Intervenir Venezuela, debate creciente pero irreal

20 de septiembre del 2018

El pasado viernes 15 de septiembre, las declaraciones del secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, mientras se encontraba de visita en Cúcuta, pusieron a debatir a la región.  “En cuanto a intervención militar para derrocar al régimen de Nicolás Maduro, creo que no debemos descartar ninguna opción”, aseguró.  Aquí mi mensaje […]

Intervenir Venezuela, debate creciente pero irreal

FOTO: Gobierno de EE. UU.

El pasado viernes 15 de septiembre, las declaraciones del secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, mientras se encontraba de visita en Cúcuta, pusieron a debatir a la región.

“En cuanto a intervención militar para derrocar al régimen de Nicolás Maduro, creo que no debemos descartar ninguna opción”, aseguró.

La historia que sigue ya es conocida. La mayoría de naciones del Grupo de Lima, sin la firma de Colombia, rechazaron tales aseveraciones pocos días después. Almagro matizó sus declaraciones, pero al final no las negó por completo y dejó la idea todavía en el aire. El hecho genera especulación, porque se trata de quien preside actualmente uno de los máximo organismos multilaterales de las Américas, históricamente alineado y asociado a Estados Unidos.

Pero la noticia está en lo ocurrido este jueves en la potencia norteamericana. El alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, aseguró que existe la posibilidad de que, previo a las elecciones legislativas de noviembre en dicho país, el presidente Donald Trump promueva la idea de una invasión en Venezuela, con el objetivo no solo de deponer al dictador sino de mejorar los resultados republicanos en dichos comicios.

“Nosotros tenemos una frase en este país: la Sorpresa de Octubre (en referencia a la estrategia electoral de Nixon durante la Guerra de Vietnam). Creo que en estos momentos Trump está buscando hacer cualquier cosa y hará cualquier cosa”, afirmó el también exasesor de la administración Obama a la cadena NBC.

Aunque bien claro está, y más en temas geopolíticos, que las palabras no necesariamente se traducen en hechos, ¿qué posibilidades hay de que tal escenario se presente en un plazo tan corto? ¿Qué papel viene desempeñando Colombia en medio de dicha especulación y qué tanto le conviene? Kienyke.com consultó con expertos.

Escenario lejano

Los académicos concuerdan: la visión de una invasión a Venezuela, sea solo por parte de Estados Unidos o con la modesta ayuda de sus aliados en la región, es tanto inconveniente como irreal en términos militares y geoestratégicos.

Así lo consideró, por ejemplo, Ronal Rodríguez, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario: “Hay un desconocimiento de la situación, porque si se da una ofensiva allí no será una intervención limpia. Ni siquiera se va a parecer a la de Panamá (1989), que tampoco fue limpia. Cabe señalar que la población de todo Panamá cabe en Caracas, por solo decir eso. No es que los militares venezolanos van a derrotar a EE.UU. en dicho escenario, pero sí van a hacer que una posible intervención sea muy costosa y dilatada en el tiempo”.

El experto explica que desde hace casi una década la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb), se prepara para dicho escenario con la idea de establecer una guerra de guerrillas en caso de que se presentara: “Se está haciendo la alusión falsa de que eso es simplemente entrar a Caracas y sacar a Nicolás Maduro y eso no es cierto”.

Con Rodríguez coincide Andrés Molano Rojas, director académico del Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga: “No cabe duda de que no hay condiciones ni jurídicas, ni políticas ni materiales para que se diera una intervención militar en Venezuela y sobre todo para que algo así contribuyera para estabilizar la situación en dicho país”.

Presiones y estrategias

Pero es posible entender el creciente debate y las alusiones a “intervención militar” en Venezuela como una evidencia de que los gobiernos de la región intentan redoblar la presión sobre la dictadura de Nicolás Maduro, tal como argumentó Molano.

“Hay síntomas de cómo esta crisis se está volviendo cada vez más intratable, lo está haciendo que sobre la mesa haya voces que estén llevando alternativas que no son viables o ejecutables, como hizo Almagro”, explicó.

¿Qué papel tiene Colombia frente a esta fase intratable de la crisis del país vecino? Rodríguez aseguró que la diplomacia colombiana a su vez a sufrido cambios notorios.

“Ya el gobierno de Iván Duque, aupado por la oposición venezolana, ha venido demostrando un cambio de sentido en la política exterior en lo que se refiere a Venezuela. Por un lado, decide retirarse de Unasur argumentando que es un instrumento de política exterior para el régimen chavista. Por otro lado, ha venido poniendo sobre el escenario internacional todo el tema la migración y lo que significa para la región. Se ve por tanto un interés de Colombia en cambiar los parámetros que se manejan en la comunidad internacional sobre Venezuela”, aseveró.

Pero Rodríguez también dejó ver que existe un carácter contradictorio del actual gobierno respecto a la forma de proceder ante el régimen de Maduro: “Colombia no firma el documento del Grupo de Lima en el que se rechazan los pronunciamientos de Luis Almagro o cualquier lógica de intervención militar. Pero después sale el embajador ante EE. UU, Francisco Santos, y hace un pronunciamiento en esa vía. A pesar de que Duque después lo desmiente y dice que ‘Colombia no tiene un espíritu belicista’, luego va María Fernanda Cabal que, tal como otros miembros del partido de gobierno, habla puntualmente en televisión de la necesidad de intervenir el país vecino mediante una especie de coalición”.

“Colombia está subiendo las cartas, y está con un doble juego: Por un lado se está haciendo una gestión internacional para visibilizar la crisis humanitaria, pero por otro lado el partido de Gobierno realiza declaraciones salidas de tono”, advirtió.

¿Negociación a lo Trump?

Para el experto, en conclusión, puede que Colombia esté, con este proceder diplomático, siguiendo la misma línea que ya se ha evidenciado del gobierno de Donald Trump y su forma de negociar en asuntos cruciales de política exterior para la potencia estadounidense.

“Es una repetición de la doctrina Trump o de su forma de hacer diplomacia, como se evidenció con Corea del Norte. Primero se escala la retórica e incluso se habla de la posibilidad de intervenir militarmente, pero luego se termina negociando en una mesa”, argumentó.

Rodríguez no descarta, por tanto, la posibilidad de que las alusiones a una ofensiva militar contra Venezuela conduzcan por el contrario a una negociación entre la potencia norteamericana y el régimen de Nicolás Maduro buscando vías negociadas a resolver la crisis que vive ese país, con efectos significativos en toda la región.

“José Vicente Rangel, periodista muy cercano al régimen chavista, dijo que los acercamientos con Estados Unidos son ciertos. El viaje de Maduro a China implica la participación de terceros actores extracontinentales. Por lo que podría ser simplemente la escalada de una futura negociación”, agregó.

Molano difirió: “No veo evidencia de que tal escenario se pueda producir, dado que Venezuela tiene unas particularidades distintas. ¿Una negociación sobre qué? No veo qué podría negociar Estados Unidos, ofrecer qué a cambio de qué”.

Lo cierto es que, en suma, si bien no están totalmente claros los motivos de que cada vez más voces aludan a la posibilidad de intervenir militarmente Venezuela, es evidente de que tal escenario es utópico teniendo en cuenta la actualidad regional y los efectos adversos que conllevaría. Si tendrá este debate una utilidad determinada en el mediano plazo, será esclarecido en los tiempos por venir.

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