La marcha que alzó su voz contra el terrorismo

La marcha que alzó su voz contra el terrorismo

20 de enero del 2019

Después de los fatídicos hechos presentados en Bogotá el jueves de la semana pasada cuando un carro bomba estalló en la Escuela de Cadetes General Santander, su explosión no solo estremeció al país sino que también retumbó en los oídos del mundo entero. Es por eso, que los colombianos hoy decidieron alzar su voz como símbolo de apoyo a las familias de quienes perdieron la vida a causa de un terrorismo ilógico que cobija al país desde hace más de medio siglo.

El punto de reunión fue el Parque Nacional, lugar que empezó a recibir a simpatizantes desde muy temprano. La idea, demostrarle al mundo entero que pese al dolor los colombianos mantenemos la fuerza y la solidaridad. Las flores y banderas blancas fueron convertidas en símbolo de paz que predominó durante todo el recorrido hasta llegar a la Plaza de Bolívar, lugar, que minutos más tarde, albergaría a más de 5.000 ciudadanos unidos en una sola voz: no más terrorismo.

Durante la marcha, la Policía decidió hacer una calle de honor en todo el recorrido. Los caminantes de todas las edades demostraron su apoyo a los uniformados con abrazos y gestos de cariño. Conmovedora escena que surgió e hizo derramar lágrimas en los uniformados presentes por sus 20 compañeros caídos. Kienyke.comtuvo la oportunidad de hablar con varios integrantes de la Policía, a quienes en repetidas ocasiones se les entrecortaba la voz al recordar los lamentables hechos.

Marcha

La mayoría de los uniformados con una sonrisa en su rostro trataban de tapar sus ojos embargados por la tristeza, a pesar de que ellos sabían el apoyo y reconocimiento que les estaba otorgando el pueblo colombiano. “Así como hay algunos que reconocen nuestra labor, hay otros que deciden empañar la institución que los protege”, afirmó entre lagrimas un intendente de la Policía.

Una vez en la Plaza de Bolívar, el patriotismo aumentó y los gritos se fueron elevando por los cielos. Para algunas personas el objetivo de esta marcha era el de estar en contra de aquellos grupos que creen que pueden imponer sus ideas políticas con terrorismo y herir la democracia. Para otros, era el de buscar la incasable paz y la unión de todos y todas.

“Los colombianos cada vez tenemos más conciencia. Desafortunadamente el sufrimiento ayuda a la gente a crearla y a madurar como individuos de una sociedad”, Camilo Sánchez, participante de la marcha.

Marcha

El mensaje era claro y directo, el pueblo estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario con el fin de derrocar aquellos actos que solo generan un desbordamiento de sangre inocente. El tema de los líderes sociales cogió fuerza y aquellos que anteriormente marchaban por la Policía Nacional terminaron aceptando la fuerte crisis por las contantes amenazas a quienes trabajan por mejor país.

El excandidato presidencial Sergio Fajardo, le comentó a este medio que debido a las acciones perpetradas por el Eln, se convirtió en una tarea imposible para el estado sentarse a dialogar para llegar a un acuerdo bilateral del cese al fuego. “Nosotros estamos en política, pero en una política para decir que podemos ser diferentes sin ser enemigos, que podemos respetar y que podemos discrepar de lo que pensemos” refiriéndose a aquellos partidos políticos que se aprovechan de este tipo de situaciones.

Otro de los personajes que se pronunció fue el senador Antanas Mockus, quien rechazó el acto de la semana pasada por parte del Eln. “Uno no puede darle cachetadas al otro y creer que puede seguir sentado en la mesa. Yo he peleado muchas veces para mantener estos diálogos, pero el dolor que me da debido a la muerte de los policías me hace sentir muy mal definiendo la negociación con este grupo armado. Además, el Eln debería hacer una auto critica y una tregua bilateral para que la sociedad pueda confiar en unos futuros acuerdos”.

Al terminar los actos protocolarios de aquella fugaz pero importante marcha, todo el sistema de logística se dirigió a la Catedral Primada de Bogotá. En este lugar se realizaría una misa en honor a los cadetes fallecidos en compañía de sus familiares, el presidente Iván Duque y toda la cúpula militar.

Marcha

El silencio era aturdidor dentro de la catedral. Pero todo cambió cuando los familiares de las víctimas empezaron a derramar sobre sus plegarias las lagrimas. Una partida inesperada de aquellos jóvenes que jamas volverán. El dolor se podía sentir, el ahogo y la desesperanza. Sin embargo, en la llegada del presidente Duque en compañía de la vicepresidente, Marta Lucía Ramírez y su cúpula militar, trataron de reconfortar a estas familias fragmentadas por la violencia. 

Ellos, en medio de un profundo y defendible dolor, le pidieron fervientemente al presidente que este tipo de hechos no queden impunes. Él les aseguró con un abrazo que haría todo lo posible por que a estos delincuentes les pueda caer todo el peso de la ley.

Al final de aquella eucaristía, el presidente Iván Duque mencionó: “Todos somos Colombia cuando la violencia irracional ataca a nuestra juventud. Todos somos Colombia cuando la barbarie quiere chantajearnos y someternos. Todos somos Colombia cuando el terrorismo busca arrebatarnos la esperanza. Y todos somos y seremos Colombia para derrotarlo”.