Los niños que vieron jugar a Falcao

Los niños que vieron jugar a Falcao

7 de Septiembre del 2012

Todo niño sueña con ser como Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Andrés Hiniesta o Radamel Falcao. Estos jugadores se convirtieron es sus ídolos y su ejemplo a seguir. Algunos ven lejana la posibilidad de verlos cerca en un campo de juego, pero la empresa privada, varias fundaciones y algunas alcaldías, han hecho que ese sueño se hiciera realidad para más de 400 niños, entre los 5 y 16 años, de todo el país. Fueron premiados por su rendimiento académico y deportivo con un viaje a Barranquilla para ver jugar a la Selección Colombia contra Uruguay para las eliminatorias del Mundial Brasil 2014.

De los municipios de San Pedro y Palmitos, en Sucre, 150 niños fueron seleccionados; de la Fundación Fútbol con Corazón, que aprovecha la pasión por este deporte como herramienta pedagógica y estilo de vida, 190 niños viajaron, al igual que 54 niños de la población de El Salado.

Todos ellos abordaron un avión desde los distintos puntos del país, muchos de ellos lo hicieron por primera vez, y llegaron la mañana de este viernes a Barranquilla con la camiseta tricolor puesta.

Pacific Rubiales
Más de 400 niños viajaron por primera vez en avión a Barranquilla para ver jugar a la Selección Colombia.

De Puerto Gaitán, 12 menores fueron elegidos para ser los titulares del partido. Caminaron de la mano con los jugadores de la Selección Colombia por el estadio Metropolitano Roberto Meléndez, momentos antes de iniciar el encuentro, y presenciaron la ovación, las efervescentes arengas y la gran fiesta que se vivió en el escenario deportivo de La Arenosa.

Los niños se integraron a la fiesta deportiva y disfrutaron el juego desde todos los puntos del estadio; distribuidos en las tribunas del Metropolitano. Todos vestían camisetas blancas con la frase “Incondicional con Colombia”, un mensaje de compromiso con el país y la Selección.

Al final del encuentro los niños pudieron visitar los camerinos, hablaron con los jugadores, les pidieron autógrafos y se tomaron fotos. Un regalo que patrocinó la petrolera canadiense Pacific Rubiales y que les permitió tener cerca y compartir con los mejores futbolistas del país.