El hombre detrás de la campaña de Duque

30 de mayo del 2018

Por Adriana Bernal Salgado.

El hombre detrás de la campaña de Duque

Por Adriana Bernal.

Un hombre sencillo, buena gente, gran conversador. Él es Luis Guillermo Echeverri Vélez, aunque prefiere que le digan ‘Luigi’. Hoy en día es el cerebro detrás de la campaña del candidato Iván Duque, demostrando en poco tiempo resultados impresionantes, al lograr de manera impecable, austera, innovadora y creativa posicionar a una persona prácticamente desconocida como alguien con altas posibilidades de ser el nuevo presidente de Colombia.

Luigi es una persona original y divertida. Siempre está mirando hacia adelante, positivo, y esforzándose por dar lo mejor a quienes lo rodean, en especial a Elsa Rodríguez, su apoyo y la razón de su alegría, con quien ha compartido los últimos diez años.

Y a sus hijos María de 33 años, Rafaela de 31 y Emanuel de 25, quienes no desaprovechan ninguna oportunidad para expresarle su cariño y admiración.

Así lo expresaron cuando les pregunté acerca de él: “Como padre, como jefe, como mentor, como amigo, nos enseña que no hay lugar en este mundo para la apatía. En cualquier lugar, en cualquier momento y a cualquier edad, puede reinventarse a sí mismo a través del trabajo duro y una actitud positiva. Ha sido abogado, rejoneador, diplomático, economista y emprendedor y ahora dirige una campaña tan dinámica e innovadora. En cada trabajo se lució, debido a sus varios talentos y por la disciplina y la energía positiva que lo caracterizan”, contó María.

Rafaela, por su parte, no se limitó en elogios hacia su padre: “Ha sido un hombre maravilloso, generoso, alentador y amable, que ha tenido una mano sutil pero magnífica para criar hijas. El mundo es mejor debido a hombres como él y somos muy afortunados de tenerle como el estandarte de nuestras vidas”.

Echeverri logra imprimir intensidad a todo lo que hace. Ama, comparte y trabaja intensamente. De eso no cabe duda. Cada tarea que emprende, la hace a la perfección y tal vez es por eso que a lo largo de su vida cosechó el éxito en cada una de ellas. Cuenta con una hoja de vida impecable y siempre con unos resultados que superan las expectativas.

Su aspecto físico me recuerda el de su padre, Fabio Echeverri Correa. Lo mismo sucede con su carácter aguerrido y su gusto por los caballos. Dicen que hijo de tigre sale pintado, y eso es evidente en este caso.

Pero no son como dos gotas de agua. Fabio siempre fue elegante, conservador. Le gustaba llevar el cabello corto, cuidadosamente peinado, y los zapatos lustrados. En cambio Luigi tiene un estilo irreverente. Luce un cabello largo, en ocasiones recogido. Le gusta vestir jeans, e incluso puede andar por la calle en crocs, gusto que, admite, le transmitió al expresidente Álvaro Uribe.

Es un personaje inteligente que a los 60 años luce mucho más joven de lo que es. Esa apariencia se complementa con el ímpetu, trabajo arduo y experiencia que le han permitido desempeñarse satisfactoriamente en el sector financiero y tecnológico.

Este abogado de la Universidad Pontificia Bolivariana, con maestría en Economía agrícola en la Universidad de Cornell, es un gran emprendedor. Siempre se ha interesado por Internet, el mundo digital y las redes sociales. Por eso fundó y presidió la firma Trade Winds Network, fue consultor de Yupi Internet y concibió y estructuró la página web amarillas.com, que llegó como una evolución de esos grandes directorios telefónicos que las personas solían consultar a diario.

Además dirigió la agencia gubernamental Proexport para Norteamérica y el Caribe, donde trabajó con el fin de traer al país inversión extranjera para de beneficiar a miles de colombianos.

Pero tal vez el lugar en el que logró mayor impacto, y donde ayudó a más personas fue en su paso por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para Colombia, Ecuador y Perú, en el que acompañó procesos de préstamos por USD$32.000 millones (treinta y dos mil millones de dólares) para 26 naciones y a Colombia le ayudó con USD$8.000 millones (ocho mil millones de dólares).

Iván y Luigi

“Conocí a Iván el día que entré en el BID. Hicimos un verdadero equipo durante ocho años. Nos tocó liderar varios proyectos importantes. Hubo una transformación y modernización del Banco gracias a la creatividad de Iván”.

Iván Duque y Luigi Echeverri tienen una fraternidad de toda la vida; sus papás fueron aliados políticos y grandes amigos. Ambos coincidieron en el BID, donde encontraron un ritmo exitoso, trabajando siempre en sintonía. Para sus compañeros no había duda, eran un equipo envidiable, cosa que nunca hubieran alcanzado de no ser por la amistad que supieron cosechar durante ocho años.

“A mí me da risa cuando hablan que tiene poca experiencia. El Iván que me encontré en el 2002 era de 25 años, pero a esa edad podía perfectamente ser como cualquier ministro de esa época. Era un hombre brillante, tal vez el mejor consejero en el Banco”, comenta Luigi recordando esos años, añade: “Era un hombre muy preparado, mucho más de lo que él mismo sabía”.

Tal era la armonía entre ellos que al finalizar su tiempo en el BID le hicieron varios homenajes. Uno de ellos, y tal vez el que quedó marcado para siempre en su memoria, fueron las palabras dadas por Luis Alberto Moreno, presidente del BID, que en la asamblea en Medellín los llamó los ‘Batman y Robin’ del Banco: “se complementan el uno al otro a la perfección”.

La campaña política del siglo XXI

“En estas elecciones nos estamos jugando la vida en democracia”, dice Echeverri sin tapujos. Y por eso se dio a la tarea de apoyar al que consideraba la mejor opción para la Presidencia: Iván Duque.

Me doy cuenta que el parecido con su padre va más allá de lo físico. Fabio Echeverri, siendo un exitoso empresario e influyente en la política nacional, emprendió la labor de hacer de Álvaro Uribe presidente de Colombia en cuestión de meses, estando en ese momento en el último lugar en las encuestas.

Ahora, como gerente de la campaña de Duque, Luigi se enfrentó al mismo escenario. El candidato era, ante la opinión pública, el de menos experiencia. Y en cinco meses lo llevó a la segunda vuelta del próximo 17 de junio, a un paso de ser Presidente de Colombia, superando a grandes figuras políticas.

Pero no lo hizo de una manera tradicional. En su opinión, este éxito se debe a una nueva forma de hacer política, llevando una campaña clara, honesta y directa: “El mundo ha cambiado. Hoy en día la gente está mucho más informada. El impacto tecnológico es grandísimo. Un niño y un campesino tienen un celular a la mano. Esta es una campaña que se ha orientado a la tecnología. Eso causa molestias a la política tradicional. La gente aprecia más que se les diga la verdad”.

Y sabe de lo que habla, porque fue uno de los protagonistas del boom de Internet hace veinte años. Toda esa experiencia, la pone al servicio de la campaña, porque considera que “la tecnología combinada con la ética es la salvación de muchas cosas”.

Para ello cuenta con un gran equipo de trabajo. Profesionales con amplia experiencias en diferentes áreas, tanto en comunicaciones, tecnología y publicidad. Juntos han logrado un trabajo destacado en todo el país, cosechando muy buenos resultados.

Quedan pocos días para que la contienda termine. Mientras tanto, continúa imprimiendo ese ímpetu en todo lo que hace. Con el tiempo se sabrá si logrará la hazaña de poner a Duque como Presidente.

Luigi trabaja para que Duque se luzca, y sabe también hacer que su equipo de trabajo resalte. Todos sus años de experiencia los pone a disposición de los otros, siempre dispuesto a ayudar: “El que quiera mi consejo, está bienvenido en una pesebrera. Yo no soy un hombre de figurar, porque eso ya lo hice hace muchos años”.

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