La imbatible fe de Alejandro Ordóñez

La imbatible fe de Alejandro Ordóñez

12 de diciembre del 2011

Por su controvertido estilo religioso, este año al procurador general, Alejandro Ordóñez, le han interpuesto cuatro tutelas. Sin embargo, todas hasta la fecha han sido falladas a su favor. La primera fue instaurada por el abogado Ernesto Convers aduciendo que el procurador vulneró el principio de neutralidad, que caracteriza el Estado laico, porque celebró los 180 años de la entidad en la Catedral Primada de Bogotá. Convers también cuestionó que, al parecer, la Procuraduría invertía recursos públicos en publicidad católica al asegurar que “se repartieron calendarios con el nombre del órgano estatal y el de semillas de esperanzas y citas bíblicas”.

No obstante, el Tribunal Superior de Bogotá le dio la razón a Ordóñez con el argumento de que el derecho a la libertad religiosa implica la posibilidad de profesar de manera privada y silenciosa el credo de preferencia y que no existe certeza de que los calendarios señalados hayan sido patrocinados por la Entidad. La Corte Suprema confirmó la decisión.

El abogado Germán Rincón Perfetti señaló lo mismo y agregó que en la inauguración de dos instalaciones de esta entidad hubo presencia de sacerdotes católicos y se rezó un rosario. El Tribunal Superior de Bogotá falló de nuevo a favor del Procurador, aclarando en su sentencia que la participación de cualquiera de los funcionarios de la entidad en este tipo de actos hace parte de su derecho a la libertad religiosa.

El Consejo Seccional de la Judicatura falló a favor de Ordóñez frente a la solicitud que 1.100 mujeres le hicieron al procurador. Ellas buscaban que se retractara de haberse opuesto al aborto en sus tres excepciones legales.

Luego llegó la tutela de Daniel Sastoque, un ex funcionario de la Procuraduría, quien alegó que sus derechos se vieron perjudicados porque se invitó en la institución a la imposición de la ceniza así como en el Auditorio y la Sala de Audiencias de la Procuraduría había crucifijos. Pero perdió esta batalla jurídica porque el Tribunal y la Corte consideraron que no se probó que el Procurador haya utilizado sus funciones para favorecer la religión católica.

Por último, un grupo de 1.100 mujeres del país le solicitaron al procurador Ordóñez que se retractara de haberse opuesto al aborto en sus tres excepciones legales. Sin embargo, el Consejo Seccional de la Judicatura falló a favor de Ordóñez, señalando que estas mujeres no se encuentran legitimadas para demandar a nombre de mujeres o niñas colombianas que quieran abortar voluntariamente. Por eso negó la tutela por considerarla improcedente. Hasta la fecha, el Procurador General ha ganado en los despachos judiciales sus cruzadas religiosas.