“Ahora todo el mundo se cree psicólogo y sexólogo”

27 de julio del 2016

Lucía Nader dice que “hablar de sexo ha pasado de la pedagogía al show”.

“Ahora todo el mundo se cree psicólogo y sexólogo”

Mucho antes de que la actual fama acompañara a los sexólogos influyentes que hoy reconocemos, como Flavia Dos Santos, Ezequiel López, Carmen Larrazábal y Carlos Quintero, estuvo Lucía Náder.

La doctora Náder dio los primeros pinitos en el tema, al lado de unos 10 profesionales que le abrieron campo a la sexología en los medios y que abordaron una ciencia que para la época, hace unas tres décadas, producía escándalo y hasta rechazo social por parte de religiosos y de sectores de la sociedad.

En principio los profesionales abordaron el tema como algo educativo; pero el hablar de sexo en los medios ha tenido un cambio indiscutible, se ha pasado de la pedagogía al “show”, así lo dice la profesional.

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“Cuando empezamos el estudio de la sexualidad humana éramos un grupo muy pequeño, no solo en Colombia sino en Latinoamérica, que se dedicó a hacer un trabajo juicioso de la sexología. Tomamos de referente lo que sucedió en épocas donde todo era más intuitivo, donde se explicaban las expresiones sexuales más desde la observación, las condiciones o características psicológicas, teníamos un método científico para estudiar la conducta. Empezamos a formarnos no empíricamente, sino capacitándonos en las universidades”, manifestó Lucía Náder en diálogo con KienyKe.com.

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La aparición de la sexología en medios, que en su momento fue algo muy relevante , ocurrió a inicios de los años 80. “Realmente fue un gran bullying y escándalo porque en esa época todos los pecados eran relacionados con la sexualidad. Una mujer era honrada si no tenía sexo, si era virgen”, recordó la doctora Lucía.

Lucia Nader

En ese momento empezó a darse en el país un gran movimiento feminista, pero también un movimiento de académicos que se preocupaban  por el estudio de la sexualidad humana.

“Lo que  hicimos en los medios era con sentido social de educar, de destapar algo que para muchas personas era motivo de infelicidad y no de dicha”.

De esa forma se interesaron por hablar de temas que nadie abordaba aparte de la sexualidad, como la discriminación homosexual, embarazos adolescentes, violencia contra la mujer, las no expresiones eróticas y sexuales de la mujer y la poca o nula iniciativa de ellas en la cama.

La respuesta social chocó. Lucía Náder recuerda que “la mayoría de la gente pensaba que (la sexología) era la octava maravilla del mundo, mientras que otros afirmaban que iba en contra de todas las normas religiosas y de la ética cristiana.

Sin embargo lo logramos. Abrimos un campo. Con un lenguaje coloquial y sencillo abordamos el tema y le permitimos a la gente tener una vida sexual no solo más placentera, sino que iba a contribuir  tanto al desarrollo personal, como al  desarrollo social. Jamás olvidamos que los que trabajamos en el área de la psicología y la sexología debemos hacer cambios”.

A causa del programa “tiempo de sexo” de la emisora Radioactiva, del que hizo parte, y que estaba dirigido a jóvenes se enfrentó a varias tutelas. Según los demandantes, ella y el equipo de la mesa de trabajo estaban pervirtiendo a los jóvenes. Salió bien librada.

Abordar la sexualidad hoy vs hace 30 años

La sexóloga y psicóloga Lucía Náder compartió desde su experiencia la diferencia de abordar los temas sexuales en comparación de hace tres décadas.

“En este momento estamos mucho más preocupados porque la gente goce en su intimidad, cosa que es bien importante, pero no es lo único. Eso no tiene nada de bueno ni malo, es una parte que es importante y seguramente puede contribuir a la felicidad de muchas parejas, pero cuando tú ya montas un andamiaje técnico, las tablas, los cinco pasos, como lo vemos en programas y revistas, siento que es un error”, dijo.

Lucia Nader-01

Para ella una cosa es sugerir, presentar y mostrar, y otra cosa es que eso sea aplicable a todos los seres humanos. Según opina, no todas las técnicas le sirven a todo el mundo, pero tampoco se puede pensar que todo es personalizado, porque eso es imposible.

A pesar de que la parte recreativa es importante, pide no olvidar la responsabilidad social en abarcar aspectos muy generales. “Los medios te dan unos pocos minuticos y a través de eso puedes enviar mensajes muy claros y directos. Tenemos que empezar a trabajar para no dar mensajes equivocados”, reflexionó.

Uno de los temas más consultados y difíciles de tratar profesionalmente,  hace unos años, recuerda la doctora Nader, era ayudar a enfrentar la salida del clóset de los jóvenes gay con sus padres.

La diferencia de las consultas de hace dos o tres décadas es indiscutible. Antes, las personas preguntaban por el sexo oral y cómo hacerlo de forma correcta, también preguntaban si la masturbación producía infertilidad o si era considerada como un pecado mortal. Se rompieron esquemas, antes la gente cuestionaba de una forma un poco más curiosa e inocente.

El panorama actual es otro. La gente ya no pregunta tanto, establece una charla de “tú a tú” con el profesional. Ahora se habla de masturbación, de sexo oral, de parejas múltiples, de parejas swinger y de prácticas sexuales variadas, entre los temas más comunes.

“Ahora todos son más expertos hablando de un tema que interactuando. Cuando empezamos a abarcar en este tema era diferente, no era tan sencillo”, afirmo la sexóloga.

El papel de los medios

La responsabilidad de los medios en abordar los temas ha tenido variaciones. En un principio los académicos eran las personas encargadas de responder el sinnúmero de preguntas de los televidentes, oyentes y lectores, que detrás de una pantalla tenían dudas y hasta experiencias que compartir con los expertos.

Hoy en día el show mediático en torno al tema, el morbo y hasta la poca importancia de expertos, están teniendo presencia constante. La aparición en los medios de personas que hablan del tema por hobby y con poca preparación, es común. Sin embargo, cuando se le preguntó a Náder sobre el papel de ellos, de los actuales sexólogos, se abstuvo de opinar.

Habló más bien de la sexualidad, no como función sino como repercusión, es decir, las consecuencias de tipo social. “Es nuestro deber como sociólogos y psicólogos hacer conciencia y alarma en temas como la prostitución y la mercantilización del cuerpo. Vivimos en una sociedad exageradamente erotizada, en el sentido que soltamos estímulos eróticos que en sí mismo son buenos, pero lo que toca mirar es cómo los va a procesar la gente.

A través de los medios la mercantilización está presente por medio de los prototipos con las cirugías y están dando modelos falsos de belleza, de erotismo, como un placer que sale de la nada pero que podemos disfrutar porque hay una fórmula específica para que usted sea más sensual, más erótico, para que  la mirada la tenga más brillante y realmente eso solo es un mensaje vacío, que depende de las condiciones y las características personales de cada ser humano” indicó.

Aconsejó no meter todo en un mismo canasto. Dijo que “en los contenidos los medios han fallado. Cada vez que queremos hacer programas de sexualidad serios y científicos nos mandaban para las 11 de la noche.

Ahora en la mayoría de los casos los que escriben en los medios no son sexólogos, son periodistas que tienen buena imaginación. Todo el mundo se cree psicólogo y sexólogo y las dos ciencias son cosas muy serias, no las podemos maltratar”.

Finalmente habló de la forma en que se aborda el tema sexual en Colombia y dio una crítica: “Una de las grandes frustraciones en Colombia es que la educación sexual es algo que se ha dado con pañitos de agua tibia. La cuestión se ha vuelto compleja y difícil porque  no hay una sistematización como pasa en países como Francia, Suecia. Noruega, Holanda, donde la educación sexual se da desde muy temprana edad hasta que se termine el bachillerato. Hablar de temas sexuales es muy importante y más en un país como este”.

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