La paz interior: un camino liberador

Foto: Cortesía - Armando Martí

La paz interior: un camino liberador

18 de febrero del 2019

La paz no es posible en el mundo sin que tomemos consciencia de que ese estado es un merecimiento espiritual como resultado de la decisión voluntaria de no hacernos ni hacer daño a los demás, y no a consecuencia de intereses políticos, económicos o religiosos.

La paz interior es tener la mente y las emociones en calma, buscando una condición de desapego y sobriedad frente a las presiones y superficialidades que nos han programado, según las exigencias de algunas partes de una sociedad de consumo que manipula el buen juicio de los seres humanos. La felicidad verdadera es la paz interior.

En mi opinión no existe tesoro más grande que despertar con la sensación de que cada prueba a la que nos veremos enfrentados durante el día, es susceptible de resolución y conciliación entre los unos y los otros.

La decisión más inteligente y amorosa que podemos tomar para preservar la vida, es la de mantener la cordura y la calma dominando aquellos impulsos fortalecidos por la publicidad que está al servicio del ‘mejor postor’. Podemos escapar de esta trampa fatal en la medida que comprendamos la importancia de ser y estar en paz.

Pero no es fácil entender esta postura, y es por eso que vivimos en tiempos angustiosos, llenos de confusión ante panoramas que desbordan en caos e incertidumbre. El deterioro del nivel de vida en la mayoría de la población del planeta, junto con un calentamiento global cada vez más visible en temperaturas extremas y devastadores fenómenos naturales, es alarmante pues amenaza la supervivencia de futuras generaciones.

Además, la creciente fragmentación social e ideológica, a hecho que los países se enfrenten a realidades complejas y convulsionadas, como lo es el caso de Venezuela que luego de 18 años de gobierno establecido por Hugo Chávez en 1998 y sus cuatro reelecciones consecutivas, dejó tras su muerte, un sombrío legado en manos del hoy autocrático y deshumanizado gobierno de Nicolás Maduro.

Tiene al país al borde del colapso total, debido a las condiciones extremas de pobreza, hambre y desempleo, con una hiperinflación que sobrepasa todos los cálculos de lo que queda de una escuálida democracia o el fracaso al parecer irreversible del socialismo castro – chavista.

Y que decir del mal común que acecha en todos los rincones de las instituciones más respetadas y emblemáticas de una Nación: la corrupción, un efecto por medio del cual se benefician ciertos funcionarios y algunas relaciones entre particulares, pasando por encima del compromiso ético y profesional que tienen con su cargo, alterando la esencia de un proceso que genera ventajas indebidas en donde los ciudadanos son víctimas de las ambiciones desmedidas de algunos gobernantes y fríos empresarios, poseídos por la locura del poder.

Asimismo, sigue la zozobra de una economía que carece de un rumbo fijo y despierta la ansiedad ante un futuro incierto y poco prometedor para las personas, como también la debilidad de algunos gobiernos por garantizar los derechos fundamentales desde la vida digna hasta un sistema de educación y salud óptimos para los ciudadanos.

Nuestro afectado mundo, continua girando en un torbellino de toxicidad compuesto por sectores políticos y religiosos extremistas, la enfermedad del ego y sus intereses compulsivos por los beneficios propios y excluyentes de algunas clases sociales, dejando de lado la cohesión en una sociedad que antes proporcionaba valores fundamentales que poco a poco se han ido desvaneciendo hasta llegar a la autodestrucción.

Entonces ¿hacia dónde se ha volcado la esperanza del ser humano en medio de esta crisis y caos global? Toda crisis es una etapa de graves problemas pero también donde radican liberadoras soluciones hacia el cambio, pues la crisis es una coyuntura de tipo evolutivo que irrumpe en la trayectoria vital de los pueblos y del modo en que se resuelve, dependerá el restablecimiento saludable del equilibrio, de lo contrario se producirá un deterioro que conduciría a la incapacidad planetaria de renacer para lograr la armonía, el bienestar y la felicidad.

En busca de la Paz Interior

Cortesía Armando Martí Desde 1990, Armando Martí ha participado en diferentes cruzadas humanitarias con maestros espirituales de Europa, México y Centro América.

Ante estos desafíos, han surgido corrientes espirituales en donde se apela a regresar a una coyuntura esencial en búsqueda de la paz, la armonía y la tolerancia, como una esperanza para la transformación individual. La paz es un valor supremo al que todo ser humano aspira a lo largo de la vida.

Dentro de un marco teórico la paz es libertad, igualdad y poder con base al contexto y realidad de cada cultura, de ahí que en Occidente, la paz es la ausencia de desacuerdo, violencia o guerra, mientras que en Oriente en las culturas budistas e hinduistas, la paz es un estado de tranquilidad, armonía, iluminación y consciencia elevada de cada individuo, al igual que de justicia y bondad, es decir, un equilibrio de poderes, que puede ser cultivado mediante diversas formas de entrenamiento como la meditación y la oración.

Mi Maestro S.S el Dalai Lama

Foto: Cortesía Armando Martí.

Uno de los grandes líderes espirituales que ha promovido esta corriente es S.S el Dalai Lama, quien dice que la compasión no es un tema que concierne a una religión específica, por el contrario, es un asunto humano que invita al desarrollo de la bondad por el otro.

Razón por la cual aconseja, buscar espacios de reflexión diaria para ahuyentar los pensamientos negativos como la ira, el resentimiento, los celos, la envidia y el cansancio, para reforzar una mente tranquila y sobria, que son las fuentes de la felicidad, la paz y la buena salud.

La felicidad es la aceptación constante de los cambios en la vida y la alegría es la satisfacción de la simplicidad cotidiana, que permite habitar en el presente. Esta es una de las maravillosas enseñanzas que recibí directamente de S.S el Dalai Lama, durante el reencuentro espiritual que junto con el entonces Fiscal General de la Nación Dr. Mario German Iguarán Arana y yo en mi calidad de asesor de apoyo de la FGDLN, tuvimos durante la visita a Colombia en el mes de abril del 2006.

Mi primera impresión transformadora fue observar directamente sus ojos, de donde emanaba un amor infinito. Iniciamos un diálogo desde el lenguaje del corazón. Él me abrazó y me contagió de su entusiasmo por la vida. Tuvimos la oportunidad de tocar nuestras manos y unidos en un saludo de hermandad hacia el perdón y la compasión, exploramos las realidades políticas e injusticias sociales vividas entre la violencia, la guerra y la corrupción de Colombia y el Tíbet.

Cortesía Armando Martí S.S el Dalai Lama haciendo entrega de la Pashmina sagrada del Tíbet al entonces Fiscal General de la Nación Dr. Mario German Iguarán Arana, encuentro al que fui invitado como su asesor de apoyo en la FGDLN.

Con su inocente y sano humor, seguí recibiendo aquellas inolvidables semillas de tolerancia, desapego material, respeto, generosidad y conocimiento hacia todos los seres vivos del planeta Tierra. Además aprendí a manejar dos herramientas importantes, conocidas como la oración y la meditación tibetana, que desde la humildad ayudan a entregar la voluntad al cuidado de un Poder Superior, quien es constante y bondadoso.

Entablar esta conexión profunda con la fuerza sanadora del universo es una elección saludable para el bienestar integral, que permite transitar por el camino medio de la existencia. Los lazos del amor no tienen límites de tiempo ni espacio. Debo confesar que siete años antes del encuentro con S.S el Dalai Lama, soñé de forma vívida y casi exacta a como ocurrió este inolvidable acercamiento. Hoy, escribiendo estas líneas, tengo al lado mi cuaderno de anotaciones donde consta lo que estoy relatando. Desde entonces no he sido el mismo, indudablemente soy mucho más feliz.

Foto: Cortesía Armando Martí.

Ahora bien, esta experiencia me llevó a indagar y profundizar en esa composición trascendental del ser humano y entendí que somos una especie única dotada de inteligencia infinita, por eso cada pensamiento produce un sentimiento y cada sentimiento una emoción, formando un puente comunicativo dinámico. Identificar y estabilizar las frecuencias tóxicas como la ira, el resentimiento, la envidia, el egocentrismo, los celos y la manipulación que alteran la salud, es el primer paso en el camino de la recuperación. El secreto para lograr un equilibro interior, radica en cambiar la actitud de negación por esperanza y confianza, proyectando el futuro en compañía de una fuerza espiritual.

El don de la serenidad

Foto: Cortesía Armando Martí.

Vivir plenamente es aprender a hacer el bien. De esa intención depende dar el paso de perdonarnos y perdonar a los demás; un elemento clave del amor que es concedido como un regalo del cielo. El sanador está en ti. Actívalo protegiendo tu sobriedad y sosiego, tomando distancia de todo aquello que te haga perder la paz personal. Cada persona tiene a Dios en su vida.

Los ancestros indígenas dentro de su sabiduría natural afirmaban: “Comemos hoy lo que cocinamos ayer”. Es decir, si pensaste o actuaste de forma adversa contra otras personas con críticas destructivas, ironía y rabia, no esperes en el presente sentirte bien. El futuro se puede transformar en la medida que exista un compromiso para construir una arquitectura interior con un programa ego-reductor, logrando, desde la confrontación responsable, recuperar el vínculo sagrado con el Creador.

Además, es importante recordar que la mentira habita en la Tierra mucho antes que las palabras. Las especies se camuflaban para sobrevivir en lugares salvajes y agrestes. Hay realidades ocultas en las profundidades del inconsciente, en esa caja de Pandora llamada mente, tales como heridas de infancia, traumas, abusos emocionales y sexuales, ira, resentimiento, rechazo y muchas emociones encubiertas.

El Viaje Interior es uno de los caminos más liberadores hacia el encuentro con el verdadero Yo. Sin prisa, pero con la firme y humilde convicción de seguir la guía de un Poder Superior y desde el lenguaje del corazón, podemos tener la oportunidad de sanar, perdonar, aceptar y liberar todo este peso existencial, reconociéndonos como seres vulnerables unidos al amor incondicional del Creador.

El arte de vivir en paz es el resultado de haber atravesado diferentes pruebas adversas, dolorosas, desafiantes y reveladoras a lo largo de la vida, que impulsan al encuentro de la auténtica esencia. Conocerse a uno mismo es un proceso largo y de transformación constante, pues hemos aprendido a utilizar varios disfraces sociales, que nos separan del carácter humano y trascendido con el que fuimos creados.

La era digital de la paz interior

Foto: Cortesía Armando Martí
El software Trascendenz/Q creado por Armando Martí para lograr el bienestar integral de las personas.

Como investigador del comportamiento humano y buscador de mi paz interior, hace más de 9 años diseñé una plataforma cibernética llamada Trascendenz/Q, junto a un equipo interdisciplinario conformado por médicos, psicólogos, terapeutas y sanadores, cuya patente de invención fue registrada y aprobada por la Superintendencia de Industria y Comercio de Colombia.

Este software tiene como fin el mejoramiento continuo de las personas, empresas y grupos humanos, a través de sesiones personalizadas con estímulos visuales y auditivos (ESP: Estimulación Sensorial Progresiva), para cambiar los hábitos de estar y sentirse mal por los hábitos de estar y sentirse bien en la vida, que al ser trabajados en forma equilibrada, logran gradualmente un cambio significativo en el comportamiento, forma de pensar, sentir y asumirse ante la vida de las personas que usen este software.

Una benéfica tecnología interior

Si bien es cierto que la tecnología ha desplazado muchos espacios cotidianos del ser humano volviéndolo incluso dependiente de una hiperconectividad, es a su vez, una herramienta que permite encontrar espacios de reflexión para la meditación y la oración a través de aplicaciones para dispositivos móviles IOS / Android que buscan enfocar la atención hacia el mundo interior, respirando y desarrollando pensamientos armónicos con el objetivo de aumentar la calma, la concentración y la paz, así se mejora no sólo el estado de ánimo y la calidad de sueño, también los síntomas de la ansiedad, la depresión y el estrés.

Algunas aplicaciones recomendadas son: Calm (incluye diversos ejercicios de respiración y meditaciones diarias), Headspace (ideal para principiantes en el la práctica del mindfullness), Meditation Studio (voces, audios y videos para áreas específicas de la vida), Welzen (incluye gráficos dinámicos, así como una introducción y explicación a la ciencia detrás de la meditación) y Naturespace (sonidos de la naturaleza, con diferentes opciones para tener ambientes serenos), entre muchas otras.

Recordemos que la paz interior, es lograr despojarse de los pensamientos obsesivos y condicionamientos impuestos por la sociedad, en donde anhelamos tener siempre la razón y colmar una serie de necesidades y expectativas superfluas. La paz interior es vivida por cada individuo de una manera concreta, por lo tanto, es una experiencia única e irrepetible, de ahí que debemos fomentar espacios personales de recogimiento y serenidad, entre el silencio y el caos diario del mundo.

Foto: Cortesía Armando Martí El gran Maestro Espiritual Mooji

Como diría el gran maestro espiritual Mooji, que promueve la auto-indagación para llegar a verdades profundas y transformativas, que nos ayudan a alcanzar la paz interior y la evolución personal:

“Vengo a desafiarte 
¿Qué es tan precioso en tu vida y respecto a ti que valga la pena cambiar la eternidad por ello? 
¿A qué te estás aferrando con tanta fuerza que es más valioso que la atemporalidad? 
¿Qué estás conservando en esta vida cuando ni siquiera el cuerpo puedes conservar? 
¿Qué es tan preciado para ti en esta vida tuya, para que mantengas a la Verdad suspendida en pausa, y no puedas separarte de tus apegos y miedos? 
No confíes en que la vida pueda cuidar de ti mejor de lo que tú te puedes cuidar.
 No te preocupes por nada en absoluto. 
No estás aquí por accidente. 
Esta forma es sólo un traje, por un tiempo. 
Pero aquel que está detrás del traje, este es eterno. Debes saber esto. Si sabes esto y confías en esto, no tienes que preocuparte por nada. Este mundo está tan lleno de amor.
 Y tu corazón, tu ser, está lleno de amor, tan lleno de paz. 
No tienes que ir a algún otro lugar para encontrar la paz. Está justo donde estás.”

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