Lo que le faltaba a Brasil: le llegó el Estado Islámico

Lo que le faltaba a Brasil: le llegó el Estado Islámico

15 de Abril del 2016

Brasil, país que se encuentra atravesando una difícil situación política por los escándalos de corrupción que involucran a Petrobras, la mandataria Dilma Ruosseff, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, entre otros, se enfrenta ahora ante una nueva preocupación: El grupo Estado Islámico podría haber puesto su mirada en ese país.

Después de los atentados en París y Bruselas, que dejaron cientos de personas muertas y heridas, la posibilidad de atentados en Brasil fue confirmada el pasado jueves por la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN).

Mucho se había especulado sobre la presencia del grupo armado en latinoamérica, pero la confirmación que hizo Luiz Alberto Sallaberry, director del departamento Contraterroismo de la entidad, sobre la autenticidad de amenazas por parte de Daesh enciende las alarmas en todo el continente, principalmente del vecino país, que se prepara para adelantar los Juegos Olímpicos de Río 2016, donde miles de turistas y deportistas de todo el mundo acudirán.

Sallaberry hizo el anuncio en una conferencia en la Feria Internacional de Seguridad Pública y Corporativa, en donde aseguró que tras meses de investigaciones, se logró establecer que las amenazas recibidas vía Twitter en noviembre pasado, justo después de los ataques a París, sí provenían del grupo terrorista.

La amenaza fue realizada por Maxime Hauchard, un militante francés del Estado Islámico, que escribió lo siguiente: “Brasil, ustedes son nuestro próximo blanco”. Si bien el mensaje se publicó hace meses, la ABIN afirma que las amenazas son reales.

Hauchard es un ciudadano francés de 23 años, convertido al islam a los 17. Desde el 2013 se marchó a Siria donde ha combatido con EI en diversas oportunidades. En 2014 fue identificado en un video donde miembros del grupo yihadista condenan a muerte a varios rehenes, quienes son asesinados frente a la cámara.

Río 2016 contará con cerca de 47.000 policías y 38.000 militares, más del doble de los pasados juegos. Así mismo el gobierno brasileño reforzará el flujo de comunicación con agencias de inteligencia de otras partes del mundo para evitar tragedias como las vividas en Europa.

La ABIN manifestó que se aumentaron las alertas no sólo porque se avecinan los juegos olímpicos, sino porque el mensaje ya tiene varios meses, lo que sería indicio de que un atentado podría suceder en cualquier momento.

La agencia de seguridad también afirmó que existe una creciente preocupación por jóvenes brasileños que haciendo uso de las redes sociales han demostrado su simpatía y apoyo con Estado Islámico, tal y como sucede en Europa, de donde miles de muchachos se unieron al grupo terrorista para combatir en Siria e Iraq.

En un intento por no despertar el pánico de la población, Sallaberry declaró: “No estoy diciendo que va a ocurrir un atentado. Estoy diciendo que es la primera vez que la posibilidad aumentó expresamente en nuestro país”.