La historia detrás de ‘el corresponsal’ del mundial

La historia detrás de ‘el corresponsal’ del mundial

14 de marzo del 2018

En año mundialista es inevitable, al menos para muchos colombianos, no recordar a ‘el corresponsal’ que se hizo famoso por los comerciales de televisión en los torneos mundialistas de Sudáfrica 2010 y Brasil 2014. Detrás del hombre que en pantalla sonreía y saludaba con “sí, Ricardo Jorge”, hay historias que tienen otros escenarios como las bandas El Sie7e y Rocka.

Julián Orrego es un rockero de 37 años. Viste negro, usa gafas de sol sin importar el momento. Dice chistes que llegan a su mente en milésimas de segundos y, a su vez, acepta que la vida en la farándula, por más deseada que pueda ser, trae secuelas debido a que un día se puede estar en la cima y al siguiente en el anonimato.

De pequeño, en Villavicencio, lugar donde nació, descubrió que la música estaba en sus venas. Confiesa que aunque en el colegio no era el más disciplinado, no tenía problemas en la parte académica. Era el encargado de participar en las obras de actuación y musicales. El tiempo se encargó de demostrar que su talento no era solo “cosa de niño”.

“Los recuerdos son peores que las balas”, dice Carlos Luis Zafón, escritor español, en la Sombra del Viento. Julián es espontáneo y carismático, tal vez por esa razón el corresponsal fue acogido en los hogares colombianos. Sin embargo, como todas las personas, ha vivido episodios que nunca se olvidan como la muerte de su papá, César Orrego, cuando solo tenía 13 años. Un golpe que sacudió sus entrañas. 

“La muerte de mi padre fue dolorosa. Nunca es fácil perder a los papás. Me afectó en el colegio y tuve que aprender a madurar y ser fuerte”, expresó Orrego mientras fijaba la mirada al techo, como buscando las palabras para la siguiente frase. 

Siguió adelante porque debía ser el hombre de la casa. Su madre, Martha, y su hermana, Andrea, lo impulsaron para que se convirtiera en lo que es hoy: alguien que no teme luchar por lo que sueña.

A los 15 años llegó a Bogotá respirando profundo y con el anhelo de encontrar el camino que lo llevara al éxito. Lo encontró. Ingresó a la Universidad Piloto a estudiar Arquitectura, conoció a Leonardo Uribe y a los demás integrantes del Sie7e (David Herrera y Sergio Suzarte), banda que inició con toques en bares y otros escenarios para llegar a la cima del rock colombiano.

“Fue un proyecto bonito. Con otras agrupaciones como Don Tetto logramos demostrar que en el país había talento para este género. Estuvimos en Rock al Parque, viajamos a Europa (Alemania, Suecia, entre otros países) y fuimos teloneros de grandes de la música como Incubus y Maroon 5”.

‘Ya no estás’ y otros éxitos llevaron a la banda al top diez de las emisoras nacionales. Incluso, en 2009, lograron estar nominados a los Premios MTV en la categoría Mejor Artista Nuevo Zona Centro. El reconocimiento y el éxito que buscaban parecía abrigar a Julián y sus compañeros.

Julián recuerda buenos momentos con el Sie7e. Dice con una sonrisa de orgullo que gracias a ese proyecto pudo comenzar a construirse como artista. Pero todo llegó a su final por problemas internos que hicieron que los integrantes de la agrupación tomaran caminos distantes. 

Video de la entrevista con  Julián Orrego

La tusa, como él mismo dice entre chiste y melancolía, duró dos años. Le costó subirse a un escenario y volver a la música con nuevas ideas. La expresión de su rostro y el cambio en el timbre de voz, al momento de tocar este tema, dejó claro que hay cosas que es mejor no saber y, en este caso, no contar.

Rocka, la nueva banda que conformó, a la que le otorga la mayor cantidad de sus esfuerzos, es un proyecto con el que espera obtener un Grammy. Sí, Julián sueña con el máximo galardón. Algún día soñó con los MTV y, a pesar de la incredulidad de muchos, logró ser nominado.

“Este año lanzamos nuestro álbum con canciones pesadas de rock que hablan del amor y todo lo que vivimos en la actualidad. Queremos tomar la fuerza del rock y poco a poco ganarnos el cariño del público”, apunta.

Ya conoce la fama y por esa razón no lo obsesiona. Es sencillo, hace lo que le gusta, rockear, y sube a los escenarios a desgarrar su garganta con buenas letras musicales. 

“De este proyecto solo espero cosas bonitas. Vamos lento pero seguros. Creo que las personas encontrarán gusto por nuestro trabajo este año. Ojalá que así sea”.

El corresponsal de los mundiales

jorge

Aunque actuar nunca le disgustó, fue hasta 2010 que este arte tocó las puertas de su casa. Participó, a modo de prueba, en un casting para ser el corresponsal del Mundial de Sudáfrica 2010. El papel consistía en interpretar a un periodista que vivía tragedias en el campeonato de fútbol. 

La espontaneidad que lo caracteriza lo hizo quedarse con el rol para aparecer en los televisores colombianos en los entretiempos de todos los partidos del torneo. El éxito fue tanto que “atención Ricardo Jorge”, era un frase repetida por las personas en las redes sociales.

En 2014, para el certamen de Brasil, nuevamente quedó seleccionado como el corresponsal. Volvió a meterse en los corazones de los colombianos, fue tanta la fuerza que tomó el personaje, que algunos internautas se atrevieron a compararlo físicamente con el director del Gol Caracol, Javier Hernández Bonnet.

“Eso es cosa de la gente. La idea era proyectar un periodista deportivo como muchos de los que hay en Colombia y el mundo; con bigote y pelo corto. Por cosas de la vida lo asociaron con Bonnet”, manifiesta para terminar la especulación sobre una posible “caricatura” hacia el reconocido comunicador. 

¿Habrá corresponsal en Rusia 2018? 

Julián no se atreve a decir si estará por tercera vez haciendo el papel de ‘el corresponsal’, en el Mundial Rusia. Aún no lo han llamado para darle vida al personaje en 2018.

“No sé si este año se haga lo mismo. La gente lo pide porque es un hombre que representa al colombiano por sus desgracias (idiosincrasia) y aunque me gustaría tener el papel, no depende exclusivamente de mí”. 

En Netflix también “mojó pantalla” en la serie Ingobernable y en la plataforma volverá con una próxima producción en la que protagonizará al teniente Leal en una obra policíaca que se estrenará en los próximos meses. Además tendrá proyectos en series web que alternará con su carrera musical.

Julian, rockero hasta la sangre, amante de las mujeres, los buenos tragos y los animales, quiere formar una familia y ser feliz. Acepta haber hecho locuras y vivir de excesos en algún momento. Ahora solo piensa en Rocka, en la actuación y en tener hijos y nietos para contarles, entre otras cosas, las vivencias del hombre detrás de “sí, Ricardo Jorge”.