Las madres palestinas, una guerra silenciosa

21 de julio del 2019

La mayoría de sus esposos son capturados o asesinados

Las madres palestinas, una guerra silenciosa

Hace nueve años, Fatima Atallah de 38 años, se convirtió en el único sustento de su familia luego de que su esposo fue arrestado y sentenciado a cadena perpetua por las fuerzas israelíes.

Madre de dos hijos, la joven palestina no encontró otra opción que asumir la tarea de satisfacer las necesidades financieras de sus hijos.

“Mi hijo aun tenía tres años y nuestra hija tenía cerca de un año cuando mi esposo fue arrestado”, recuerda Fatima en una entrevista con la Agencia Anadolu.

Luego del arresto de su esposo, Fatima empezó a trabajar en dos lugares para poder satisfacer las necesidades diarias de sus hijos. Trabajaba en una pequeña empresa en la ciudad de Nablus al norte de Cisjordania, además de dirigir un pequeño negocio de bordado.

A pesar de que recibía varias consignaciones de la Autoridad Palestina con sede en Ramala, la cantidad no era suficiente para las necesidades de su familia. De acuerdo a las cifras oficiales, la Autoridad Palestina consignaba cerca de $400 a cada familia que tuviera un familiar prisionero en las cárceles israelíes.

“Nos hemos privado de muchas cosas y hemos estado pasando por muchos problemas financieros con la ausencia de mi esposo… Siempre he sabido que mis hijos se sienten inferiores y tristes porque su padre no está con ellos a diferencia de otros niños”, dijo Fatima.

“Es muy deprimente que no puedo darles todo lo que necesitan, recibo un pequeño ingreso y lo gasto en educación y las necesidades básicas”, lamenta Fatima.

Recientemente, la madre palestina ha logrado comercializar sus productos en asociaciones locales, esperando que esto ayude a mejorar las condiciones de su familia.

Sustento

Salma Zidan de 42 años, es también responsable de su familia desde que su esposo fue arrestado en el 2002 y condenado a 37 años en Israel.

“En los últimos 17 años, he sido el sustento de mi familia” le dijo Salma a la Agencia Anadolu. Su hijo Karam tenía solo tres años cuando arrestaron a su esposo.

“Ahora mi hijo tiene 20 años y estudia medicina… Durante 17 años he sido madre y padre para mi hijo, he trabajado muy duro para educarlo por mi cuenta y sin el apoyo de mi esposo”, afirmo orgullosa Salma.

Salma dirige una tienda con un grupo de mujeres que hacen y venden sopa natural palestina hecha de aceite de oliva. “Este proyecto ha ayudado a que cinco mujeres puedan mantener a sus familias” agregó.

Según cifras palestinas, cerca de 5.700 palestinos siguenen centros de detención israelíes, incluidos mujeres y cientos de menores.

Violaciones israelíes

Qadura Fares, jefe de la Sociedad de Prisiones Palestinos, una ONG, dijo que los arrestos israelís de esposos dejan a familias palestinas en un sufrimiento interminable.

“La mayoría de ellos son privados de los derechos más básicos… Miles de niños palestinos viven sin un padre o madre debido a estos arrestos” le dijo a la Agencia.

Fares advirtió que los arrestos de esposos causan un terrible impacto en la sociedad palestina en general y particularmente en las familias de los prisioneros.

“En muchos casos, Israel le niega las visitas a los familiares de sus prisiones palestinos, lo que va en contra de las responsabilidades y deberes de la potencia según el derecho internacional” aseguró.

Hizo un llamado a la comunidad internacional para que intervengan y “terminen la continua violación israelí a los derechos de los prisiones palestinos y sus familias”.

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