Las pruebas de Leszli Kalli en audio

Las pruebas de Leszli Kalli en audio

20 de agosto del 2013

Después de que Leszli Kalli difundiera a través de los medios de comunicación una conversación entre ella y el asesor de comunicaciones de la Alcaldía de Bogotá, Daniel Winograd (escuche la conversación en el link Audio dos) Kienyke.com habló con Winograd, quien negó de nuevo la denuncia de Kalli (escuche Audio uno).

Haga clic aquí para oír el audio de la conversación entre KienyKe.com con Daniel Winograd:

Leszli Kalli le entregó a KienyKe.com el audio que está siendo utilizado en su denuncia ante la Fiscalía General de la Nación, Contraloría General y Personería de Bogotá contra funcionarios, contratistas y la misma Alcaldía Mayor de Bogotá.

Luego de una conversación con su hermano, en que Leszli le dijo que estaba cansada de tanto maltrato y humillación, él le recomendó grabar la próxima conversación que tuviera con funcionarios de la Alcaldía para que él mismo pudiera oírlo. Así pues, Leszli grabó una conversación que tuvo Winograd, utilizando su BlackBerry, guardado en la cartera.

Haga clic aquí para oír el audio de la conversación entre Leszli Kalli y Daniel Winograd:

Esta es la transcripción, hecha por Leszli Kalli, del audio de su conversación con Winograd:

DANIEL—Habla con Gerardo, si no, tú y yo no tenemos nada de qué hablar.

LESZLI—Pero Daniel, yo no voy a renunciar acá, si yo no tengo un contrato firmado en otra parte.

DANIEL—Nadie te está diciendo que renuncies, ¡Obvio! (ruido) ¿Quién te ha dicho que renuncies?

LESZLI—¡Tú!

DANIEL—¡No! Yo te dije que hay que conseguir ese contrato para que puedas renunciar acá. ¿Me va a tocar explicar todo lo que te digo? Leszli, hay que conseguir que Gerardo te haga un contrato para que puedas renunciar acá.

LESZLI—Bueno y otra cosa…

DANIEL—¿Me entiendes?

Nadie te está diciendo que renuncies, nadie te va a dejar en el aire porque sería una injusticia absoluta. Pero sí tenemos que hacer eso, ¿si me entiendes?

LESZLI— Sí. Otra cosa que quería hablar contigo es… mientras tanto, mientras que se define eso, ¿qué hago?

DANIEL—No, tenemos que definir eso rápido, mientras tanto… Nada, ¡aprovecha! Gózate la vida, que ahí cuadramos de alguna manera. Pero no te la pases por acá, no provoquemos problemas, Leszli, ¡qué bobada! Hay gente que jode mucho, para que le vamos a dar papaya, menos ahora pues, con todo este lio.

LESZLI—¿Cuál?

DANIEL—Pues el hombre enfermo, hoy debe venir por acá seguramente la señora y todo, porque hoy viene otra vez a trabajar. (El día que el alcalde volvió a trabajar después de la cirugía).. eso planeación es perfecto.

LESZLI—Daniel, pero acá entre nos, a mí eso sí me da mucha piedra.

DANIEL—A todo el mundo le da mucha piedra. (ruido)

LESZLI—Me tiene envenenada.

DANIEL—Pues no te envenenes, porque el que se envenena se vuelve igual. (Ruido)

LESZLI—Que uno no pueda entrar a su puesto de trabajo…en voz baja

DANIEL—¡Leszli!

LESZLI—Pues que te estoy contando.

DANIEL— ¡Ay! A ver, dime la verdad, ¿cuantas historias? A ver, dime la verdad. ¿Cuántas historias has escuchado de ella? (Hace referencia a VERONICA ALCOCER)

LESZLI— ¿De ella?… ¡No! Cosas terribles, pero pues… La gente me dice: Usted cuidado se deja ver de ella, porque mejor dicho, ella es capaz hasta de pegarle.

DANIEL—¡Por eso! Qué vamos a dar papaya… Pues digo yo… ahora, si quieres, pues yo aquí estoy de metido. Pues, yo perfectamente podría decir: Me importa un culo ese problema, resuelvan ustedes, que es lo que me duele de todas estas vainas. ¿Que uno se pone a ayudar? Yo estoy tratando de arreglar todo lo mejor posible.

LESZLI—¿Y si tú te desentiendes del problema, Daniel? Es que yo no tengo nada que ver.

DANIEL—Es que yo no estoy diciendo que tú tengas algo con él, lo único que yo estoy haciendo es contestarle.

LESZLI—No, pero es que… (Interrumpe Daniel)

DANIEL—Es que la próxima vez tienes que tener cuidado, ese entusiasmo, de seguir, y tuitear y todo eso, eso tiene su precio cuando los tipos son casados.

LESZLI—¡Pero ni que yo le dijera quien sabe qué! Y lo que yo tuiteo, se lo tuitea mucha gente

DANIEL—¡No! Pero tú eres intensa. La otra gente no importa. Hay ciertas cosas de Petro. No dar papaya.

LESZLI—Está llorando.

DANIEL—¡Ya! A cuánta gente no le ha pasado, cuantas veces no ha pasado.

LESZLI—¡Ah! Y me bloqueó, no solamente me bloqueó de Twitter sino me eliminó. Una bloqueada es una cosa terrible. Yo estoy estupefacta, o sea, yo realmente estoy… Que no lo puedo creer, o sea…

DANIEL—Eso te pasa por ser tan

LESZLI—¡No!

DANIEL—Tan inmadura… La historia de la humanidad

LESZLI—Que el alcalde lo venga a bloquear a uno de Twitter, o sea, ni que lo hubiera insultado, o que le hubiera dicho quién sabe qué. Yo lo único que hago es simplemente hacer réplica de los comentarios que él hace positivos de lo de…(Daniel interrumpe)

DANIEL—Ya, Leszli, no seas tan fanática, ni militante en nada que me jodes la vida… (No se entiende) Es una conclusión mía. La mía. Pero la suya puede ser cualquiera. Uno no puede ser fanático por nada. Digo yo.

LESZLI—Tú ya firmaste lo del referendo para la revocatoria.

DANIEL—Ni loco que estuviera.

LESZLI—¿Te parece bien?

DANIEL—Me parece una estupidez. La más grande del mundo. A mí no me interesa nada, a mí eso me tiene sin cuidado.

LESZLI—Ay, Daniel. Qué personaje eres tú, Daniel, el libro no lo he vuelto a ver.

DANIEL—Lo tengo yo. Porque si lo dejo ahí se lo llevan.

Qué te iba a decir…Entonces lo que hacemos es, yo llamo a Gerardo hoy, y yo le digo. Mientras tanto, no pasa nada, haz de cuenta que estás en licencia. ¿Cuál es el problema? No va a pasar nada…Leszli, estamos buscando la solución, pero si no quieres…

LESZLI—¿Quiénes están buscando la solución?

DANIEL—¡Pues, yo! Nadie más. (Ruido, no se entiende) Tómalo a bien, o pues, si quieres, no hago nada. Como quieras, pero si no vas a entender…

LESZLI— Y si tú dices, “Es que yo no la contraté, el que la contraté fue él (referencia a Petro). O sea, simplemente, “Ese no es mi problema”, ese es problema de ustedes. A mí me dijeron que se viniera a trabajar acá y acá está.

DANIEL— ¡Nada! Pues te quedas sin trabajo, te sacan en dos segundos.

LESZLI— No porque hay un contrato, Daniel.

DANIEL— Leszli, de verdad no te entiendo.

LESZLI— ¡No! Es que el contrato no se puede terminar, o sea, por mutuo acuerdo.

DANIEL— ¡No! ¡Por mutuo acuerdo no! ¿Por mutuo acuerdo? Y si no haces las cosas, se te acaba el contrato. ¿Qué estás diciendo? Es una ingenuidad lo que estás diciendo.

LESZLI—Por eso, Daniel.

DANIEL— Por eso, y si te dejan sin trabajo, y qué, ¿entonces cuál es el contrato? Empiezas así, y un mes que no hagas nada, y el supervisor dice que no cumpliste.

LESZLI— Pero si no hago nada porque no me asignan un puesto de trabajo…

DANIEL— No importa, no importa, ¿Te vas a meter en ese lio? Oye, me sorprendes, Leszli.

LESZLI—No, pero no sé qué más hacer.

DANIEL—Nada, ya te estoy diciendo. Leszli, francamente, espérame un segundo… Lo que te digo, lo que hay que hacer… (No se entiende) No te entiendo.

LESZLI—Me parece increíble todo esto.

DANIEL—Te estoy diciendo lo que hay que hacer y ya. No compliques lo que hay que hacer. Eso es todo lo que hay que hacer. A 50 viejas les a tocado hacer lo mismo, a cada rato, les pasa a las campanas, les pasa a las empresas, a cada rato pasa. Hay que buscar… (No se entiende del Min 7:42/7:55)

LESZLI—¡No! Yo sí tengo aspiraciones, lanzarme a la cámara de representantes.

DANIEL—Hay que buscar, ¿aspiraciones en qué? Lanzarme a la Cámara de  representantes, llegar al Senado.

DANIEL—Con más razón, con más razón. ¡Con más razón! Despacio, con más razón, para qué te vas a poner en problemas. ¡Con más razón! ¡Aprovecha! Mira en qué andan los congresistas, y todas esas vainas. Tú conoces a Navarro.

LESZLI—Mucho, yo ya hablé con él.

DANIEL—¿Y?

LESZLI—Me dijo que no renunciara.

DANIEL—Nadie está diciendo que tú renuncies, pero sí que cambies… ¿Y qué más le dijiste a Navarro?

LESZLI—No, pues le conté lo que me estaba pasando. Y el me dijo, “usted no ha hecho nada malo. Que sí, ella tiene una fama terrible. Yo tampoco la conozco. Pero usted no ha hecho nada malo”.

DANIEL—¡Si! Pues el comentario me sorprende de Navarro. Está bien, es un comentario diplomático, pero no es un comentario realista. Te vamos a pasar para allá, ¡y ya! Pues, Leszli, francamente…

LESZLI—¡Pero no! A mí lo que me preocupa es que tú me dijiste, cuando yo te dije: Daniel, quedo con las mismas condiciones. Y tú me dijiste: No sé, puede ser menos, puede ser más.

DANIEL—Hay que hablar con Gerardo, Leszli. ¿Otra vez lo mismo? ¡Leszli!

LESZLI—No, no. ¡No te ofusques tú!

DANIEL—Es que yo estoy tratando de ayudarte en la medida de lo posible. Si no, mira. (Se lleva la mano al cuello y se golpea el cuello en señal de muerte). Me desentiendo. Y te quiero decir una cosa: Diga lo que diga Navarro, te metes en un mierdero que te jode la vida, porque muchas veces la gente puede tener razón, pero la vida se te vuelve imposible. Tú decides. Tú puedes tener todos los argumentos, las vainas y las pruebas, y lo que quieras, pero, ¿te vas a meter en eso?

LESZLI—No, yo no quiero meterme en eso. ¿Quién quiere meterse en eso, quién quiere que la vida se le vuelva un infierno?

DANIEL—¡Navarro! Navarro y sus comentarios. Te dijo eso. Francamente, no me parece un buen consejo, así de simple. ¡No! Si era más complejo, ¡sí! Como te lo estoy diciendo yo. Pero simplemente, este no es un tema mal o no, pero no me parece un comentario realista. La madurez en la vida es ser realista, no que si tengo la razón o no la tiene. Ahí es donde la gente se estrella contra las paredes. La vida no es tener razón o no tener razón, si fuera así Leszli…(Dice algo pero no se entiende). La vida no es si es así o no es así. Estamos haciendo. Por ahora dedícate a conseguir firmas. ¡Buenísimo! Porque estás de (No se entiende De facto?). Imagínate, ¡buenísimo! Dedícate a la política.

LESZLI—Bueno, ¿y para las obligaciones después del próximo mes?

DANIEL—Ahí ponemos cualquier cosa, cualquier cosa nos inventamos, no te preocupes.

LESZLI—Daniel, mil gracias, hoy es la marcha de los… (Ruido, no se entiende) Chao.