Julián Román, el colombiano que inmortalizó a Juan Gabriel

Julián Román, el colombiano que inmortalizó a Juan Gabriel

11 de marzo del 2016

Julián Román es de esos actores que se le miden a todo: drama, comedia, cine, tablas, no hay formato que discrimine y cada rol lo interpreta como si fuera el último.

La cita con el actor fue en una fría tarde de miércoles. Con una amplia sonrisa nos recibió y nos acomodamos para hablar de sus últimos proyectos: la película ‘La semilla del silencio” del director Juan Felipe Cano, y la serie biográfica sobre el cantante Juan Gabriel ‘Hasta que te conocí”.

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Román se acomoda en su silla y empieza a hablar emocionado de su trabajo en el filme policíaco: “No es una película fácil, es una ‘peli’ distinta que relata lo que está pasando con el cine colombiano, ya no todo es comedia, nosotros estamos en la mitad, queremos mostrar un thriller de acción con un tema muy fuerte que son los falsos positivos”.

Aunque no ha sido un éxito en taquilla Julián está contento con la recepción de la gente que ha visto la película, entiende que los colombianos no están muy acostumbrados a estos formatos pero que aún así saben apreciar todo el trabajo que está detrás de un producto con una buena fotografía, edición y montaje.

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Hasta que te conocí

Mientras que su película sigue en cartelera hay otro proyecto que le hace brillar aún más los ojos, se trata de ‘Hasta que te conocí’, una serie que narrará la vida del Divo de Juárez, Juan Gabriel.

Julián se siente agradecido de meterse en la piel de uno de los artistas más emblemáticos de Latinoamérica. Los productores y Juan Gabriel no querían un actor extranjero para representar al cantante, Román tuvo que presentar una prueba.

“Juan Gabriel vio mi casting y dio la última palabra. La primera vez dijo que no porque quería que el actor fuera mexicano y después de un mes de ver audiciones no encontraron a alguien que les diera lo que yo les pude dar en el casting”, agrega Julián frunciendo un poco el ceño.

El acento fue uno de los retos del papel. “Eso es lo bonito de mi carrera, aprender muchas cosas, como mantener acentos, el acento de Juan Gabriel es difícil, es de Juárez, del norte de México. Vi miles de entrevistas, escuché sus canciones todos los días, todo el día hablaba mexicano para no perder el personaje”, comentó el actor entre risas.

(Video. Tal vez Julián Román es el único hombre que espera que alguien le haya puesto los cachos)

Comenta mientras recuerda su trabajo de campo para el personaje: “No estuve con él, y menos mal (risas) porque me hubiera muerto de los nervios y hubiera estado un poco contaminado de cosas que me hubiera dicho… Me pareció muy inteligente de su parte darnos a nosotros la posibilidad de interpretarlo sin conocerlo”.

Tanto los productores como el actor colombiano trabajaron de manera autónoma, eso sí, los guiones fueron aprobados por el divo mexicano para que no hubiera espacio a especulaciones. “Está muy contento, sé que ya vio hasta el cuarto capítulo y que lloró porque no podía más de la felicidad de ver su vida plasmada en la pantalla”, dice Julián con los mismos ojos brillantes de hace un rato.

El estreno de la serie está planeado para finales del mes de abril por TNT. Su trama se centrará más en Alberto Aguilera Valadez (nombre de pila del cantante) que en la estrella. “No conocemos a Alberto Aguilera, el que está detrás del artista. Ese fue el trabajo que hicimos, un personaje más introvertido, más pequeño en sus emociones. Juan Gabriel en el escenario es un monstruo, pero Alberto en su vida es más solo, no tiene amigos, no confía en nadie. Es un hombre maltratado, que sufrió mucho, eso es lo que plasmaremos”.

Durante la producción de la serie Julián creó toda una relación con la música de Juan Gabriel. Aunque lo escuchaba todos los días nunca se cansó, e incluso ahora mientras va en su carro y alguna ranchera se mete en su lista de reproducción canta a pulmón herido “Queridaaa”. A carcajadas cuenta que a veces mira con vergüenza a su alrededor para ver si alguien lo ha pillado en su show.

Julián se sintió intimidado por la grandeza de los conciertos que debía actuar. “Experimentar el cariño que siente la gente por Juan Gabriel interpretándolo yo es rarísimo. En el Teatro de Bellas Artes cuando doblaba la canción ‘Hasta que te conocí’  toda la gente que estaba en el teatro se emocionaba de verme, cantaban durísimo y era raro porque era como un concierto pero yo tenía que estar pendiente de la gestualidad, de su cosa tan femenina y atrayente”.

Dice que no puede elegir una canción que le guste más del artista, pero rescata el tema ‘Eternamente agradecido’, “que es una carta que le escribe a la gente de Juárez por todo lo que hicieron por él y su familia”.

Agrega a la lista otros temas más icónicos: “Aprecio más esas canciones porque sé por qué se escribieron e hicimos las escenas de por qué salió ‘Querida’, ‘Amor entorno’ o ‘La muerte del palomo’,  ya al saber por qué las escribió, las canciones cogieron para mí una importancia mucho más grande, saber que hizo querida porque estaba solo y lo habían dejado…”.

“Terminar de interpretar un personaje es como romper con una novia”

Julián Román es un actor integral y versátil al que le gustan los personajes que exigen riesgo y trabajo. Varios son los actores que se llevan a su cotidianidad los gestos, tono de voz o frases típicas de sus personajes. A Julián no le pasa eso, él solo se queda con la tusa.

“Me da tristeza cuando dejo los personajes y admiro a los colegas a los que nos les pasa esto, pero me da un guayabo (acentúa esta palabra) de tusa por una semana. Un día terminas tu trabajo y no lo vuelves a ver… me da como una nostalgia que hasta a veces lloro”.

Junto a Juan Gabriel, otro personaje que le dio tusa fue Leo Reyes. Otras caracterizaciones le han dejado enseñanzas para la vida, recuerda su papel en ‘Valentino, el argentino’: “Era un personaje que tenía un problema muy grande y profundo con su madre y eso me ayudó a investigar un poco todos los líos que yo tenía con la mía, entonces es muy interesante el juego de entender al personaje y de entenderme a mí”.

Carlos Castaño en ‘Los Tres caínes’ también le enseñó algo. “Aprendí a ser más tolerante en este país, cuando empiezo a ser Carlos y a entender su lenguaje y que era un ser humano como cualquier otro dije que el problema de nosotros realmente es de amor”.

Hace la salvedad de que no defiende a paramilitares, narcos o guerrilleros “son la cosa más atroz que le ha pasado a Colombia”, solo opina que hay gente que piensa distinto y tiene derecho a pensar distinto, pero se deja llevar por la emoción de sus ideales y terminan por golpear al país de la peor manera.

Que le suene de todo en una fiesta ¡menos reguetón!

Julián Román tiene en su lista de reproducción desde los Guns N’ Roses hasta Totó la Momposina… ah y Fito Páez, que no falte Fito porque tuvo una obsesión con él que le duró años. Sin embargo, que no vaya a sonar reguetón, porque lo detesta, no, ya no lo detesta, “lo sufro”, dice y repite la palabra dos o tres veces por cada frase.

“Yo soy de una generación donde mis fiestas eran con Carolina Sabino, Andrés Cepeda, Juan Gabriel Turbay y Jorge Cárdenas en un apartamento con  un piano, ellos cantando, cual más entonados… Cepeda tocando la guitarra como los dioses y yo los veía sufrir,  les costaba un billete sacar sus discos y ahora llega un man diciendo ‘yo soy de real topo mami ven tócame aquí’ y le dan 10 millones de pesos y eso me pone muy triste”, agrega mientras imita gestos reguetoneros.

Se calma para reírse un poco y retoma su indignación musical: “Hay artistas muy bravos, cómo es posible que una Natalia Bedoya tenga que rogar para que suene su música en una emisora cuando tiene un desarrollo musical tan grande… Cualquiera puede hacer reguetón, yo con el personaje en ‘Los Reyes’ lo hice y hasta vendí discos… imagínese”. Todos ríen a carcajadas en la sala y Julián mueve la cabeza de lado a lado en signo de negación y repite “sufro el reguetón”.

“Somos tan tercermundistas”

“Aquí a uno le toca rogar por un vaso de agua”, dice Julián en tono serio. Las productoras y canales de televisión no hacen lo más mínimo por cuidar de sus actores, solo les interesa el producto y ya, fin del cuento. Pero claro, si se es un actor extranjero aquí se le recibe con pompones y centellas,  lo mejor se le da al de afuera y al de la casa solo una palmadita en el hombro.

“Nos quitaron las regalías, nos hacen trabajar 12 horas diarias, no nos respetan los domingos o los festivos, no tenemos derechos, si uno se enferma paila, nadie responde o ayuda… no es justo, ser actor es una profesión más, pero piensan que uno debe estar siempre disponible, funcionando continuamente”, comenta Román con tono indignado.

También agrega que eso no se ve afuera, en otros países el trabajo es diferente, pone de ejemplo a la serie de Juan Gabriel, en ella lo máximo de escenas que rodaba al día eran ocho, aquí rodaba 20 y por supuesto salía mamado para ir a rodar al otro día.

Resalta que esto debe cambiar algún día y tiene fe de que así será y no solo en el campo actoral sino en todo.

La cita llega a su final y  se le pregunta una última cosa, ¿su padre se siente orgulloso de que sea actor? Julián responde: “Le daba miedo de que yo no sirviera para esto, pero le he demostrado lo contrario y está feliz”.