“Los musulmanes y no musulmanes son hermanos”.

25 de junio del 2017

En Colombia más de 35 mil personas practican del Islam. Director de la Mezquita de la 30 con 80 habla sobre los musulmanes en Colombia y sobre el terrorismo

“Los musulmanes y no musulmanes son hermanos”.

Foto: Wikipedia

En la carrera 30 con calle 80, en Bogotá, hay un edificio alto, imponente, muy bonito. Muchos capitalinos se han preguntado qué es, qué hay allí. Por sentido común se podría deducir que es una iglesia, porque eso es lo que parece: el tempo de alguna religión. Sin embargo no concuerda mucho con la idea que podríamos tener de un templo; un templo ‘común y corriente’, digamos.

Después de atravesar la reja, puede verse, en la entrada, un mensaje en árabe. Es la Sura ‘Al-Fatiha’ o Apertura del Corán. Dice: “En el nombre de Alà, el Clementísimo, el Misericordiosísimo. La alabanza es para Dios, Señor de los mundos, el Clementísimo con toda la Creación, el Misericordiosísimo con los creyentes, Soberano del Día de la Recompensa. Solamente a Ti adoramos y solamente a Ti pedimos ayuda.  Guíanos al camino recto,  el camino de aquellos a los que Tú has agraciado; no el de aquellos con los que Tú estás disgustado, ni el de los extraviados”.

Después hay un inmenso salón, con una alfombra con motivos árabes que se repiten. Antes de entrar hay que dejar los zapatos en la puerta. Las paredes son completamente blancas. Hay sendos ventanales. El atril está al fondo; tiene al lado una pequeña biblioteca. En un tablero electrónico dicen los horarios de oración.

Foto: Gustavo Delvasto/Kienyke

Foto: Gustavo Delvasto/Kienyke

En realidad sí, efectivamente, es un templo. Se llama Mezquita Abou Bakr Alsiddiq. En ella se reúne la comunidad islámica de Bogotá. Fue construida hace tres años por un arquitecto colombiano. El director del lugar es el profesor Ahmad Tayel.

El profesor Tayel es sirio. Llegó a Colombia hace más de 20 años. Por su experiencia y su trabajo, podría ser una de las personas, en Colombia, que más sepa sobre el Islam. Además, él es practicante fiel de esa religión. A pesar del tiempo que lleva en el país, aún habla el español con ese acento árabe inconfundible.

Profesor Ahmad Tayel. Foto: Gustavo Delvasto/Kienyke

Profesor Ahmad Tayel.
Foto: Gustavo Delvasto/Kienyke

El Islam llegó a Colombia en el siglo XVI. De acuerdo al portal WebIslam.com “En primer lugar muchos de los africanos secuestrados por los europeos en el norte y oeste de África para ser esclavizados en América, eran musulmanes.  Estos africanos esclavizados fueron los primeros que trajeron el Islam a lo que hoy es Colombia. Dada su situación de gente esclavizada, estos africanos musulmanes fueron obligados brutalmente a abandonar sus creencias religiosas, por lo que el Islam prácticamente quedó constreñido a ser practicado en los reducidos espacios que las pequeñas cuadrillas de esclavizados permitían, por lo que poco a poco su presencia se fue diluyendo a través del mestizaje cultural. Por ello no es descartable pensar que aspectos importantes de la herencia de africanía en Colombia tengan relación con prácticas y rituales asociados al Islam provenientes de aquellos africanos esclavizados que lo trajeron hace algo más de quinientos años”.

Sin embargo, por la fuerza que siempre ha tenido el cristianismo en el país, especialmente la religión Católica, el Islam nunca ha sido relevante, como sí lo es en otros países. Actualmente son más de 1600 millones de practicantes del Islam en el mundo. De esos, hay entre 35 y 40 mil en Colombia. La comunidad musulmana en Bogotá llegaría a poco más de 1000 creyentes. La mayoría de ellos se reúne en la Mezquita de Abou Bakr Alsiddiq, en la Carrera 30 con calle 80.

Los musulmanes en Colombia, de acuerdo al profesor Tayel son de todas las nacionalidades. Eso significa que los hay llegados de países árabes, pero también nacidos en el país o convertidos. “Es una religión universal; no es una religión étnica, que se identifica con la raza. Por eso cualquier ser humano que llegue a conocer y vea en el Islam algo convincente como religión, como solución de muchísimos problemas, los problemas que padece el individuo o la sociedad, tiene el derecho de adoptar el Islam”, dijo.

Para llegar a la certeza de que el Islam es una religión lógica, sencilla, sin misterios, hay que investigar. La clave principal, y uno de las principales leyes coránicas es leer. Hay que leer. “Ser lector es la única manera que uno puede liberarse de la esclavitud, de ser esclavizado por la cultura regional, lograr ver lo positivo en cualquier lugar del mundo y rechazar lo negativo así pertenezca al lugar en el que uno está”.

Para los musulmanes, junio es el mes del Ramadán. “Cada año en el mes de Ramadán, el noveno mes del calendario lunar islámico, más de mil millones de musulmanes adultos ayunan desde la primera luz hasta el atardecer, absteniéndose de comer, beber y mantener relaciones sexuales durante ese período”, explica el portal WebIslam.com.

De acuerdo con el profesor Tayel, el Ramadán es una experiencia que vive cada musulmán, para tratar de asimilar el problema del hambre y la pobreza. Además “es una revolución en el sentido positivo de la palabra, porque revolución siempre se asocia con armas, con violencia. Es una revolución en contra de la pobreza, del hambre. Cuando el hambre y la pobreza se viven por nosotros como humanos, podríamos ponernos en los zapatos del otro”.

También es, por supuesto, un acto de veneración a Dios. “Estaremos ejerciendo un acto de veneración continúa, todo el día. Cada vez que la persona que ayuna se acuerda por qué lo está haciendo; entonces siente más comunicación con el ser supremo”.

Entrada principal de la Mezquita. Foto: Gustavo Delvasto/Kienyke.

Entrada principal de la Mezquita.
Foto: Gustavo Delvasto/Kienyke.

Desafortunadamente, es muy difícil, pensar en el Islam sin pensar, también, en el terrorismo. En occidente estamos acostumbrados, o mejor, se nos ha hecho creer que casi todo lo diferente es malo. Lo que, en algún sentido, contravenga los valores que guían la sociedad de consumo, será señalado, atacado, estigmatizado.

No es un secreto que en el seno del Islam hay una corriente de creyentes radicales que han usado la violencia y el terror para intentar imponer sus ideales. Pero personas así ha habido en todas las religiones. Musulmanes son, en el mundo 1600 millones o más. Quizás menos del 5% sean los que usen el terror como arma.

Detrás del terrorismo hay una idea. Daniel Pipes, analista experto en Oriente, escribió que “En casi todos los casos, los terroristas jihadistas tienen una ambición patentemente evidente por sí misma: establecer un mundo dominado por los musulmanes, el islam, y la ley islámica, la shari’a. O, por citar de nuevo al Daily Telegraph, ‘su proyecto real es la expansión del territorio islámico a todo el globo, y el establecimiento de un ‘califato’ mundial fundado sobre la ley shari’a’”.

“Los terroristas son los primeros enemigos del Islam –dice el profesor Tayel– porque con ese comportamiento están demostrando su enemistad y su odio al Islam, cuando hacen cosas criminales”.

El terrorismo responde a “una escuela”. “Es una escuela que ha existido desde el inicio de la historia del ser humano, desde el inicio del símbolo del mal, que es Satanás, el Diablo, etc. Es una escuela a la cual pertenecen todos los criminales que entran a una iglesia por ser negros, y empiezan a disparar matando a los otros negros. Es una escuela a la cual pertenecían los que hicieron las Cruzadas. Es una escuela a la que pertenecían los de la Inquisición. Es una escuela a la cual pertenecen los criminales que arroyaron a los Musulmanes que estaban hace poco en una mezquita en Londres”.

Por otro lado, en Occidente no se cree que también hay terroristas ‘blancos’. Los puede haber entre los de habla inglesa, los que hablan español, los anglosajones. “Los humanos tenemos que sentirnos hermanos, musulmanes y no musulmanes en contra del enemigo común que son los terroristas. Enemigos de musulmanes y de no musulmanes. De hecho, los de Isis están matando musulmanes también”.

En un mundo perfecto, lo ideal sería que aceptáramos y respetáramos la diferencia. Que se tolerara la identidad, las creencias y la cultura de los otros, sin recurrir a la violencia para imponer nada. Pero así no son las cosas. De lado y lado, con muchas banderas, muchos credos, muchas ideologías, habrá terroristas. Quizás la culpa de los horrores que comenten los seres humanos no sean culpa de Dios o de una religión concreta: son algunos hombres –muy pocos– que parecen no haber entendido que, creer en algo es, básicamente, amar al prójimo.

Vea más vídeos de Kienyke T.V aquí

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO