Así violaron a Pamela del Mar

Así violaron a Pamela del Mar

28 de enero del 2011

Pamela del Mar Granados Sierra, de 27 años, le contó a las autoridades que dos policías de esa ciudad la habían violado el martes pasado 25 de enero, después de una requisa que hicieron en un bus donde ella viajaba.

Ahora, el fiscal cuarto especializado ante el Gaula de Santa Marta investiga el asunto.

Algunos de los apartes del testimonio de Granados Sierra son:

“El martes tomé un bus con dirección a Santa Marta. Habíamos pasado el peaje entre Fundación y Santa Marta y había una patrulla de la policía sobre la carretera y le hicieron pare al bus. Uno de ellos nos pidió que nos bajáramos y dijo que colaboráramos. Me bajé y entregué la cédula. Los policías se apartaron y por radio iban como preguntando por los antecedentes.

Había un policía morenito que, desde que me bajé, no me quitaba la mirada. Él se acercó con todas las cédulas y las iba entregando y dejó la mía de última. Se me acercó y dijo ¿Pamela Granados? Yo alcé la mano y me dijo que tenía un pendiente. Le dijo a las demás personas que se podían subir al bus y yo les dije que no me podían dejar ahí. El bus arrancó y yo me quedé con los cuatro policías.

El policía morenito me quitó el bolso que traía en los brazos y sacó el teléfono. Les dije que si tenía algo pendiente me dejaran llamar a mi familia para que me consiguieran un abogado. Me decían que ellos me arreglaban ese pendiente. El morenito cogió la pistola y me agarró por la mano izquierda y me dijo que me subiera al carro. Yo les decía que para dónde me llevaban y se montó un blanquito cuyo apellido empieza por “Gar”. El morenito se montó atrás conmigo y me agachó la cabeza. Hicimos un trayecto de ocho a diez minutos en carretera y doblaron por una trocha, porque el carro brincaba mucho. El morenito decía “aquí aquí” y el conductor decía “llegamos curso””.

“Entramos a una casa bastante vieja y desbaratada. El piso estaba todo malo y en el suelo había un trapo. El blanquito se quedó con la pistola que tenía el policía morenito. Éste se me acercó y me dijo que no gritara, que mirara lo que el compañero tenía. Me empezó a quitar el pantalón y me zafó el broche del body. Me quitó la pantaleta y me accedió carnalmente. Después le dijo al otro, “le toca curso”, con una naturalidad, con una ironía. El otro se quitó el pantalón y también me accedió carnalmente. Después de eso me decía que mirara bien lo que iba a hacer. Que si a ellos les pasaba algo que tuviera en cuenta que ellos tenían ubicados a mis hijos y esposo. Me montaron otra vez en el carro y el morenito me decía que ya había arreglado mi pendiente. Yo no decía nada. Cuando el carro salió a la carretera me sentaron normal y le dieron despacito al carro y le hicieron el pare a una buseta pequeña y le dijeron al conductor que me hiciera el favor de llevarme a Santa Marta…”

Según Pamela, los apellidos que se veían en los uniformes de los supuestos policías eran Martínez, Yépes, y otro al que sólo le alcanzó a ver las iníciales de “Gar”. Por ahora, la Fiscalía de Santa Marta investiga el hecho.

No es la primera vez que un miembro de la policía termina enredado en hechos de violación en esta ciudad. Hace tan sólo dos semanas KienyKe denunció a un patrullero, con veinte años de servicio, que había violado a su hija durante tres años. El suboficial terminó en la cárcel.