursión en el mercado Internacional

Por su buen diseño y desempeño, estas bicicletas eléctricas llegaron a Eurobike en Alemania, en donde los expertos mundiales de esa industria se mostraron sorprendidos por la tecnología y la calidad de productos que se está desarrollando en Colombia. Por eso, no descartan que sus bicicletas conquisten a varios países de mundo.

Ha sido tanta la buena acogida de este producto, que por las calles de Medellín ya ruedan 100 de estas bicicletas y 150 más se encuentran en proceso de fabricación total, con desarrollo tecnológico e ingenio local.