Las visitas fallidas al “Negro” Martínez

Las visitas fallidas al “Negro” Martínez

10 de febrero del 2011

Fotos: El Heraldo

Hémel Hurtado, senador del PIN, y el representante a la Cámara Jairo Hinestroza Sinisterra, no desamparan al ex senador Juan Carlos Martínez, su socio político. Los dos fueron protagonistas de la fiesta que el ex congresista ofreció en la Cárcel La Picota, de Bogotá, el 29 de enero pasado. Ingresaron al agasajo violando las normas penitenciarias, una acción que provocó el traslado de Martínez a la Cárcel El Bosque, de Barranquilla.

Hurtado e Hinestroza quisieron acompañar a su jefe político esta semana, tal y como lo hicieron por mucho tiempo en La Picota. Enviaron comunicaciones desesperadas a El Bosque para que les permitieran su ingreso, pero las directivas del penal no lo permitieron. Las nuevas reglas dicen que, de ahora en adelante, cualquier visita para el ex senador debe ser autorizada por la Corte Suprema de Justicia, quien lo juzga por sus vínculos con paramilitares.

Martínez ya no goza de los privilegios que tenía en el pabellón de la parapolítica de La Picota. Ahora debe resignarse, en medio del calor barranquillero, a una limitada celda del pabellón ERE (Establecimiento Especial de Reclusión). Allí hay tan sólo diez celdas, que comparte en su mayoría con ex miembros de la Fuerza Pública.

El ex congresista, por ahora, no tiene cocinero, ni secretario, ni acceso a Internet y mucho menos televisión satelital. Quienes lo han visto dicen que está sólo y arrepentido de haber desafiado a las autoridades penitenciarias.