Las reuniones que hundieron a Cáceres

Las reuniones que hundieron a Cáceres

18 de mayo del 2011

El desmovilizado Miguel Antonio Castellanos Morales, alias “Chino”, un paramilitar que actuó bajo las órdenes de Sergio Manuel Córdoba, alias “120”, ambos miembros del Bloque Norte comandado por Salvador Mancuso, fue el primero en relatar las reuniones a las que asistió el ex senador y en las que se habrían concretado pactos electorales.

Sergio Manuel Córdoba, alias “120.

Reunión en la finca La 22

“El Chino” cuenta que presenció reuniones con políticos locales del norte de Bolívar, en las que se daban instrucciones para apoyar distintas candidaturas, como la de Javier Cáceres. Se refirió en particular a una realizada en la Finca La 22, a la que asistieron Álvaro Trocha Guzmán, ex alcalde del Guamo, Bolívar, quien trabajaba para los paramilitares y trabajaba a nombre de la organización. En uno de los encuentros, los paramilitares le pidieron a Trocha que apoyara a los entonces candidatos Dieb Maloof y Javier Cáceres. El ex alcalde aceptó sólo apoyar a Cáceres. La decisión le costó la vida, porque alias “120” ordenó asesinarlo en marzo de 2002.

El alegato de la defensa no fue convincente. La Corte cruzó información y concluyó que los resultados electorales del ex Presidente del Congreso, en algunos municipios del centro y norte del departamento, no se explicaban sino por su relación con jefes paramilitares.  Cáceres obtuvo votos en Villanueva, El Guamo, Calamar, San Juan de Nepomuceno y Zambrano, municipios que estaban bajo el control del Bloque Norte. En poblaciones como Villanueva y Zambrano, Cáceres no sólo mantuvo una importante votación, sino que en Zambrano la duplicó, según el análisis de la Corte.

Reunión en “Casa Loma” en Calamar, Bolívar

En la finca Casa Loma, el ex senador Cáceres sostuvo una reunión con los jefes paramilitares alias “Diego Vecino” y “Juancho Dique”.

En la finca Casa Loma, el ex senador Cáceres sostuvo otra reunión con los jefes paramilitares alias “Diego Vecino” y “Juancho Dique”. Este dato lo comprobaron los magistrados de la Corte con base a los testimonios del propio Miguel Antonio Castellanos, alias “Chino”, y de otros desmovilizados como Alexis Mancilla García, alias “Zambrano”; Óscar David Villadiego Tordecillas, alias “Never”; Úber Banquez Martínez, alias “Juancho Dique”; el ex alcalde de Arjona Carlos Tinoco Orozco, y de Edwar Cobos Téllez, alias “Diego Vecino”.

Tinoco Orozco aseguró, en una declaración ante la Corte el 26 de julio de 2010, que no sólo estuvo presente en Casa Loma, sino que identificó el lugar de la finca, en inmediaciones del municipio de Calamar. Ratificó la presencia de  “Diego Vecino” y los alcaldes de Turbaco, Santa Rosa y Turbana, entre otros. Contó que a la misma asistieron Piedad Zuccardi y su esposo, Juan José García, así como el alcalde del Arenal, Bori Llama.

En la finca Casa Loma, el ex senador Cáceres sostuvo otra reunión con los jefes paramilitares alias “Diego Vecino”, “Juancho Dique”, Piedad Zuccardi y su esposo, Juan José García.

Reunión en Santa Fe de Ralito y Ñanguma

Iván Roberto Duque, alias “Ernesto Báez”, el jefe paramilitar del Magdalena Medio, también habló de las reuniones políticas de Javier Cáceres. El 23 de febrero de 2011 les contó a los magistrados que tuvo un encuentro con Cáceres en el segundo semestre de 2004 en Santa Fe de Ralito, por fuera de las visitas institucionales que los parlamentarios realizaron con autorización del Comisionado de Paz. Según el paramilitar, se reunieron en su lugar de vivienda, un kiosko acondicionado para visitas importantes conocido como la “Universidad”. Describió el encuentro como una charla amena en la que rememoraron la campaña del “Doctor Simancas” ‒Libardo Simancas, Gobernador de Bolívar en 2006‒, quien también apoyó a Cáceres.

Según su testimonio, el ex senador Cáceres le manifestó su indisposición con Libardo  Simancas, a quien no le tenía confianza por incumplimiento de compromisos anteriores y su obsecuencia con las órdenes de Emilce López, alias “la Gata”. Ernesto Báez recordó en su declaración que el ex senador le mencionó una reunión en 2003 en Ñanguma, un año antes, con “Juancho Dique”. Allí se habría concretado la alianza para apoyar al entonces candidato a la gobernación Libardo Simancas y los compromisos y promesas que adquirió.

Alias “El Chino” ayudó a comprobar con su testimonio las reuniones de Javier Cáceres con jefes paramilitares.

La Corte encontró en “Juancho Dique”, “Ernesto Baez”, Manuel Antonio Castellanos, alias “Chino”; Óscar David Villadiego, alias “Never”; Alexis Mancilla García, alias “Zambrano”, y Salvatore Mancuso, que en el proceso electoral de gobernadores, alcaldes, diputados y concejales de Octubre de 2003, “aparecen evidencias procesales que de manera directa o indirecta vinculan a Javier Cáceres con miembros de las autodefensas, en actividades censurables por el derecho penal, como expresión de actos de promoción de grupos armados ilegales”.

La conclusión de la Corte fue contundente: “Son múltiples las referencias en torno a la relación ilícita existente entre Javier Cáceres Leal y grupos de autodefensas en cumplimiento del proceso electoral celebrado en el año 2003, situándolo en reuniones tendientes a consolidar acuerdos políticos para beneficiar las candidaturas de terceros, como una estrategia política para consolidar su poder local y, en el futuro, soportar aspiraciones personales”. La situación, pocos meses antes de que inicie el juicio en su contra, de quien fuera un influyente senador de Cambio Radical, que llegó a ser Presidente del Congreso y que en el matrimonio de su hija en Cartagena reunió a la élite política del país con el Presidente Uribe a la cabeza, es muy complicada.

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