Juan Manuel Santos, ¡traidorcito!

Juan Manuel Santos, ¡traidorcito!

9 de junio del 2011

Soy el doctor Godofredo Cínico Caspa, oficial de la reserva y ex miembro del Quemando Central. ¿Cómo es posible que el tahurcito del actual presidente, pecaminoso, traidorcito y socialista, venga con sus cantos sibilinos a jorobar el orden establecido en materia de salud? ¿Es que acaso le parece mal un negocio que va viento en popa para bien de la macroeconomía y de la confianza inversionista?

Con términos desobligantes para con los legítimos propietarios de este lindo comercio, quiere acabar con empresas que como las EPS le han servido a los honestos capitalistas y hasta al pueblo menesteroso ¡Cuál guachafita, carajo! El nuevo mejor amigo de Chávez nos está trasteando la estatización hasta de las casas de citas que lleva a cabo el orangután venezolano. ¿Qué va a acabar con las EPS? ¡Anarquista! Y se le ocurre decirlo al lado del caballo desbocado ese del César Gaviria, enemigo de la U y de las buenas costumbres. Si lo que hay que hacer es privatizar lo que falta en ese campo: los centros de salud, los hospitales, ¡las ambulancias que quedan carajo! Privatizar todo ¡por Dios!

Privatizar la universidad pública, la ETB (defendida esa vagabundería distrital en este mismo pasquín por el manzanillo maoísta del Antonio Morales Riveira), privatizar de una vez por todas las Fuerzas Armadas, las hidroeléctricas que todavía andan sueltas, todos los Parques Nacionales incluido el que hizo el bastardo liberal Olaya Herrera allí en la 39, el subsuelo dizque de la nación o sea de los subversivos y pendencieros indios Uwá, playas privadas sin la negramenta viciosa y al hipperío incestuoso que las habita, desde luego los ríos para facilitar el negocio de agua embotellada y acueductos, privatizar la Santa Madre Iglesia Católica para atraer ese ingente capital y ponerlo en la Bolsa de Colombia, privatizar ciertos departamentos como el Chocó o Boyacá a ver si progresan y salen del pantano, vender al benéfico inversionista extranjero toda la Amazonía y la Orinoquía para sembrar palma africana y meter vacas y que una manada de Lafauries saque de la selva a la indiada sediciosa y supersticiosa o que la ponga a trabajar en el arreo.

Sí, carajo, dejarse de pendejadas y contemplaciones propias de los reformistas  con tendencias terroristas y hacer de este gran país una sola empresa privada, donde todo el mundo trabaje en lindas cooperativas “low cost” para el inversionista, por honorarios o por prestación de servicios, donde se pueda digamos… revisar la escala salarial y el tal mínimo que es un corset para el empresario… Sin necesidad de prestaciones ni ninguna de esas vagabunderías propias del pasado y de sindicalistas y polistas. Un magnífico país donde se vea el orden social, las jerarquías y que una clase gobernante que recibe los debidos emolumentos que la historia le ha heredado, dirija, si es preciso desde lo alto de la pirámide ¡cual Amón Ra egipcio! al gran rebaño de la fuerza de trabajo y todo en medio de una sagrada auto defensa de la propiedad y del derecho a la plusvalía.

Perdonen la emoción, pero es que vislumbro de 2014 al 2032 en los nuevos y sucesivos gobiernos de nuestro Supremo Líder Álvaro Uribe Vélez, ese país de sueños donde vivamos en la Pax romana, cada cual con  sus cositas…

Volviendo al tema inicial, en la prestación de servicios de salud, sean las epe-eses o las heces que sean carajo, solo el sector privado es capaz de mantener el negocio y brindar un servicio digamos… en las justas proporciones de la relación costo beneficio y la ganancia ocasional…

Además, al pueblo hay que mantenerlo en muy relativos niveles de salud, porque si se siente fuerte, se envalentona y se pone a protestar y a querer más. ¿Cuáles ganancias indebidas señor Santos? ¡Si toda ganancia es debida como la obediencia!  ¿Qué tal que las ganancias de El Tiempo fueran indebidas? Negocio es negocio. Si lo que hay que hacer es reducir aún más los servicios y medicamentos cubiertos por la vagabundería esa del Plan Obligatorio de Salud.   ¿Fraude a la salud? Los 4 billones de pesos que ganaron las EPS con su versatilidad inversionista para diversificar el negocio, son limpios, son sudor de frentes altivas…

¡Dejen quieta a Saludcoop! Que el general Naranjo de la Policía ni se le ocurra perder su tiempo en investigaciones contra honestos negociantes. ¿Cómo se le ocurre a este tombito de izquierda decir que además las IPS son empresas de papel? Ya suficiente tenemos con que ande metiendo el quepis en lo de las Bacrim, herencia magnífica de los re fundadores de la patria.

¿Y qué tiene de malo que los límpidos hombres de negocios de Saludcoop  financiaran campañas políticas?  Carlos Gustavo Palacino de Nariño es un hombre probo, un industrial. Tiene derecho, como todos, a tener bancada parlamentaria ¡carajo!  Es que la ley 100, producto de una inteligencia superior, tenía previsto no solo un sistema de salud, sino un pingüe y legítimo negocio multi modal, como el transporte moderno creado por Uriel en las autopistas de la productividad.

No amenacen más la estabilidad del sistema, por favor. Dejen que las cosas por debajito de cuerda sigan su curso, como siempre ha sido. Los indios, los obreros y demás gleba atea y promiscua, nunca han tenido salud, y aun  así se ha hecho empresa y se ha consolidado el capital. Los hemos tenido trabajando aun enfermos tratados a  punta de ibuprofeno y alka seltzer  que son vainas baratas. Y vean como ha crecido la economía. La medicina pre pagada y las lindas clínicas privadas, ofrecen todos los servicios necesarios para que la gente de bien prolongue su exultante vida. Lo demás, es matemática  (oferta de mano de obra y desempleados es lo que hay) y socialmente innecesario.

Corolario 1: Con enorme beneplácito registro las iluminadas columnas en esta misma vaina virtual, de la gran filósofa e ideóloga de la decencia, doña Fanny  Kertzman, quien desde el punto de vista del inmaculado estilo trata el papel cual papiro y escribe magníficas columnas donde pone en alta atalaya las ideas conservadoras. Es tal mi identidad con sus posiciones y teorías que no dudo en calificarla con el mayor cariño como una Godofreda auténtica.

Corolario 2: ¡Que se calle Mao Robledo el provocador del Polo Democrático Alternativo! El Ministro de protección doctor Sergio Díaz-Granados, ni renuncia, ni se separa, ni se divorcia de su digna esposa. ¡Faltaría más! Si a nadie le parece malo (ni siquiera al “gambler” Santos) que ella haya tenido unos chirriados contratos con Saludcoop  hasta el día que la intervinieron. ¿No tiene la gente derecho a trabajar, a hacer plata? ¿Hay que vivir como los de la izquierda, con yines, mochila y ni un peso en la billetera? Hemos dicho mil veces que no hay conflicto. Y si no hay conflicto, ¿cómo puede haber conflicto de intereses en este caso? ¡Leninistas brutos! Si hasta Angelino, un hombre que fue redimido por Cristo, defendió al ministro.

Corolario 3: Muy bien que en su twitter nuestro amo Uribe solo haya registrado escuetamente y sin comentario alguno,  la noticia de la muerte de la negra esa desplazada Ana Fabricia Córdoba en Medellín. Quien sabe en qué pasos andaba.

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