Logoterapia: el camino del sentido

Foto: Cortesía Armando Martí.

Logoterapia: el camino del sentido

20 de mayo del 2019

La Logoterapia es un método de tratamiento psicoterapéutico que hace parte del movimiento humanista existencial, cuyo fin es estudiar al ser humano desde una visión integrativa, biológica, psicosocial y espiritual.

Si bien es cierto que la inteligencia natural es proactiva, también podemos entender que la parte “noética” – espiritual (conocimiento interior) se diferencia de lo psíquico.

A nivel psicológico, es la conciencia que a través de la mente llega a comprender subjetivamente las sensaciones, los condicionamientos, los instintos y los sentimientos. A diferencia del nivel espiritual noético (el darse cuenta), considerado como un rasgo único en la especie humana, que logra con la ayuda de la voluntad tomar una posición ante las más diversas situaciones, y desafiar los obstáculos y límites del ser.

Este término no es religioso pero sí trascendente, y plantea la búsqueda de sentido en la realidad a través de la inteligencia espiritual, transformando cualquier tragedia en una vivencia con significado que produce una claridad interior, generando la suficiente fuerza para superar las más difíciles pruebas de la vida, dirigiéndose hacia algo que está más allá de sí mismo, y trascendiendo sus circunstancias para amar y servir a los demás.

Por otra parte, el vocablo griego “Logos” hace alusión al sentido, es decir, el significado de los acontecimientos que suceden a lo largo de la vida del individuo y su actitud ante la existencia, el amor, el destino, el dolor y la muerte; teniendo en cuenta que somos nosotros los que pasamos a través de la vida, no es la vida la que pasa a través de cada uno.

Foto: Cortesía Armando Martí.

La Logoterapia fue creada por el psiquiatra, neurólogo y Doctor en filosofía Viktor E. Frankl, quien nació en Viena en 1905 y murió en la misma ciudad en 1997.

Inicialmente el Dr. Frankl, se interesó en los estudios psicoanalíticos de Sigmund Freud, y luego se orientó hacia las teorías de Alfred Adler sobre la psicología individual.

Sin embargo, la teoría de “voluntad de sentido” de Frankl, se oponía a la de Freud que era la “voluntad del placer” y a la de Adler que era la “voluntad del poder”.

Como médico de la Institución Psiquiátrica Steinhof, descubre que la dimensión noética (espiritual) del paciente puede modificar el curso de la terapia, y que las circunstancias sociales o patológicas, no le impiden a la persona el ejercicio de esta libertad, la cual es tan efectiva y sanadora, que le devuelve al individuo su autonomía y capacidad de decisión.

Lo más increíble del Dr. Frankl, es que su propia teoría fue puesta a prueba, ya que, en 1942 la Gestapo lo apresó junto con su esposa Tilly, sus padres y su hermano, siendo confinados en los campos de exterminio judío de Türkhein, There-sienstad y Auschwitz.

Su familia y esposa murieron en estos terribles campos de concentración nazis, incluso el Dr. Frankl vio a su madre entrar a la cámara de gas.

Los campos de concentración Nazi en donde murieron alrededor de 20 millones de judíos.

Ante este inimaginable sufrimiento, todos los días se convirtieron en su objetivo, para buscar un sentido a la muerte de tantas personas.

Para él, esta experiencia de dolorosa y desesperada sobrevivencia personal la llamó “Experimentum Crucis”, y durante esos años escribió su famoso libro “Un psicólogo en el campo de concentración” (1945), que posteriormente se llamaría “El hombre en busca de sentido”.

Allí comprueba que el ser humano tiene la capacidad interior de encontrar un significado en cualquier coyuntura de la vida, por tremenda, aterradora y dolorosa que esta sea.

En 1945 es liberado del campo de concentración, expandiendo con fuerza sus ideas por toda Europa y creando la Tercera Escuela Vienesa de Psicoterapia, basada en tres fundamentos filosóficos existenciales para el individuo:

  1. La libertad de voluntad (antropología): cada persona tiene la capacidad de tomar sus propias decisiones, por eso desde la libertad de elegir, selecciona su destino sin convertirse en el títere del inconsciente colectivo.
  2. La voluntad de sentido (psicoterapia): para el Dr. Frankl los métodos e intervenciones psicológicas, están enfocadas en la “percepción” del paciente hacia el componente exterior, desconociendo o minimizando la idea de la conciencia humana, como un don que lo hace único ante las demás especies.
  3. El sentido de vida (filosofía): según los predicados logoterapéuticos, el sentido de la vida es una fuerza que no se pierde en ninguna circunstancia, pero una conciencia confusa o desconectada de la realidad interior, pueden llegar a ser factores de incomprensión e ignorancia humana hacia este nivel tan necesario en nuestras vidas.

El Dr. Frankl, como sobreviviente del holocausto alemán y testigo de excepción de su propio método logoterapeútico, continuó su carrera profesional siendo profesor en los Estados Unidos de la Universidad de Harvard, Stanford, Pittsburg y San Diego.

De igual manera, ganó el premio Oskar Pfister de la Asociación estadounidense de Psiquiatría y recibió más de 29 Doctor Honoris Causa por sus inigualables aportes al estudio del comportamiento humano.

Eugenio Fizzotti: su discípulo más amado

El discípulo amado del Dr. Frankl, el padre Eugenio Fizzotti y Armando Martí, durante su visita a Colombia.

Uno de los principales promotores de la Logoterapia en el mundo fue el Padre Eugenio Fizzotti, nacido el 1 de julio de 1946 en Italia, y quien falleció el 25 de junio del 2018 en la iglesia salesiana de Caserta.

También fue profesor de filosofía y psicología, llamado por el propio Frankl “su discípulo más amado”, y autor de más de 55 libros de Logoterapia y Análisis Existencial en el mundo.

Durante varios años, dirigió como periodista la Oficina de Prensa de la Dirección General de la Congregación Salesiana.

De igual manera, desarrolló la enseñanza en las universidades, en los cursos de Psicología de la Religión y Ética Profesional Salesiana en la Universidad Pontificia Salesiana de Roma, trabajo que ocupó hasta 2008.

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El Dr. Fizzotti visitó nuestro país hace unos años, invitado por mi profesor el psicólogo clínico y Logoterapeuta José Arturo Luna Vargas, fundador del Instituto Colombiano de Análisis Existencial y Logoterapia Viktor Frankl, en donde cursé mis estudios como Logoterapeuta en adicciones.

En esa época el Instituto tenía una alianza con la Universidad Santo Tomás (USTA) y la Fundación Universitaria del Área Andina, para certificar a sus alumnos oficialmente.

El Dr. José Arturo Luna Vargas, Director del Instituto Colombiano de Análisis Existencial y Logoterapia Viktor Frankl.

Igualmente, el Dr. José Arturo Luna Vargas fue otro de los discípulos queridos del Dr. Viktor Frankl, de quien directamente recibió sus enseñanzas y aprobación con el fin de difundir las mismas en América Latina. En 1995, lo autorizó por medio de una carta, para ser parte de la traducción de sus libros del italiano al español.

El Dr. Luna, se especializó en problemas de drogadicción en Roma, Italia, con un Master en la “La teoría práctica de la prosocialidad y las aplicaciones de la logoterapia”, en la Universidad Autónoma de Barcelona, España.

Es autor de varios artículos publicados en revistas alemanas, italianas y españolas, así como también director de una importante revista editada en Colombia llamada “Sentido y Existencia”, publicada en el 2006 conmemorando los 100 años de vida del Dr. Viktor E. Frankl, y de la cual yo hice parte del equipo de profesionales del Instituto como Logoterapeuta y asesor de entidades públicas y privadas.

Foto: Cortesía Armando Martí.

Su trayectoria fue premiada por el Colegio Colombiano de Psicólogos (COLPSIC), con el Premio Nacional de Psicología 2012, al Desempeño Profesional Sobresaliente en Psicología.

Una de las formas que más me causaron impacto por la efectividad cuando era su alumno, fue la técnica de los Círculos de Diálogo Existencial (CDE), que nos ayudaba a la confrontación de nuestros problemas de soledad y vacío existencial, formándonos como profesionales responsables al asumir las causas y consecuencias de cada una de nuestras decisiones.

Recuerdo con mucho cariño sus palabras cuando me decía: “En la vida, creo yo, lo importante no es tanto el ganar o el perder, si no el luchar”. Precisamente, mientras redactaba este artículo, me comuniqué con él para saludarlo y actualizarme de sus actividades.

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Con el mismo entusiasmo de siempre, y a pesar de una fuerte y cotidiana gripa bogotana, me comentó sobre su último trabajo: un folleto titulado “¡Aprieta los dientes, sigue llorando, pero sigue luchando…!”.

En donde hace reflexiones logoterapeúticas y desde el optimismo trágico, nos invita a decir ¡Sí a la vida, a pesar de todo! (frase insigne del Dr. Frankl), llenándonos de coraje para afrontar los difíciles tiempos que estamos viviendo en nuestro país Colombia y las continuas crisis de esta convulsionada sociedad.

Como decía la educadora Chiara Lubich: “Si a los 18 años hubiera adivinado el futuro y hubiera visto cuánto iba a sufrir, me hubiera muerto del susto, y hoy que cumplo 80 años quisiera vivir muchos más”.

Y agrega en el texto el Dr. Luna: “El papá del científico Manuel Elkin Patarroyo dijo alguna vez, ¿Qué es lo único en el mundo que nace grande y después se vuelve pequeñito hasta desaparecer? Los problemas.

Si miras hacia atrás, no siempre te convertirás en estatua de sal como la esposa de Lot, verás en cambio cuántos dolores inmensos has superado.

¿Te acuerdas cuándo te quedaste sin trabajo? ¿Sin ese ser querido? ¿Cuándo desapareció tu juguete preferido? ¿Cuántas noches tenebrosas has atravesado y sin embargo, sigues aquí y ahora, viviendo y luchando?

Ya verás al cien por cien este absurdo, esta desagracia la superarás así como lo has hecho en el pasado. Y ¿por qué no?… ¿Y por qué no te puede pasar a ti?… ¿Tú quién eres?… ¿Quién te crees?… ¿Superman?”.

Además agrega: “Mi amigo Eugenio Fizzotti dice: la humildad ontológica es la única actitud que nos salva de la desesperación.

Sí, es verdad. Qué fortaleza se siente cuando vives la humildad, cuando te sientes una nada, cuando aceptas el misterio y la impotencia.

¡Qué inmenso es el cosmos! ¡Qué infinito es el misterio! ¡Qué hormiga que soy! Pero igualmente una hormiga también es”.

¿Cómo encontrar el sentido?

El Dr. Viktor Frankl, se dedicó a expandir sus enseñanzas por Europa y Estados Unidos, dando cátedra en reconocidas universidades del mundo.

Todos necesitamos buscar un sentido a nuestras vidas, pero imprimir este sentido se debe seleccionar por sí mismo y no por otros.

Yo soy quien debe descubrirlo y encontrar los matices, que al darles forma develan la imagen que llevo en mi interior. Por eso debo experimentar desde diferentes perspectivas, hasta empezar a identificar: ¿Quién soy yo?

El sentido no se inventa, por el contrario se descubre. Al observar y experimentar la vida, con los años podremos ver la figura de fondo de lo que realmente somos.

El sentido no me lo pueden dar mis padres, las instituciones religiosas o la sociedad, tampoco los psiquiatras lo pueden recetar como cualquier droga.

Los profesionales de la psicología y el Coaching de Vida, deben descubrir y describir respuestas con sentido, que se acomoden a la situación de cada consultante, quien en el fondo, es el único responsable de descubrir qué es lo que tiene sentido para él.

Uno de los caminos interiores más eficaces es el de oírse a sí mismo, y actuar desde una intencionalidad positiva y justa. De este modo, la conciencia se fortifica en la verdad, equivocándose menos.

Por eso debemos darnos cuenta que poseemos un espíritu, que es la brújula que le da sentido a nuestras vidas.

El espíritu tiene habilidades maravillosas, pues es la esencia del ser humano, así enfermemos o nos desequilibremos mentalmente, el espíritu es el núcleo saludable que nos devuelve la armonía en la medida que lo descubramos.

Entonces, como todos somos espirituales no se trata de convertirnos en seres espirituales, ya que, lo somos por derecho natural. La finalidad es descubrirnos como seres esenciales y al entenderlo, poder desarrollarnos y cambiar de nivel evolutivo para crecer.

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Los pensamientos son invisibles, el espíritu también. Pero existen diferencias: si nos quedamos en la mente seremos esclavos del instinto, las emociones, el ego, la ambición de poder y riquezas, y el reconocimiento social.

Mientras que en el ámbito espiritual, yo soy el capitán de mi propio barco, que toma las decisiones que le hacen bien, lo preservan y lo cuidan, descubriendo mis dones y límites, pues el espíritu es en realidad la libertad humana.

La fuerza más poderosa para vivir, renacer, sobrevivir y actuar, es la voluntad de sentido.

Si sé qué quiero realmente, logro una estructura interior sismo resistente a los tsunamis, terremotos y turbulencias de la vida diaria.

Si ignoro o reprimo mi voluntad hacia el sentido, me convertiré en un individuo que se siente solo, vacío y angustiado. Quien no es consciente de su propia obra, será el autor de una vida sin propósito.

Mi ecuación interior

Foto: Cortesía Armando Martí.

Esta es una de las ecuaciones que a través del sufrimiento innecesario y entendiendo el significado del sufrimiento necesario, he podido resolver en mi vida personal y hoy les comparto como ejemplo:

  1. Placer + placer x placer = displacer.
  2. Poder + poder x poder = inseguridad.
  3. Inseguridad + displacer = vacío interior, confusión mental, enfermedad y adicción.
  4. Voluntad de sentido + voluntad de sentido x voluntad de sentido = fortaleza, renacimiento, transformación, paz, armonía, amor incondicional y autotrascendencia.

La autotrascendencia es el don espiritual de llegar más allá de uno mismo, y hacer propios el sufrimiento y las causas de otros. Esta fuerza espiritual alivia el alma, tanto del uno como del otro.

En los grupos de apoyo, los testimonios de quienes están sobrios por el programa, es la medicina más poderosa para aquellos que se encuentran recaídos o empiezan a salir de sus penosas adicciones.

Para la logoterapia, la mejor forma de auxiliar a alguien es a través de otro que esté o haya pasado por algo similar, y logró encontrar sentido en medio de la crisis.

En resumen, este artículo es una pequeña ventana para que el lector empiece a ver las posibilidades extraordinarias de reconectarse con su logos (espíritu), descubriendo el para qué, el por qué y el cómo de su liberación interior.

Como profundizo en mi libro Viajero Interior Un Camino Simple hacia la Serenidad Personal, el cual en gran parte está basado en los predicados de la Logoterapia y el análisis existencial:

¿Mi relación con Dios está condicionada a que me cumpla lo que le pido o me castigue por no obedecerle? De ser así, no podría fluir la confianza ni las ganas de estar cerca de Él, pues el verdadero amor es incondicional. Yo debería aprender a amarlo sin excepción alguna.

Experiencia personal con mi Poder Superior

Meditando en el silencio de mi profundo ser interior, comprendo que Dios es amor y le pido que con su vibración transformadora me ayude a reinventar, sanar y renacer hacia mi auténtica esencia.

Mi guía espiritual que ha conducido este viaje de encuentro interior, también abre sus brazos hacia la inmensidad de la presencia compasiva.

De esta forma tan simple descubro que no necesito seguir buscando más caminos, en realidad sólo deseo habitar en este eterno presente, donde fluye el bien y el amor, sin que el miedo o el control interfieran.

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Todas las experiencias dolorosas del pasado, son aliviadas por esta luminosa presencia que me llena de paz y esperanza.

Así como existe un mundo material, también existe un maravilloso mundo espiritual. Recuerda esta frase que le digo a mis asesorados: “¡Que la fuerza de vivir sin esperar te acompañe siempre, pues con ella es posible lo imposible!”.

Hoy me siento seguro de caminar por el sendero de la vida, al encontrar el sentido de mi existencia.

Bibliografía:

  • El hombre en busca de sentido. Viktor E. Frankl. Herder Editorial. Barcelona, 1991.
  • Logoterapia: un enfoque humanista existencial. José Arturo Luna Vargas. Editorial San Pablo. Colombia, 1999.
  • Señales del camino hacia el sentido. Joseph Fabry. Ediciones Lag.
  • De Freud a Frankl. Eugenio Fizzotti. Ediciones Universidad de Navarra.
  • Guía de la Logoterapia, humanización de la psicoterapia. Eugenio Fizzotti. Editorial Herder.
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