El gringo que se alimenta con comida que encuentra entre la basura

El gringo que se alimenta con comida que encuentra entre la basura

16 de Abril del 2016

No es un habitante de calle pero Rob Greenfield lleva más de un año buscando comida entre la basura. El activista estadounidense adelanta una campaña para mostrarle al mundo la cantidad de alimentos en buen estado que están desperdiciando sin ninguna razón. 

Mientras 50 millones de personas amanecen cada día con hambre, Greenfield quiere hacer tomar conciencia sobre el masivo desperdicio de comida que se registra en Estados Unidos.

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Según un estudio del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK, por sus siglas en inglés), entre el 30 y el 40 por ciento de los alimentos que se producen en el mundo no son consumidos, debido a que se estropean después de la cosecha y durante el transporte, o porque los comercios y consumidores los desechan.

¿Pero cómo hace este hombre para poder vivir únicamente con lo que la gente desecha? Es tan sencillo como ir hasta los contenedores de basura y escoger los alimentos que se vean en buen estado y comerlos. 

Greenfield afirma que la calidad de los productos que venden las grandes cadenas es muy buena pero sus fechas de vencimiento, las cuales son colocadas por obligaciones legales, son muy próximas después de la compra.

Aún así hay alimentos que después de “caducar” se encuentran en buen estado y listos para comer.

Ha pasado 30 días comiendo únicamente lo que encuentra en los contenedores de basura de los supermercados y algunos condominios de la ciudad. Actualmente se encuentra realizando un documental con Discovery Channel donde muestra y enseña cómo se puede sobrevivir de tal manera.

El objetivo de este programa será crear conciencia sobre el gran desperdicio de comida que hay a nivel mundial.

“La mayoría de los alimentos que se tiran suelen tener tan buena calidad que podría hacer una cena para cualquiera que lea este artículo y jamás se daría cuenta de que todos los ingredientes proceden de la basura”,  dijo el activista Rob Greenfield al diario La Nación.

“No hago esto por necesidad, lo que realmente quiero es inspirar a las personas para que dejen de tirar comida”, argumenta.

Usualmente, según la PIK, se usa tan solo un 50-70% del alimento como tal, el resto termina en la basura porque no se encuentra como la persona quisiera. Un ejemplo claro de esto se ve en los programas de cocina donde se desperdicia mucha comida.

Por otro lado, solo entre el 30 y 40% de la comida que se produce a nivel mundial no es consumida, esto se debe a que justo después de su recolección y su cosecha son enviados en grandes contenedores donde se llegan a maltratar y finalmente a estropear.

Por lo general es el pan, cereales y algunas frutas y verdad los principales alimentos que van a terminar en la basura.

El estudio arroja un dato preocupante: “Los investigadores advirtieron que se teme un aumento drástico en el volumen de alimento desperdiciado si economías emergentes como China e India adoptan los hábitos alimenticios occidentales -incluyendo un mayor consumo de carne. Un punto destacado en el estudio es que los países más ricos tienden a consumir más alimentos de lo que es sano o simplemente los arrojan a la basura”.