La sombra de Santos

La sombra de Santos

6 de Septiembre del 2011

Juan Manuel Santos nunca está solo. A su lado siempre está Mauricio Sierra, un coronel de la Policía que se ocupa de la seguridad del “número uno”, como lo llaman en argot oficial.

Sierra, un caleño hincha del América de Cali y padre de dos hijos, se formó en el Departamento de Inteligencia de la Policía, Dipol, donde trabajó en los grupos especiales contra el narcotráfico. También hizo parte de las unidades de inteligencia electrónica que, por años, contribuyeron con la captura de integrantes de grupos subversivos, y trabajó con agencias de inteligencia de Gran Bretaña y Estados Unidos.

Es un hombre por naturaleza reservado y desconfiado a quien el Presidente le confía algunos secretos. Por sus manos pasa buena parte de los documentos con los que Santos ha tomado las decisiones más sensibles de su gobierno. Sierra escucha buena parte de las conversaciones que el mandatario tiene con ministros, congresistas, asesores, militares y está pendiente de cada movimiento alrededor de su jefe.

En 2006, el general Óscar Naranjo lo nombró secretario privado durante su último periodo como director de la Dirección de Policía Judicial, Dijín. Tenía el grado de mayor. En mayo de 2007, cuando Naranjo fue nombrado director de la Policía, Sierra se trasladó con él a la Dirección General. Lo acompañó por todo el país y en viajes al exterior donde el general, por razones de su oficio, debía representar a Colombia en reuniones multilaterales.

El coronel Mauricio Sierra sin separarse ni un minuto de su jefe, el Presidente Santos. En sus manos está su vida.

Sierra aprendió de Naranjo buena parte de las cosas que sabe y por eso en la institución aseguran que su agradecimiento por él es infinito. Gracias también a esa cercanía, Sierra viajó al exterior en 2009 para especializarse en temas avanzados de inteligencia policial. A su regreso, Naranjo lo nombró jefe de seguridad del entonces candidato a la presidencia Juan Manuel Santos, a quien acompañó en buena parte de sus correrías por todo el país. Desde el día del triunfo y la celebración en el coliseo El Campín, nunca lo ha abandonado.

Desde mucho antes de las elecciones donde Santos resultó elegido, Sierra ha sido el hombre que más cerca ha estado de él.

Ha sido retratado con el mandatario en entregas de casas de inversión social en Medellín, conciertos y partidos de fútbol, foros en Cartagena, en los Acuerdos para la Prosperidad y hasta en los momentos en que Santos les pasa revista a las tropas y las anima a ganar la guerra contra las Farc. En fin, Mauricio Sierra es el único que se puede dar el lujo de conocer las intimidades de una familia como la presidencial, que guarda con celo cada uno de sus movimientos.