La política me pidió el divorcio y se lo di

10 de junio del 2013

Noemí Sanín habla de política, revela su parte española y cuenta de qué forma seguirá figurando en la agenda colombiana.

Noemi Sanín, Kienyke

Entre sus primeros recuerdos de niñez Noemí Sanín relata que su padre, el reconocido escritor paisa Jaime Sanín Echeverry, solía leerle piezas de literatura española del Siglo de Oro. También cuenta que la primera película que vio fue “Marcelino Pan y Vino”, una producción ibérica. Entre la música que más la cautivaba de pequeña no olvida las canciones de Rocío Dúrcal o para su adolescencia a Julio Iglesias.

Incluso en su juventud, en algún momento en que por alguna rebeldía o desazón se alejó de la fe, volvió a encaminarse en el tradicional catolicismo de su familia gracias a Santa Teresa y San Juan de la Cruz, santos originarios de la céntrica comunidad autónoma de Castilla y León. Para entonces no vivía en España sino en Bogotá.

“España atraviesa mi vida en todo”, dice Noemí sonriente, mientras continúa enumerando su relación con el país europeo. Su primer endeudamiento fue para comprar la obra completa de José Ortega y Gasset. Demoró varios meses en pagar la colección de más de 30 libros. En el arte también sintió gusto por la obra de Velásquez, Picasso, Dalí y Juan Gris. En su inicial vida laboral, Sanín participó en la Confederación de Cajas de Ahorro donde confiesa haber aprendido el sentido social del sector financiero, cuyo modelo quiso aplicar al llegar a la dirección de Colmena.

Sintió como un inmenso honor que España le otorgara la nacionalidad y, de paso, la distinción de la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica. A KienyKe, Noemí Sanín le confesó la alegría que le significa la nueva ciudadanía y cómo la compartirá con Colombia, la patria que dice ella siempre llevar en su corazón.

Vea la entrevista a Noemí Sanín en VIDEO

¿Cuál le gusta más: la ciudadanía española o la ciudadanía colombiana?

Nací en Colombia, soy hija de colombianos, le he entregado la vida a mí país y lo que me resta también se lo voy a entregar. Mi pareja es español, mi hija se casó con un español, mis nietos son españoles. Amo a España profundamente; viví muchísimos años allí, estoy muy agradecida y he hecho el juramento de lealtad con España. De modo que la doble nacionalidad existe en Colombia, y eso no quita para nada amor por mi tierra.

Trabajé muchísimo tiempo por mi país cuando fui embajadora, pero mientras tanto pasaron muchas cosas en mi vida, por ejemplo que me encontré mi pareja allí. Un día le dije al presidente Uribe: yo no voy a poder seguir siendo embajadora de Colombia en España porque los intereses de España me están importando demasiado. El Rey de España me honró con la máxima condecoración de Isabel la Católica, una mujer emblemática que hay que conocer en su contexto, que garantizó la unidad de España. Siempre antepuso los intereses del estado a los propios, una mujer de verdad interesante.

¿Ve reflejados los resultados de su gestión como embajadora en la actualidad? ¿Cómo percibe el fenómeno de migración que ahora parece prevalecer los movimientos de personas desde España hacia Colombia, en especial por la crisis económica?

La migración es un fenómeno muy interesante. Pienso que a Colombia le faltó muchísima migración. Parte de nuestra intolerancia, de nuestra violencia fue no habernos encontrado y aprovechado todas esas migraciones que tuvieron otros países y que realmente enriquecen la cultura; que vuelven tolerantes las ideas distintas, los valores diferentes.

Todo se enriquece con gente que viene de otras partes. En Colombia la migración ha sido muy escasa, aunque muy valiosa y muy importante. Y ahora que los latinoamericanos estamos viviendo una buena época, dentro de lo relativo porque las circunstancias internacionales comienzan a ser difíciles. En todo caso, pues bienvenidos los españoles como fuimos bienvenidos los colombianos.

A mí me tocó vivir en España con más de 600 mil compatriotas que encontraron oportunidades en medio de la crisis porque habían tenido (las consecuencias) del terremoto en el Viejo Caldas, y otras circunstancias por violencia, necesidad y hasta por gusto. España les abrió los brazos a esos colombianos. Pues ahora, si hay españoles que quieren contribuir al progreso de Colombia bienvenidos, aquí también tienen espacio como ellos se los han dado a los colombianos en otras circunstancias.

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Noemí Sanín nos recibe en su vivienda con un jugo de lulo, que durante la entrevista vigila con antojo. Pregunta algunos de los temas que trataremos y sonríe con interés cuando anticipamos que pediremos su opinión sobre asuntos de relaciones internacionales del actual gobierno colombiano. La líder política y abogada fue Canciller durante el gobierno de César Gaviria. Su vida diplomática también la llevó a ser embajadora en Venezuela, España y Reino Unido. Ha sido tres veces candidata a la Presidencia de Colombia.

Se ha interesado recientemente en analizar el fallo de la Haya –adverso a los intereses nacionales- sobre el litigio entre Nicaragua y Colombia en un informe que trabaja con el exviceministro de Justicia, Miguel Ceballos. Entre sus denuncias hay una preocupación sobre intereses chinos detrás de la sentencia. ¿Ha sabido algo más sobre eso?

Vengo trabajando hace rato sobre el fallo con Miguel Ceballos, un gran internacionalista, gran colombiano. Lo hemos desagregado, lo hemos estudiado y es un fallo absurdo en lo jurídico. Es un fallo en el que se les olvida la historia, los derechos de pesca, los derechos de los raizales, los tratados vigentes, porque se tocan fronteras de terceros países. Además se abre una caja de pandora, porque muchos países que ya tenían resueltos los temas de litigios de fronteras no quedan en nada.

Cambiaron jurisprudencia; la metodología es absurda. Hay cosas extrañas. Por ejemplo ¿por qué la jueza china, que conocía de memoria que se estaba negociando un canal interoceánico entre China y Nicaragua, no le expresó al presidente de la Corte el negocio que se estaba llevando a cabo? La jueza hubiera podido ofrecer, por conflicto de intereses, ese impedimento. El fallo adolece de muchos problemas: toca fronteras de terceros países y está totalmente prohibido que tratados totalmente vigentes hayan sido ignorados. El fallo tendrá que ser revisado y analizado porque no hay derecho a un fallo tan ajeno a la tradición de la Corte Internacional de Justicia.

Noemi Sanín, Kienyke

¿Teme que Nicaragua quiera volver a demandar a Colombia por más territorio, como se rumora, y que dicha acción se cumpla antes de que culmine el año desde que se denunció el pacto de Bogotá?

La amenaza de Nicaragua existe para ampliar la plataforma continental. Colombia está trabajando. La cancillería y el gobierno lo están haciendo. Y hay que recordar que los fallos no son solamente jurídicos. Este fallo no tuvo nada que ver con derecho; sería absurda  esa pretensión y para eso nos estamos preparando denunciado el pacto de Bogotá.

¿Cómo le pareció esa salida en falso del Gobierno provocada por las declaraciones del presidente Santos sobre que le gustaría que Colombia ingresara a la OTAN?

El presidente o tuvo un lapsus, o posiblemente se trató de una equivocación. En vez de decir: vamos a hacer un tratado de cooperación, que los hay miles con la OTAN, o algo por el estilo, o ser observadores o alguna cosa… Lo de la OTAN yo creo que es una equivocación flagrante. Pero, hay muchos decires, vamos a ver qué pasa. Esperamos que sea lapsus linguae, porque imposible semejante despropósito.

Yo creo que, igual con lo que pasó con la OCDE, que dijeron que íbamos a pertenecer al club: pues no, simplemente nos invitaron para ver si podríamos ser aprobados o no. No podemos seguir creando noticias de esta naturaleza, que además tienen consecuencias internacionales delicadas. A no ser que la política internacional sea ya distinta. Pero si la política es tener una relación normalizada, a pesar de las diferencias, con el Gobierno de Venezuela, entonces no se entendería lo que hacen.

¿Qué le hubiera aconsejado usted al presidente, si fuera su canciller, sobre recibir o no recibir a Henrique Capriles? ¿Qué opina de ese episodio que desató toda una tormenta diplomática?

Colombia y Venezuela son Estados soberanos. Cada uno maneja su política dentro de los límites propios. Yo no sé si hubo un manejo diplomático preventivo (en esta visita), y no veo por qué.

Venezuela dice que Henrique (Capriles) no acepta la legitimidad del gobierno, pero es que Colombia, o el mismo Presidente en Unasur, ya había reconocido al presidente (Nicolás) Maduro. Después de Santos hacer esto, pues yo no veo problema que se reúna con cualquier persona de Venezuela.

Es que para nosotros el pueblo venezolano es todo: su gobierno, su oposición, los trabajadores, los artistas; nosotros amamos a Venezuela y queremos tener relaciones con todo Venezuela. No hay necesidad de profundizar ni escalar un conflicto por recibir a Henrique Capriles; ni más faltaba, bienvenidos los venezolanos, todos sin excepción. Eso no puede significar que sea una provocación o un acto agresivo u hostil con el gobierno.

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Desde que dejó la campaña, y en cierto modo la política, Noemí ha tenido más oportunidad para disfrutar la compañía de su familia, sus amigos y algo que le apasiona desde siempre: la academia y los viajes. Cuando era candidata presidencial su jornada iniciaba a las 3 de la mañana y no sabía a qué hora podría ir a la cama. Ahora su ritmo diario ha mejorado, y aunque sigue activa de lunes a viernes desde temprano, ya no vive atrapada en correrías interminables. “Sigo dictando conferencias en varios países. Me reúno en las universidades. Tengo que ganarme la vida porque la jubilación mía sí no es como esas que señalan (de pensiones millonarias). Estoy tratando que me paguen lo justo. Pero me queda mucho trabajo por delante, muchas obligaciones, muchos deberes con mi país”, manifiesta. De la rutina de sus ‘corre corre’ políticos, aún conserva la tradición de practicar a diario Chi kung, para mantenerse vital en su intenso ritmo de vida. La movida política no la abandona a su modo; Noemí no podrá alejarse de la arena pública. Desde pequeña la apasiona y no se imagina a ella misma como patrocinadora del silencio de sus ideas.

¿Evalúa por buen o por mal camino el avance del proceso de paz con las Farc en Cuba, luego de haber alcanzado este primer acuerdo en el tema agrario?

No podemos ser mezquinos y negarle valor al esfuerzo que se hizo por las dos partes para llegar a una decisión compartida. Los colombianos no conocemos bien todavía de qué se trata el acuerdo, y lo van a decir en los próximos días; allí mantendremos una actitud analítica y objetiva, para ver qué nos parece.

Los negociadores nos han ofrecido un tema muy importante: la refrendación ciudadana de los acuerdos. Nosotros, los colombianos, vamos a tener derecho a decir si estamos o no de acuerdo con los acuerdos que se hayan hecho entre la mesa negociadora y la guerrilla. Nos están debiendo es ¿cómo va a ser el mecanismo de refrendación? A mí me preocupa que trabajemos mucho en los acuerdos de los cinco puntos, y cuando nos vayamos a poner de acuerdo sobre cómo se aprueban de parte de la ciudadanía, no haya consenso y se dañe lo firmado. La refrendación es muy importante: cómo es que vamos los ciudadanos a votar sí o no por lo que se está acordando en La Habana. Díganos por favor; no dejemos eso para lo último, que es fundamental.

Con un buen viento para el proceso de paz, ¿Santos se acercaría más a su inminente candidatura a la reelección?

Todo pareciera indicar que el presidente Santos se va a presentar a la reelección. Las elecciones son unos enemigos de los proceso de paz. Yo no sé si alcancen a evacuar los cinco puntos, porque eso cruzado (con elecciones) es muy complejo y muy difícil, y suspender el diálogo de paz también es muy complicado.

¿Sobre Germán Vargas Lleras aún estima que podría ser candidato? ¿Cómo predice que se mueve el panorama a las presidenciales?

Yo particularmente no entendería cómo le entregan Buen Gobierno, que es la ONG que siempre ha tenido Juan Manuel Santos, a Vargas Lleras que tiene un patrimonio político indiscutible, mucho prestigio, para que como soldado, empiece a trabajar la reelección. Es decir, precipitaron totalmente las elecciones. Y de verdad las precipitaron porque en medio de estas circunstancias de proceso de paz no lo veo conveniente. Yo veo en el escenario que el uribismo y el pastranismo se están uniendo claramente. El liberalismo, con los expresidentes Gaviria, Samper y con Vargas Lleras muy unidos alrededor del gobierno. Todos sabemos que el pastranismo no estaría nunca con Samper. El camino para una tercería existe, y la izquierda obviamente quiere un candidato.

En el partido Conservador, ¿cómo ve la jugada electoral?

El Partido Conservador deberá tomar una definición: si va o no con candidato. Y ser leal con ese candidato. Que si se somete a unas reglas de juego, por difíciles que sean las circunstancias, lo acompañen. Por eso pienso que aquí lo que va a ver es una coalición; se va a crear una especie de Partido Popular español, que fue la confluencia de todos los partidos de centro derecha y veo que el acercamiento entre el uribismo y pastranismo es una realidad. Se habla de Pacho Santos, Óscar Iván Zuluaga, Carlos Holmes, Martha Lucia Ramírez, Pepe Felix Lafaurie y en los últimos días con mucha asiduidad se habla de que al presidente Uribe y al presidente Pastrana les gustaría tener como gallo tapado a Luis Alberto Moreno. Todas estas son conjeturas, vamos a ver para donde va la política, que está compleja e interesante.

¿De verás usted se “divorció” de la política? ¿No le suena alguna candidatura pronto?

A mí la política me pidió el divorcio y yo se lo di de manera incondicional. A mí me importa mucho mi país, todo lo que pueda hacer por Colombia lo haré, lo he hecho. Desde diferentes ángulos uno puede ayudar mucho. La educación me apasiona, la política desde el análisis, la influencia me interesa y estaré apoyando o señalando lo que me parece que le convenga al país.

Noemi Sanín, Millonarios, Kienyke

¿Extraña la junta directiva de Millonarios?

Millonarios lo llevo en el alma. Siempre estoy haciendo el esfuerzo apostando por él. En esa junta directiva aprendí mucho, practicamos el ejercicio de hacer una empresa deportiva donde se conciliara el deporte y los intereses económicos con una transparencia total. Una experiencia linda. Ojala que la 15 la tengamos pronto porque la hinchada de Millonarios se la merece. Pero los otros equipos van mejorando, hay que ver lo bien que le está yendo en la Copa Libertadores a Santa Fé. El fútbol colombiano poco a poco va mejorando, pero Millos es el equipo de mi corazón, de mi compromiso.

Y ahora siendo nueva ciudadana española, ¿sigue siendo hincha de Millos o le gusta más el Real Madrid?

Hincha de millonarios total. Llevo en el alma y quiero mucho también al Real Madrid. Yo iba a verlos jugar y ese fútbol español es una maravilla. Están pasando ahora por una etapa (dura) porque es que no siempre se gana. Es bueno tener reveses para ver que nunca hay que bajar la guardia. Pero mi equipo es Millonarios.

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