Jerusalén: ‘tierra santa’ y codiciada

Jerusalén: ‘tierra santa’ y codiciada

6 de diciembre del 2017

Sus calles no son el escenario de paz que promulgan los libros sagrados. Miles de víctimas, a causa de diferentes conflictos, principalmente religiosos, han teñido de sangre esta empolvada ciudad que para muchos es un lugar sagrado. En lugar de unión y reconciliación se vive un ambiente hostil y de guerra.

La ciudad de Jerusalén, ubicada en todo el corazón del medio oriente,  ha sido a lo largo de la historia un espacio de disputas entre Israel y Palestina, pues el primero la considera su capital, mientras el segundo, ve la parte este como la sede de su Estado.

Tanto Israel como Palestina declaran a Jerusalén como suya, defendiendo un argumento principalmente religioso e histórico. La ciudad fue conquistada por los hebreos hace más tres mil años y fue la capital del antiguo reino cuando el rey David la nombró así.

En esos tiempos la ciudad era sinónimo de belleza y poderío. Allí se erigió el gran templo de Salomón, convirtiéndose en el lugar sagrado por excelencia de los judíos, alojando en su interior todo tipo de tesoros que fueron objeto de saqueos e invaciones. De este emblemático recinto solo queda el llamado Muro de las Lamentaciones.

Desde entonces los israelitas han sido expulsados y devueltos a este territorio por los asirios, griegos, romanos, musulmanes y cristianos. En una de los periodos en que la ciudad estuvo deshabitada, los palestinos, musulmanes, ocuparon este territorio a inicios de la edad media. Según la tradición islámica, en una explanada de Jerusalén el profeta Mahoma ascendió al cielo. En el lugar se erige hoy la mezquita de Al-Aqsa, una de la más importante de esta religión.

Tanto el muro como la mezquita se encuentran en la misma explanada.

La ciudad estuvo también en disputa por los cristianos, que iniciaron las cruzadas para reconquistar la ciudad en la que, según la tradición, murió y resucitó Jesús.

Hasta el momento, ningún jefe de Estado u organismo internacional había reconocido la soberanía de Israel sobre este territorio, incluso la ONU, en 1947, anunció la creación de un plan que tenía como objetivo resolver la disputa entre judíos, árabes y cristianos, por lo que se determinó que ninguna de las grandes potencias tomaría posición en el tema.

Jerusalén es considerada como una ciudad sagrada por tres religiones: cristianos, judíos y musulmanes, algo que ha provocado múltiples conflictos a lo largo de la historia.

Desde la antigüedad hasta nuestros días han habido enfrentamientos por las tensiones de los diferentes grupos que se disputan el control y derecho de reclamarla como su capital. Por lo general los intentos de paz, por más significativos que sean, no han logrado llegar a feliz término.

De hecho, uno de los acuerdos firmados les garantizó a Yasir Arafat, entonces presidente palestino; Isaac Rabin, ex Primer Ministro israelí; y Shimon Peres, su sucesor, recibieron el Premio Nobel de Paz en 1994. Pese a esto, el acuerdo se violó y la guerra continuó.

En una decisión que muchos consideran descabellada, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció el reconocimiento de Jerusalén como capital del Estado de Israel, un territorio que históricamente ha estado en disputa por parte de Israel y Palestina.

Según los expertos, el anuncio de Trump, es una clara amenaza al acuerdo de paz pactado entre los dos países, por lo que se teme que se desate una nueva ola de violencia sobre Jerusalén, un territorio en el que sus callejones se la han pasado más en reconstrucción que en funcionamiento.

Pero esta decisión, si bien deja de lado la cautela de los anteriores gobiernos norteamericanos, continúa con la linea de apoyo a Israel mantenida desde hace años. Ideológicamente se trata del único país en la región con una democracia y sistema de gobierno y financiero similar a las naciones occidentales.

Además está el Mossad, la agencia de inteligencia israelí y una de las más efectivas en el mundo, lo que lo convierte en un canal confiable de información de las actividades de otros países de la zona contrarias a Estados Unidos y de organizaciones terroristas. Además, Israel es una potencia en tecnología militar, siendo uno de los principales proveedores de artículos como drones.

Este argumento lo explica mejor el filósofo Noam Chomsky: “El Pentagono ha sido impresionado con el potencial militar de Israel y sus éxitos en esta materia. El Estado Mayor describe a Israel como la segunda fuerza militar de la región detrás de Turquía y una potencial pase militar para Estados Unidos en Medio Oriente. Israel ha prestado gran un servicio a Estados Unidos al combatir el nacionalismo árabe. Tienen relaciones de inteligencia desde hace mucho tiempo”.

La vida en Jerusalén

Siendo la Ciudad Sagrada, sus habitantes conviven en medio de la división. La ciudad vieja es el lugar donde se ubican sitios religiosos importantes tales como el Monte del Templo y el Muro de las Lamentaciones para la religión judía, el Santo Sepulcro para la religión cristiana, y la Cúpula de la Roca y la Mezquita de Al-Aqsa para la religión musulmana, toda una variedad religiosa y cultural en un mismo lugar que impide una resolución del conflicto que deje conforme a todas las partes.

Existen cuatro barrios en la ciudad vieja: el Armenio, Cristiano, Judío y  el Musulmán, cada uno tiene en sus cercanías los lugares más representativos de las religiones.

El barrio Armenio, como su nombre lo indica, sus habitantes son oriundos o descendentes de este país. A pesar de que los armenios en su mayoría son cristianos, debido a que son una gran colonia, cuentan con su asentamiento separado.

Por su parte, el barrio cristiano, posee 19 hectáreas, está situado en la esquina nororiental. de la ciudad. En este sector se encuentra la Iglesia del Santo Sepulcro, uno de los lugares más sagrados del cristianismo y por ende uno de los más visitados por los creyentes de esta religión a nivel mundial.

El barrio al sureste de la ciudad, donde la mayoría son judíos, posee un superficie de 0,11 km². Fue fundado en el siglo XII, demolido y reconstruido en 1967, tras la ocupación del sector este de Jerusalén, para crear la explanada delante del Muro de las Lamentaciones, con el fin de crear un espacio para los visitantes y turistas, iniciándose así la planificación física de este sector.

Mientras que el barrio Musulmán que es el más grande de todos con 31 hectáreas, y está situado en la esquina del noreste de la ciudad, y tam,bién el más densamente poblado.