Los Protocolos de Sión: la incógnita se revela

3 de septiembre del 2018

Por Armando Martí.

Los Protocolos de Sión: la incógnita se revela

Foto: Cortesía Armando Martí. Adolf Hitler en reunión con los grandes magnates de los Estados Unidos entre ellos Henry Ford.

Hace algún tiempo, meditando en el dojo de la comunidad Soto Zen en Bogotá que dirige el monje Zen Densho Quintero, un querido amigo y guía espiritual, autor de los libros El despertar zen, El camino de un monje colombiano (Intermedio Editores) y Un camino de transformación (Editorial Kairos), sentí algo de incomodidad en mi cuerpo al no estar acostumbrado a la posición de loto y espalda recta, que se le exigen a los practicantes de este camino. Concentrado en la respiración, logré controlar el dolor que sentía, permaneciendo por más de una hora satisfecho de haber podido superar este obstáculo y conectarme con mi paz interior.

Vivimos atrapados por las leyes físicas y mecánicas de la tierra, así como también por las del tiempo y el espacio en la tridimensionalidad en la que habitamos (largo, ancho y profundo). Entendí en ese momento, que una nueva dimensión en este caso la mental, se abría desde la disciplina y el entrenamiento a la “multidimensionalidad” de la realidad.

En el oriente los templos de los monjes tibetanos conocidos como Shaolin, tienen como protocolo básico el enseñar a dominar el cuerpo de los aspirantes hasta alcanzar la trascendencia, incluso he tenido la oportunidad de presenciar cómo algunos de ellos pueden soportar bajísimas temperaturas con el torso descubierto, derretir bloques de hielo y secar una toalla húmeda con el calor de sus cuerpos.

El control de la mente ha sido la base fundamental del entrenamiento militar y de inteligencia de los ejércitos en el mundo. Un guerrero en teoría no debería sentir miedo a la muerte pues su valentía prima sobre cualquier peligro, para eso ejercita sus habilidades de combate.

También existen algunas importantes técnicas de autocontrol mental, como son las artes marciales, la meditación y la hipnosis, entre otras, que integradas a la formación de las unidades de combate puede potencializar las fuerzas y energías interiores, formando contendientes más eficaces, seguros y confiables. Aplicando la fórmula de inteligencia militar al enfrentar un problema de cuya decisión dependa la vida: primero mantenga la cabeza fría y piense con lógica, segundo adáptese a la situación lo más pronto posible, tercero elabore una estrategia y, cuarto ejecute la estrategia y resuelva el problema.

Como profesional en la hipnosis por más de treinta años, en algunas ocasiones he podido desarrollar la aplicación práctica de estos conocimientos a dirigentes y funcionarios gubernamentales, presidentes de multinacionales, líderes empresariales, miembros del estamento de seguridad y oficiales del ejército, entre otros.

Una de las asesorías que más recuerdo, fue durante el gobierno del expresidente Cesar Gaviria (1990 – 1994) cuando su asesor de seguridad era Isaac Lee Possin, quien junto con el entonces Ministro de Relaciones Exteriores Dr. Luis Fernando Jaramillo, solicitaron mis servicios y técnicas para aplicarlas en varias de sus opciones de estrategia y seguridad.

Como lo afirma el escritor estadounidense Robert D. Kaplan: “La esencia del poder es influir en el comportamiento del adversario”. Por eso creo, que a través de este conocimiento y capacitación sobre el control mental, se lograron importantes objetivos para el país.

Foto: Cortesía Armando Martí.
Carta de Isaac Lee Possin como muestra de agradecimiento por los servicios prestados al país.

Otra experiencia que asevera la disciplina mental fue la del judío israelita Uri Geller, de quien he escrito anteriormente sobre su innata capacidad energética y psíquica. De igual manera, al conocer judíos de diversas profesiones, me confirma que esta es una de las razas más inteligentes y hábiles de la historia de la humanidad, sobrevivientes a los egipcios, los romanos y en la historia reciente al horripilante holocausto nazi del Tercer Reich. ¿Cuál es la razón de su fortaleza interior para sobreponerse a tantos obstáculos y pruebas a lo largo del tiempo?

Ante todo es importante recordar un factor constante: las tácticas políticas, económicas y militares de los países, que tienden a estar enmarcadas en discursos convincentes, conspirativos y altamente salvadores frente a amenazas que desean acabar con el orden mundial establecido. De ahí la importancia de la oratoria y la retórica, como una característica que se identifica y cultiva en los grandes líderes.

Un claro ejemplo ha sido el odio a los judíos, que a pesar de lo que muchos creen, no nació con el nazismo y tampoco murió con él. Todo lo contrario, en 1905 se sustentó en la publicación de un libro conocido como “Los Protocolos de los Sabios de Sión”, escrito por el religioso ruso y autoproclamado místico Sergei Alexándrovich Nilus.

Estos Protocolos eran el acta secreta del Primer Congreso Sionista que se convocó en Basilea (ciudad suiza ubicada en la frontera entre Francia y Alemania) en agosto de 1897 por Theodor Hezel, un visionario del sionismo moderno que fundó un movimiento, con el fin de adquirir las tierras de Israel que en aquel entonces pertenecían al Imperio Otomano (Palestina).

Los escritos se estructuran como las actas de veinticuatro sesiones llevadas a cabo por varias autoridades judías, que describen las tácticas para elaborar una conspiración de dominación mundial, al endeudar masivamente a los gobiernos a través de diversas redes de instituciones y organismos estatales, el control de las élites en periódicos, bancos y partidos políticos, acabar con la religión cristiana y convertirse en los amos del mundo, como una forma de compensación ante la opresión vivida desde el principio de los tiempos. Los mencionados textos, abarcan principalmente tres temas: la crítica al liberalismo, el análisis de los métodos para dominar el mundo y la descripción del Estado que se implementará.

Al direccionar la mente definitivamente se puede influir también en la toma de decisiones, pues al moldear los pensamientos, las ideas y las emociones, se modifica a corto y largo plazo el patrón de comportamiento. Este ha sido el objetivo principal de las élites de poder tanto en los gobiernos, como en las administraciones, en la educación y en los diferentes medios de comunicación: impulsar discursos que esconden una ideología y hacerlos públicos, con el propósito de reunir más adeptos, socios y simpatizantes.

Entonces ¿quién escribió Los Protocolos de los Sabios de Sión? A finales del siglo XIX cuando los disturbios populares amenazaban al régimen zarista en Rusia, la policía secreta del zar conocida como la Okhrana (posteriormente la KGB) buscaba un chivo expiatorio y los judíos fueron útiles, ya que, el antisemitismo estaba muy extendido por todo el territorio nacional.

Fue en este contexto donde anónimamente surgieron los textos, que pretendían ser un relato sobre una reunión de líderes judíos de muchas naciones que planeaban esclavizar a toda la humanidad y destruir el cristianismo, pues después de la resurrección de Jesús la religión judía había sido relegada a un segundo plano. El gobierno ruso, utilizó este documento para tratar de enfocar la ira y la hostilidad de la ciudadanía, que sufría de pobreza, analfabetismo, censura y falta de derechos civiles.

Después de la Primera Guerra Mundial, Alfred Rosenberg un político alemán que había llegado de Rusia, fue uno de los primeros miembros influyentes del Partido Nazi que introdujo a Adolf Hitler a estos documentos, convirtiéndolo en un elemento básico de la propaganda nazi y la base para una “Orden de Genocidio”, que tiempo después se llamaría “La solución final”.

Incluso Henry Ford de Ford Motor Company trajo los Protocolos de los Sabios de Sión a los Estados Unidos, entre 1920 y 1927 y su periódico, el Dearborn Independent, tradujo el documento al inglés y lo imprimió junto con una serie de artículos acusando a los judíos de usar el comunismo, la banca, los sindicatos, el juego y la música jazz para debilitar al pueblo estadounidense y su cultura.

Esta serie de artículos se publicó más tarde como un libro, que vendió más de medio millón de copias en los Estados Unidos y se tradujo a dieciséis idiomas, incluido el alemán. Como resultado de una demanda judicial, Ford se disculpó públicamente por difundir una mentira, pues nunca se ha podido comprobar realmente el origen de estos protocolos, que han servido como una herramienta para promulgar el odio. Pero ¿por qué a algunas personas les resulta más fácil creer una mentira escandalosa que una simple verdad?

Revelando el complot de la Alemania Nazi

Foto: Armando Martí.

En mayo de 1920, el periódico Times de Londres escribió favorablemente sobre los Protocolos afirmando que eran reales dado su alto contenido profético, que insinuaba que el verdadero peligro no provenía de Alemania, sino de los judíos, y todo lo que se logró contra ellos hasta ese entonces fue “justificado, necesario y urgente”.

Sin embargo, un año después, el Times retiró su apoyo a los Protocolos, cuando uno de sus corresponsales en Constantinopla, Philip Graves, descubrió que los Protocolos eran una fabricación. El periodista reveló que estos no provenían de una misteriosa fuente judía, pues incluía secciones plagiadas de un libro escrito en 1864 por un francés, Maurice Joly, que atacaba a Napoleón III y sus políticas. Los Protocolos contienen alrededor de 160 pasajes tomados del Diálogo en el infierno de Joly entre Maquiavelo y Montesquieu.

Aunque la mayoría de los principales nazis se dieron cuenta de que Los Protocolos de los Sabios de Sión eran un documento falso, lo encontraron útil para promover la creencia en la conspiración judía internacional de la que ya estaban convencidos. Para ellos la autoría y otros detalles inconsistentes eran irrelevantes, pues afirmaban, que el libro expresaba una “verdad interna”.

Adolf Hitler y Joseph Goebbels eran fervientes creyentes de un complot judío internacional. Así se lo escribió Hitler en su libro titulado Mein Kampf (Mi lucha): “¿Hasta qué punto toda la existencia del pueblo judío se basa en una mentira continua? Lo que muchos judíos pueden hacer inconscientemente está aquí expuesto en Los Protocolos de los Sabios de Sión conscientemente. Y eso es lo que importa”.

Aunque intentaron utilizar las ideas de este documento como base para la elaboración de la propaganda y puesto que Alemania tenía una población educada, cuanto más se investigaron los Protocolos, menos creíble se volvió su autenticidad, dados los siguientes eventos: el séptimo protocolo, por ejemplo, establecía que los judíos organizarían una guerra mundial contra cualquier Estado que se atreviera a oponerse a ellos, pero dar a conocer un caso convincente de que Gran Bretaña y Francia habían declarado la guerra a Alemania debido a las maquinaciones de los Ancianos de Sión era una tarea desafiante.

De igual manera, los Protocolos presentaban a la masonería en lugar del bolchevismo, como una herramienta importante de la comunidad judía mundial, pero el ejército alemán luchaba contra los ejércitos aliados, no contra los francmasones. Los “Sabios de Sión” eran un cuerpo misterioso, difícil de visualizar, en contraste con figuras fácilmente asimilables como Iósif Stalin, Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt.

¿Mentira o verdad?

Foto: Cortesía Armando Martí.

En la actualidad, a pesar de haber comprobado que los Protocolos de los Sabios de Sión fueron una invención política para desviar la atención de la ciudadanía a terceros, estos continúan siendo uno de los textos antisemitas más influyentes de los últimos cien años, llamando la atención de diversos grupos e individuos. Según el informe sobre el Antisemitismo Mundial publicado en 2004 por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, la verdadera intención de estos textos, era la de incitar el odio hacia los judíos.

De igual manera, muchos libros de textos escolares en el mundo árabe e islámico presentan a los Protocolos como hechos verídicos. Innumerables discursos políticos, editoriales y hasta dibujos animados se derivan de estos. El Grupo Hamás, la organización palestina, se apoya en parte sobre el contenido de estos documentos, para justificar sus actos de terrorismo contra civiles israelíes. Aunque muchos sitios de la red señalan a los Protocolos como una gran mentira, otras fuerzas oscuras del Internet facilitan el acceso a los mismos, para seguir fomentando el odio y el rechazo a los judíos.

Las estrategias de ataque, defensa y conquista, que se han aplicado desde el principio de los tiempos, hoy en día son muy sofisticadas y tecnológicamente eficientes, por lo tanto, es de suponer que se seguirán utilizando en el futuro y son la base de la expansión del poder geopolítico.

Una frenética lucha protagonizada por los grupos de poder cuyo objetivo principal es acumular más riqueza e influir en la población mundial. Ahora van en pos de conquistar la geografía mundial y los recursos naturales como el agua, la minería y el petróleo de las naciones más débiles y menos favorecidas del mundo. Pero ese será el tema de una próxima entrega de Enigmático: “El Poder por encima del Poder”.

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