La niña que cambió las muñecas por unos guantes de pelea

La niña que cambió las muñecas por unos guantes de pelea

20 de febrero del 2018

El viaje sin regreso de Sabina Mazo, una joven de 20 años que decidió tomar rumbo a Los Ángeles, Estados Unidos, el 26 de diciembre de 2016, se dio en medio de un día soleado en Medellín. Partió con un sueño: ser peladora profesional de artes marciales mixtas (MMA). En la maleta, además de empacar su ropa de forma minuciosa, guardó las ilusiones para demostrar su talento dentro del octágono.

Cambió las cuatro paredes de su cuarto por la jaula de las artes marciales mixtas. A pesar de combatir, siente tranquilidad porque hace lo que ama, lo que la hace sentir viva. Dejar Colombia, país que la vio nacer, no fue fácil, pero sabe que los sacrificios pueden traerle recompensa.

Mazo comparte la frase del “primer amor nunca se olvida” porque, en su caso, lo conoció desde los 15 años. No había terminado el colegio y ya en su cabeza estaba la idea de pelear. Comenzó en el boxeo yjiu-jitsu.

“Desde pequeña hice algunos deportes pero lo mío era combatir. Poco a poco me di cuenta que eso era lo que quería hacer y por eso era necesario trabajar”, afirmó la deportista en diálogo con KienyKe.com.

Le comunicó a sus padres que en Estados Unidos tenía la posibilidad de perfeccionar la disciplina y ser profesional. Ellos, conscientes del deseo de Sabina, le dijeron que sí. Solo pidieron que estudiara una carrera en la universidad.

“Estudio nutrición. Es una forma de aprender cosas nuevas. Tiene que ver mucho con el deporte para estar en buena forma”, dijo mientras sonreía.

En el fondo sabe que no ejercerá esta profesión. Al menos no hasta hacer lo imposible por llegar a la empresa que alguna vez vio en televisión: UFC.

Tener dinero no la trasnocha, aunque nadie vive de buenas intenciones. Entrena con pasión y disciplina. Poco tiempo le queda para descansar. Se levanta a las 5:00 a.m., va a la universidad, entrena dos y hasta tres veces, continúa con sus deberes y cuando se da cuenta el día ya ha terminado. 24 horas parecen pocas cuando hay hambre de gloria.

Sabina Mazo artes marciales mixtas

Sabina dice que para tener plata “es mejor practicar otro deporte”. Ella tiene sus patrocinios y hace parte de la empresa LFA, pero no es suficiente. Se vive por la cantidad de peleas disputadas y por obtener el triunfo. A veces lo más difícil no es conseguir una victoria dentro de la jaula sino encontrar la forma de entrar a ella y tener una pelea.

“Si llegara el dinero sería por disciplina u otro factor. Todos lo necesitamos pero eso no significa que se viva por él. Haré esto hasta que me canse. Estoy viviendo mi sueño y los sueños se construyen de a poco”, manifestó la deportista.

El día que se levante en la madrugada y su cuerpo no le pida pelear, sabrá que ya no siente pasión por las martes marciales mixtas. Sin embargo, el amor parece ser más grande que cualquier obstáculo.

“Me motiva ver a muchas peleadoras comoValentina Shevchenko de UFC. Algún día me gustaría enfrentarlas. Estoy lista para lo que venga”.

Mazo pertenece al peso gallo que va hasta los 61 kilogramos, tiene un récord de 4 – 0 y se describe como una luchadora “agresiva que analiza a la rival con el objetivo de atacar en el momento exacto”.

El camino es largo y difícil. Ella lo sabe y lo vive en carne propia. Pagar la renta, comida, gasolina, entre otros gastos, en Los Ángeles es complejo. Esta situación la viven miles de colombianos que dejaron sus tierras en busca de mejores oportunidades.

“No creo volver pronto. Quiero cumplir mis metas y aquí lo puedo hacer gracias a las posibilidades que hay. Amo mi país y mi familia pero también amo el deporte”, puntualizó.