Me quieren quitar a Emma: Colombiana en EEUU

Me quieren quitar a Emma: Colombiana en EEUU

16 de junio del 2017

Desde hace 13 días, Nathalie Milfort Blandón, una mujer colombiana que hace pocos meses viajó con su esposo a Estados Unidos, para iniciar una vida juntos, no puede ver a su pequeña bebé de cinco meses, Emma.

Está desesperada, ha buscado ayuda en la Embajada de Colombia y ante las autoridades locales, pero ninguna le ha ayudado a recuperar a su hija de las manos de Charles Lincoln Abott III y de Melanie, su suegra.

Sola, en un país que no conoce y con un inglés muy básico, Nathalie depende ahora de una amiga en Washington que la acogió y la acompaña en estos difíciles momentos. Tampoco cuenta con dinero suficiente para emprender la batalla jurídica para recuperar la custodia de Emma y volver al país.

En un intento desesperado, sus familiares y conocidos lanzaron la campaña Emma y Nathalie juntas, por medio de www.gofundme.com, que ya ha recaudado más de 10.000 dólares.

Ahora, lo que pide Nathalie es que su caso se conozca, busca apoyo para entender las leyes de Estados Unidos para enfrentarse a ese esposo que cambió de un día para otro y que su relato sirva para que otras mujeres no pasen por la misma situación.

¿Le quieren robar a su hija?

Quien dio a conocer la historia de Nathalie fue el periodista Juan Mosquera, por medio de su blog Ocho16. Allí explicó cómo la vida de esta mujer de 29 años pasó de ser un sueño a una pesadilla en cuestión de meses.

Nataly conoció al que hoy es su esposo en Bogotá, cuando ella ejercía su profesión de historiadora en el Ministerio de Cultura. Eso fue en febrero de 2016.

Charles, contó la afectada en La W, se le acercó a hablarle un día por el Museo Nacional y desde ese momento no se separaron. El abogado estadounidense se le metió en el corazón.

Meses después llegó el embarazo. La primera reacción extraña de Charles en su relación fue cuando le dijo que abortara, que el no sabía si quería ser padre. Sin embargo, Nathalie no atendió su sugerencia y siguió la gestación. Ella sí quería ser madre.

A los cinco meses, en septiembre del año pasado, ella decidió darle el sí en Estados Unidos, y volvieron a Colombia para reafirmar su unión. Todo parecía normal y Emma nació sana el 19 de enero en la Clínica El Prado, en Medellín.

Con la pequeña de tres meses, Nathalie y Charles decidieron devolverse para Washington para iniciar una vida en familia. Ella dejó su trabajo, según cuenta, bajo la promesa de que su esposo iniciaría el trámite para conseguir la residencia norteamericana y que pudiera ejercer su profesión en ese país.

Pero esa promesa y la del amor se desvaneció. Las cosas cambiaron. Charles empezó a ser un esposo ausente y su suegra, Melanie, se metió en su privacidad y en la crianza de la bebé.

“No cargaba mi pañalera sino una de ella, hizo una copia de la habitación de la niña en su casa, y empezaron a desaparecer objetos de la bebé de mi vivienda”, explicó.

Además, cuando llegó al país, ante la tristeza normal por dejar a su familia atrás, empezaron a decirle que tenía depresión postparto, que debía ir a terapia, consultar con psicólogos. Algo que no sería extraño, si desde hace dos semanas el comportamiento de Charles no hubiera cambiado.

“Empezó a llamar a la Policía, a decirles que yo les iba a hacer daño a él y a mi bebé, me acusó de violencia doméstica”, afirmó Nathalie.

Un día, el mismo en el que estaba planeada una reunión familiar, llegó a su casa la Policía y le dijeron que debían llevarse a su hija.

El hombre presentó ante la juez que tomó el caso una carta de 16 páginas en la que argumentaba por qué Nataly no debía quedarse con Emma, pero la juez desestimó sus razones y les pidió compartir la custodia, pero Charles no ha cumplido.

“Tengo que pelear por mi hija. Mi estado migratorio es de turista y necesito quedarme en el país para recuperarla”, Nathalie Milfort Blandón.

“No tengo idea de cómo funcionan las leyes acá, no me siento segura, quiero regresar a Colombia con mi hija”, afirmó la mujer a La W.

El padre de Emma alega que Nathalie no está mentalmente bien para cuidar de su hija, para ella, está siendo víctima de todo un plan para arrebatarle a su bebé.

Emma sigue siendo colombiana, porque aunque su padre es estadounidense los trámites para que ella tenga esta misma nacionalidad pueden tardar otros seis meses.

A Nathalie, el hombre le quitó el pasaporte de Emma y a ella la tiene forzada a conseguir una visa provisional para víctimas de violencia, porque está próxima a vencerse su visa de turista lo que la obligaría a salir de ese país.

Además, le puso una orden de restricción que le impide acercarse a la casa de su suegra, en donde está Emma.

“Solo quiero a Emma conmigo”, concluye la madre y pide ayuda de la Embajada y de la Cancillería colombiana para regresar al país con su hija y resolver lo jurídico al lado de su familia.