La licencia interrumpida de Simón Gaviria

La licencia interrumpida de Simón Gaviria

14 de octubre del 2011

El joven presidente de la Cámara de Representantes, Simón Gaviria, no ha podido disfrutar plenamente de sus primeros días como padre de su pequeña hija Sofía. No lo ha hecho porque ha tenido que sortear graves problemas administrativos que se estaban presentando en esa corporación de tiempo atrás y que podían costarle al fisco millonarios recursos.

El jueves pasado interrumpió su licencia para resolver en su despacho un tema que amenazaba con salirse de sus manos: la licitación por más de $70.000 millones que pretendía entregar vehículos a los representantes. Gaviria tomó la decisión de frenar la adquisición de estas camionetas blindadas.

Sin embargo, aún quedaba un tema pendiente, que tiene pensado resolver este viernes. Se trata de la firma de un contrato de seguros de bienes e inmuebles de la corporación por un monto cercano a los $1.800 millones. Un contrato del que no se tiene claro, según Gaviria, su transparencia. Por ahora lo cierto es que el presidente de la Cámara tuvo que atravesársele a la activa chequera del controvertido director administrativo de la Cámara, Jaime Jaramillo Matiz, quien estaba detrás de la firma de los contratos mencionados. Matiz fue inhabilitado y destituido por la Procuraduría por irregularidades en la contratación de un multimillonario negocio de 12 mil millones para la modernización del Salón Elíptico. El problema es que aún sigue firmando contratos a sus anchas porque no ha permitido que el Ministerio Público lo notifique de la decisión en su contra.