Así asesinan los hombres a los animales

Así asesinan los hombres a los animales

17 de noviembre del 2011

Las focas canadienses (280 mil focas asesinadas al año).

Canadá tiene el título de ser el mayor genocida de mamíferos marinos. Las focas Arpa son las víctimas principales por tener un pelaje blanco inmaculado y suave que debe ser retirado del animal con rapidez si se quiere un abrigo brillante y esponjoso, porque la sangre debe seguir circulando mientras se despelleja el animal. La temporada comienza en noviembre y dura cinco meses, en los que cazadores armados con escopetas o bates con picos de metal, persiguen a las focas para romperles el cráneo y desollarlas con rápidez.

No todas las Arpa son blancas y esponjosas. Adultas son lisas y brillantes, y una de las controversias fuertes al respecto radica en las crías, que mueren al tener sólo catorce días de nacidas, y los golpes que se les dan en la cabeza no siempre suelen ser certeros, porque suelen sufrir mientras agonizan. Las cifras de Canadá de 2009 son contundentes: doscientos ochenta mil focas muertas.

Los caballos de Australia (más de 10 mil caballos desde 2006)

Los caballos salvajes australianos viven en el Parque Nacional de Carnarvon, de Queensland, y son considerados una plaga. Desde 2006 se han eliminado al menos diez mil caballos, de manera legal y con técnicas reprochadas por activistas. El sonido del trote de decenas de Brumbys, como se les conoce, es opacado de inmediato por los tajos al aire de las hélices de varios helicópteros, en los que cazadores inexpertos disparan al azar a cuanto caballo ven. Los tiros dejan a varios animales agonizantes de dolor durante horas. Las asociaciones defensoras han propuesto varias veces ayudar a controlar la súper población con dardos esterilizantes, pero el gobierno se ha negado.

Decapitaciones por la diosa Gadhimai, Nepal.

La aldea de Bariyapur queda al sur de Nepal, donde cada cinco años y durante dos días, se hace una ofrenda enorme a la diosa Gadhimai. Con la intención de limpiar los pecados, la población entera, incluidos niños, participa en la matanza de miles de animales, a los que se les sacrifica cortándoles la cabeza. Aves, cabras, ovejas y vacas esperan frente al templo ante el que derramarán sangre unos quinientos mil animales para anular culpas humanas. La tradición tiene siglos de antigüedad y, aunque tiene fervientes activistas oponentes, no parece dar señales de perderse en el olvido. Su próxima celebración continuará como es costumbre en 2014.

Primavera sangrienta en Dinamarca

Con la llegada de la primavera a Dinamarca, llega a las islas Feroe otra tradición de siglos. La caza de calderones, o ballenas piloto, es un espectáculo que le cuesta digerir a cualquier extranjero. Durante un día los hombres de las islas se arman de cuchillos y machetes para recibir a los más de mil cetáceos de hasta cinco metros, que se acercan a las orillas para morir a manos de los isleños. El mar se vuelve sangre y la carne queda lista para ser consumida durante los próximos meses, como fuente de alimento a los feroenses, quienes dejaron atrás la agricultura hace siglos por su situación geográfica. La matanza data de 1200 años y acaba con la vida de hasta dos mil quinientos calderones, en un ritual en el que los adolescentes demuestran su hombría y paso a la adultez mientras sacrifican a los cetáceos.

China, (30 mil perros al año, según cifras de 2009).

Un brote de rabia en zonas rurales de China en vísperas de los Juegos Olímpicos de 2008, hizo que el gobierno diera la orden de matar todos los perros que estuvieran en la calle. Los oficiales de policía asesinaban con palos a cualquier canino con el que se toparan, sin importar si tenía dueño. Se ofrecía medio euro para que cada persona donara su perro para ser asesinado. La situación se sumó junto con los conocidos alegatos que defienden la vida de miles de perros que mueren a diario en las calles de China para terminar convertidos en comida o como materia prima para confecciones de peletería.

Chad, África, 2006 (100 elefantes).

El Parque Nacional de Zakouma en Chad, África, sufrió en 2006 uno de los atentados más grandes de la historia: cien elefantes asesinados. Mike Fay, biólogo y expedicionario de National Geographic, sobrevolaba los límites del parque africano cuando divisó los cadáveres del centenar de elefantes que desde mayo aún no terminaban de descomponerse. La caza de elefantes está prohibida en todo el continente africano, pero el mercado negro de marfil y sus altos precios demandan sacrificar sin que importe el precio de la extinción. En 2005 Fay fue invitado por el gobierno de Chad para que hiciera parte del censo de elefantes, del que concluyeron que la cifra aproximada afirmaba que había tres mil novecientos paquidermos en el parque. Las cifras del año siguiente mostraron una reducción de casi ochocientos, que murieron, al parecer, a manos de cazadores de marfil.

Taiji, Japón (2.400 delfines en 2009)

Taiji es un pueblo costero de Japón, donde a simple vista pareciera que amaran a toda criatura marina. Afiches, monumentos y toda la parafernalia posible con ballenas o delfines aparecen desde el momento en que se pisa el lugar, en una atmosfera pintoresca en la que uno pensaría que se encuentra en un pueblo en el que cualquier pez estaría feliz y a salvo. Cada año y durante casi seis meses son atrapados a diario cientos de delfines por los pescadores de Taiji, para ser llevados a una gruta secreta, donde lejos del escrutinio público se condenan a muerte. Los sobrevivientes son material para espectáculos de acuario, donde son los mejores amigos del entrenador y hacen trucos y piruetas que el público aplaude. Los que no se parecen a Flipper, la estrella de televisión, mueren convertidos en carne de consumo diario. 2.400 delfines murieron en 2009.

Los gorilas del Congo (8 muertos en 2007)

El Congo es el único lugar donde aún existen gorilas de montaña en estado natural. Sólo quedan 150, y hace cuatro años ocho de ellos fueron asesinados de manera brutal, por rebeldes al mando de Nkunda, conocido opositor del gobierno del Congo, quien junto con sus tropas, ronda los montes Virunga, territorio de los gorilas de montaña. En enero de 2007 los guerrilleros mataron y se comieron dos machos lomo plateado, dispararon a otro macho en mayo y cuatro hembras más en julio. Los enormes primates de las montañas del Congo quedaron en el medio de los conflictos políticos y armados del país, convirtiéndose en víctimas inocentes.

La masacre de Gabón (chimpancés, gorilas, leopardos, leones y elefantes).

La masacre más reciente sucedió el pasado 20 de enero en Gabón, África, donde varios traficantes fueron hallados con un cargamento exótico: doce cabezas y treinta manos de chimpancés, cabeza y manos de un gorila, doce pieles de leopardo, una porción de piel de león, varias pieles de serpiente y cinco colas de elefante.

Ballenas en la Antártida (mil ballenas al año).

Si existe una masacre animal que haya dado mil vueltas al mundo, es la de ballenas en la Antártida, de nuevo a manos de los pescadores japoneses, quienes defienden la práctica bajo el argumento de usarla con fines científicos, a pesar de sus claros intereses comerciales. Hace menos de un mes, el Nishi Maru, el barco ballenero más grande de Japón, decidió parar la caza de este año gracias al hostigamiento de los activistas Sea Shepherd (Pastores del Mar), quienes a punta de hostilidades han hecho que una de las piezas más importantes de la flota ballenera nipona se retire. La caza es anual y se da entre los meses de diciembre y marzo. Su cuota es de casi mil cetáceos. La última campaña dio evitó la muerte de al menos quinientas ballenas.