Los amigos de la directora del ICBF

Los amigos de la directora del ICBF

11 de abril del 2011

Hay malestar en los altos círculos del gobierno porque el escándalo de los Nule ha llegado tan hondo que, incluso, tocó al  Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), una de las instituciones queridas por los colombianos.

¿Cómo terminan unos constructores de carreteras, como el Grupo Nule, con la interventoría de un millonario contrato de concesión de suministro de Bienestarina? La ganaron a través de una de sus empresas de la telaraña empresarial que mantuvieron durante años: Sociedad Ponce de León S. A. (Ingenieros Constructores), una compañía dedicada a la construcción de obras civiles.

Las otras dos empresas participantes en la licitación MVN ‒que fue descartada por el ICBF‒ y Bitácora Soluciones pertenecían también al Grupo Nule. Estas dos empresas tenían como objeto el diseño y construcción de vías. Así las cosas, el contrato de interventoría por 13.000 millones, que se firmó en vísperas del año nuevo de 2007, quedaría de todos modos en manos de una empresa de los Nule. Ahora se sabe que el proceso de selección lo acompañó el asesor del ICBF Gabriel del Castillo, que entró al instituto a reemplazar a su hermano, Edmundo del Castillo, ex director jurídico de la Presidencia.

¿Por qué la directora del ICBF, Elvira Forero, no revisó con lupa los proponentes, si ella era la responsable de garantizar la calidad de un producto que consumen nueve millones de colombianos? ¿Por qué estuvieron en esa licitación firmas dedicadas a obras de ingeniería y no con experiencia en el sector de alimentos? Cuando reventó el escándalo, corrió la noticia de la posible renuncia de la directora del ICBF por estas irregularidades. Sin embargo, el tema no parece fácil, porque Elvira Forero tiene varios padrinos políticos que le permiten seguir en el cargo, por más que le tengan ya su reemplazo.

Arriba: Ángel Custodio Cabrera, Hernán Andrade y José Darío Salazar. Abajo: Mauricio Lizcano, Miguel Elías Vidal.

Fuentes de Palacio aseguran que el presidente Álvaro Uribe le pidió a Juan Manuel Santos, como un favor personal, que la mantuviera en el cargo. Pero también la sostiene el respaldo de un sector del Congreso, al que ha sabido mover para blindarse en medio de la crisis.

Su soporte, por aquello de los favores recibidos en la contratación del ICBF, son los conservadores Hernán Andrade y José Darío Salazar. Por el Partido de la U, el senador Bernardo Miguel Elías Vidal, Mauricio Lizcano y el rey de las madres comunitarias, Ángel Custodio Cabrera. Estos cinco congresistas son sus escuderos, en un momento en el que el gobierno no puede darse el lujo de perder un solo voto en el trámite de leyes cruciales.

Por simple cálculo político, el gobierno tiene que esperar con paciencia para realizar cualquier cambio en el ICFB. Lo único que podría precipitar la salida de Forero sería un pronunciamiento de los órganos de control, en el caso de que encuentren que el contrato entregado a los Nule tuvo irregularidades. Por ahora, se sabe que ella ha solicitado la asesoría de penalistas reconocidos para preparar una defensa ante una eventual investigación en su contra.

Para completar el oscuro panorama, Industria del Maíz, la empresa productora de  Bienestarina, que debía ser supervisada por la sociedad de los Nule, acaba de ser multada con 900 millones de pesos por haberle introducido ácido sórbico a la Bienestarina, un preservativo no autorizado por el El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA). El hallazgo lo hizo la Contraloría General en unos de los lotes donde se distribuye el alimento. Así las cosas, a Elvira Forero podría no alcanzarle el apoyo parlamentario para mantenerse en el cargo.

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