Le llegó la hora a Tomás Uribe

Le llegó la hora a Tomás Uribe

9 de febrero del 2011

El martes anterior, dos investigadores que trabajan con un fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia viajaron a Valledupar con una misión especial: localizar a Manuel Cuello Baute, ex superintendente de Notariado y Registro, para que se ratificara en sus denuncias contra Tomás Uribe en el caso del “carrusel” de las notarías.

Los investigadores llevaron decenas de copias de un proceso iniciado en la Corte Suprema y enviado a la Fiscalía en diciembre pasado, donde queda claro que Tomás Uribe fue clave en la entrega de notarías durante el gobierno Uribe. En ese mismo proceso también están implicados el actual presidente del Partido Conservador, el senador José Darío Salazar, y el ex representante César Negret.

Manuel Cuello Baute, ex superintendente de Notariado y Registro.

Los funcionarios judiciales citaron a Cuello Baute en la sede de la Fiscalía de Valledupar. Le dijeron que su testimonio podría dar muchas luces en una investigación que llevaban bastante adelantada contra el hijo del ex Presidente, por presuntos delitos contra la administración pública.

Baute estaba tranquilo. Dijo que su testimonio sería el mismo que entregó sobre el tema en junio de 2009, ante magistrados de la Corte Suprema. Aseguró que, a principio de abril de 2006, Bernardo Moreno, entonces secretario privado del presidente Uribe, lo citó a la Casa de Nariño para transmitirle que Tomás Uribe tenía interés en la Notaría Segunda de Tunja, donde nombrarían a Luz Marina Ocampo, esposa de Milton Contreras, entonces funcionario de la Superintendencia de Notariado, quien le hacía muchos favores al gobierno.

Varios testimonios indican que Tomás Uribe entregó esta Notaría a personas que le hicieron favores al gobierno de su papá.

Los investigadores le dijeron a Baute que querían saber cuáles eran los servicios que Contreras le habría prestado al gobierno, como para hacerse merecedor de esa notaría. Pero Baute no tenía esa respuesta. Así, le pidieron más detalles de cómo, cuándo y dónde ocurrieron los hechos.

Tomaron apuntes y consultaron el expediente. Cuello prosiguió con su testimonio y dijo que también había sido testigo de una reunión, a finales de abril de ese mismo año, entre el entonces ministro del Interior y de Justicia, Sabas Pretelt de la Vega, y Bernardo Moreno, donde le ratificaron que el Alto Gobierno tenía interés por entregarle esa notaría a una persona recomendada del hijo del Presidente.

La declaración, que encierra otros aspectos, duró más de cuatro horas. Los investigadores guardaron sus documentos y dijeron en voz baja que su indagación llegaría a buen puerto. Saben que tienen en sus manos uno de los procesos que más angustia le genera al ex presidente Uribe, quien ha negado en todos los tonos que sus hijos hayan incurrido en tráfico de influencias o corrupción. Lo único claro es que el proceso comenzó a andar de nuevo y va en serio.