La firma que tiene en líos judiciales a Isabella Santo Domingo

La firma que tiene en líos judiciales a Isabella Santo Domingo

13 de abril del 2011

El pequeño pueblo de San Juan de Acosta, departamento del Atlántico, tiene como gran atractivo turístico el sombrero vueltiao más grande del mundo, que cubre el techo de un parador turístico en la vía entre Barranquilla y Cartagena. En el cementerio de ese pueblo, en un mausoleo que tiene un mural de un ángel con una túnica verde pintado por Obregón, reposan los restos de Luis Alberto Santo Domingo, el papá de la celebridad Isabella Santo Domingo.

La muerte por los efectos del Alzheimer del empresario a sus 83 años, uno de los ganaderos y lecheros más prósperos de la región ‒llegó a tener acciones del Diario del Caribe‒, paralizó a la población. Sin embargo, para Isabella la vida debía continuar. A sus 36 años, se fue tres días después a participar en el reality show El Desafío, para mostrar su humor descarnado y darle la cara de su duelo al país en uno de los programas de más rating. Le fue muy bien: permaneció por dos meses en la isla y quedó en tercer lugar.

Cuando tenía ocho años, Isabella sufrió la separación de sus papás, un divorcio muy duro, el segundo de Luis Alberto Santo Domingo. Su primera mujer fue Ana Dolores Cotes, una samaria con quien tuvo dos hijos, Ana Isabel y Nicolás Santomingo Cotes. La segunda fue Myriam del Carmen Martínez, la mamá de Isabella y sus tres hermanos: Mara Karina, Ana María y Luis Alberto Santo Domingo Martínez. Al momento de la separación, Isabella decidió acercase más a su papá, un hombre 47 años mayor, algo huraño, pero que ella supo enamorar poco a poco. Viajaba con él a la finca, ordeñaba vacas, cabalgaba sin silla y espantaba a las babillas que se metían al jagüey. Tuvieron tan buena relación que, incluso, él la acompañó a cambiarse su nombre, Myriam Isabel Santo Domingo Martínez, por Isabella. Esto lo hizo a sus 17 años, una decisión que años después le causaría problemas con el testamento de su papá.

Estas son las playas de Santa Verónica, donde el papá de Isabella dejó parte de su herencia.

Al momento de la muerte de Luis Alberto Santo Domingo, y mientras Isabella no se bañaba, aguantaba hambre y armaba intrigas en el reality show, Mara Karina y Ana María se pusieron manos a la obra para ver cómo manejarían el tema de la herencia. Aquí es donde entra a la historia el abogado Alfredo Peña Salom, quien el 15 de mayo de 2007 puso en la Fiscalía de Barranquilla una denuncia contra Mara Karina e Isabella por autonombrarse gerente y subgerente de la Sociedad Inversiones Echelas Ltda, constituida por su papá en 1962 y que cuenta con edificios de apartamentos, fincas y playas en Santa Verónica, muy cerca del sombrero vueltiao más grande del mundo. ¿Quiénes eran los clientes del abogado Peña Salom? Los hermanos medios de Isabella, Ana Isabel y Nicolás Santomingo Cotes.

¿Cómo fue el crimen según el abogado Peña Salom? Mara Karina, Isabella y Ana María Santo Domingo firmaron un acta, como socias de Echelas, para cambiarle la dirección de domicilio a la sociedad de Barranquilla a Cartagena. De esta manera evitarían que sus hermanos medios tuvieran parte en la herencia. Las Santo Domingo Martínez sólo tenían que ir a una notaría y un juzgado de La Heroica y presentarse como las únicas herederas, mientras que los Santo Domingo Cotes irían a una notaría en Barranquilla y no aparecerían beneficiados en nada.

Ana María Santo Domingo Martínez fue quien hizo la diligencia para cambiar el domicilio de la sociedad. Lo hizo en la Notaría Quinta de Cartagena, el 18 de febrero de 2004, bajo escritura pública 0193, firmada por la notaria Judith Carmargo De Borre. Pero según el abogado Peña Salom, Ana María Santo Domingo falsificó esa escritura pública. En sus investigaciones descubrió que la verdadera escritura 0193 era del Centro Educativo de Nivelación de Cartagena. Es decir, si alguien quisiera buscar dónde quedaba la nueva sede de la sociedad del difunto Luis Alberto Santo Domingo, iba a encontrar un centro de educación especial.

Playas de Santa Verónica, departamento de Atlántico.

El caso fue trasladado a Bogotá el 6 diciembre de 2010 por orden del propio Fiscal General. Había denuncias que afirmaban que en el despacho de la Costa no se había hecho lo suficiente para esclarecer el episodio. Ahora, la pregunta que queda por responder es: ¿cómo habría participado Isabella Santo Domingo en la falsificación?

“Nunca he tenido la intención de perjudicar a ningunos de mis hermanos, llámense estos Santos Domingo Martínez o Santo Domingo Cotes, y siempre he tenido la mejor voluntad, así ésta haya sido traicionada vilmente por la señora Mara Karina Santo Domingo”, dijo Isabella el 17 de febrero de 2010 en una indagatoria que se cumplió en un despacho judicial en Barranquilla.

El delito de Isabella habría sido convertirse en subgerente de Inversiones Echeles Ltda. para luego firmar el traslado de la sociedad de Barranquilla a Cartagena. La celebridad afirma que ella se negó a ser subgerente, por sus múltiples ocupaciones en Bogotá y Miami ‒sus libros, su serie de televisión‒, pero que su hermana Mara Karina le dijo que sólo se trataba de un requisito legal y que no tendría que ejercer. Luego, según Isabella, le enviaron un acta donde estaba cambiado el domicilio de la sociedad: “[Mara Karina] me explica  que debido a que teníamos un proceso pendiente con Invias y que en los juzgados de Barranquilla habían caducado, era necesario para mantenerlo vivo y nuestras posibilidades abiertas para seguir con el proceso, habría que trasladarlo a la ciudad de Cartagena […] Un tiempo después me envían un poder para abrir la sucesión de mi papá, noto para mi sorpresa que la pensaban abrir en Cartagena, pregunté por qué y me aclaró Mara Karina que porque habían tenido que cambiar el domicilio nuevamente por lo de Invias”.

Poco tiempo después, su hermano Luis le dijo a Isabella que había sido demandada, porque no habían metido dentro de la sucesión a sus hermanos Ana Isabel y Nicolás Cotes. Según la celebridad, ella misma citó a una conciliación con sus abogados, y el abogado Peña Salom, en nombre de sus hermanos Santo Domingo Cotes, pero Mara Karina la saboteó. Después, Isabella pagó una póliza para embargar los bienes de la sociedad y evitar un despilfarro. Además, canceló de su bolsillo una acción de tutela en contra de la sentencia de sucesión para que les reconozcan a Nicolás y Ana Isabel Santo Domingo Cotes parte de la herencia.

¿Quién es, entonces, la mala de esta historia? Según Isabella, su hermana Mara Karina: “[ella] ha sido una especie de dictadora en todo y nos ha mantenido secuestrada nuestras herencias desde hace seis años, y la que ninguno de nosotros, Nicolás, Ana Isabel, Luis y yo, hemos tenido ningún acceso”.

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