Marielle Franco: una historia de lucha que terminó con sangre

16 de marzo del 2018

A esta feminista defensora de derechos humanos la llora Brasil.

Marielle Franco: una historia de lucha que terminó con sangre

Marielle Franco: negra, mujer, activista defensora de derechos humanos de las mujeres, feminista, lesbiana y de izquierda. La fórmula perfecta de ingredientes para que la asesinaran. Aunque nunca había sido amenazada, la noche del miércoles le dispararon al menos 10 tiros a través de la ventana trasera del auto donde iba, desde otro auto en marcha, que se les puso al lado.

Ella recibió 5 balazos, y murió enseguida. Iba con el conductor y una asesora. El conductor, Anderson Pedro Gomes, también murió en el lugar; la asesora fue levemente herida. Venían de un acto de apoyo para las mujeres, desde el barrio La Lapa.

El carro de los asesinos los interceptó en la calle Joaquim Palhares, en la zona Estácio, en pleno centro de la ciudad de Río de Janeiro, una de las más violentas del mundo, y por lo que hace unos meses el presidente Michael Temer sitió con el Ejército, dando como excusa que la seguridad se le había salido de las manos.

Marielle Franco era una de las críticas más grandes de Temer ante semejante decisión del Gobierno de Brasil. Pertenecía justamente a la Comisión Municipal de Río, conformada para fiscalizar los hechos del Ejército que ha sido acusado de abusos y asesinatos de ciudadanos inocentes, en nombre de la seguridad. Denuncias de vecinos y testigos de los barrios más pobres dan fe de ello. Lo último que denunció fue el asesinato de dos jóvenes, según los vecinos, a manos del Ejército en Acri.

Marielle también era del Partido Socialismo Libertad (PSOL), y fue la quinta concejal más votada en las últimas elecciones.“No esperaba reunir más de 6.000 votos, estoy muy feliz porque es una respuesta en las urnas para aquellos que quieren alejarnos de los debates, nosotras, las mujeres negras de las favelas”, declaró Franco en una entrevista después de su elección.

El asesinato en plena calle, a sangre fría, ha despertado toda clase de manifestaciones y reacciones en la ciudad de Río y en otros ciudades de Brasil, como Sao Paolo. Incluso el presidente brasileño ha declarado que este crimen es un “atentado al Estado de Derecho y la democracia”, y luego: “El crimen no nos destruirá, antes destruiremos nosotros la criminalidad”.

Desde el Gobierno federal hasta el alcalde de Río, Marcelo Crivella, organizaciones derechos humanos y personajes públicos desde cantantes, artistas e intelectuales, hasta el mismo pueblo, se han manifestado en contra del asesinato de Franco, desde el mismo jueves en la noche.

Dilma Rouseff, la presidenta anterior :”Estoy impresionada, estremecida e indignada”.

Amnistía Internacional y ONG’s del país exigen una investigación rigurosa para aclarar las motivaciones del asesinato: “Es un crimen contra toda la sociedad y ofende directamente los valores del Estado de derecho”, publicó en un comunicado la Orden de Abogados de Brasil (OAB).

Este es el último tuit que publicó en su cuenta de Twitter:

Marielle Franco nació y vivió en Maré, una de las favelas más grandes y violentas de Río de Janeiro, de 140 mil habitantes. La mujer de 38 años fue un símbolo de la lucha entre las mujeres negras brasileñas contra el racismo, el machismo y la violencia policial.

Miles de personas en el cementerio de Caju, donde enterraron a Marielle, gritaban consignas de lucha como Luto e luta” (Luto se transforma en lucha), “Policía asesina, no nos va a hacer callar” o “Mujer guerrera que murió por el pueblo” al unísono, mientras lloraban a la concejal. Incluso la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos ha exigido una investigación por el asesinato.

Una de sus últimas denuncias, un día antes de su muerte, que publicó en su página de Facebook decía: “Otro homicidio de un joven que puede entrar en la cuenta de la Policía. Matheus Melo estaba saliendo de la iglesia ¿Cuántos más tienen que morir para que esta guerra acabe?”.

En 2014 y 2015, Maré había sido sitiada por militares del Ejército y había denuncias de varios abusos. En 2016, 925 personas murieron durante las operaciones policiales, según el Foro de Seguridad Pública de Brasil. Los grupos de derechos humanos han calculado que en 2017 fueron más de mil los muertos a manos del Ejército.

“Estoy triste, tan triste y el lugar más frío de Río es mi cuarto”, cantó Caetano Veloso y publicó un emotivo vídeo en las redes sociales.

Fuentes oficiales muestran las cifras del Gobierno: solo en enero, la policía mató a 154 personas en Río de Janeiro.

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